Pablo Bustamante Pardo
Expresidente de IPAE
Director/Fundador de Lampadia
Perder con dignidad es honroso.
Perder con resentimiento es indecoroso.
Estamos en el medio de un lamentable proceso electoral con 35 candidatos, producto de la franquicia de partidos inscritos con 25,000 firmas ciudadanas.
Producto de la pésima reforma electoral de Vizcarra (quién por corrupto generó la muerte de más de 200,000 peruanos), pues al caerse el forzado PASO, no se puedo evitar la dispersión del voto.
Muchos de estos personajes no deberían haber tenido la capacidad de postular, pero dado ello, no solo han fraccionado al electorado, han distraído el proceso mismo, evitando una confrontación seria de ideas, máxime después del desastre político de los últimos 15 años.

Encima de todo, ahora, buena parte de ellos, cual malos perdedores, nos regalan una suerte de ‘marcha de zombis’ en búsqueda desesperada de algún recodo de poder político o presupuestal.
Si la segunda vuelta fuera en el marco de un continuum político, santo y bueno, valdría acomodarse, pero esta segunda vuelta es entre la recuperación del crecimiento y los ingresos de los peruanos y el colapso del país con el empobrecimiento general del Estado, las empresas y los ciudadanos.
Sánchez y sus compinches ya ni siquiera disfrazan su destructiva agenda. Mantienen la amenaza de romper el desarrollo productivo de la minería, de las agroexportaciones y del turismo.
Siguen ofreciendo espacios libres para la minería ilegal, incluso planteando en el Congreso, por el propio Sánchez, exoneraciones a los llamados mineros ancestrales para el uso de explosivos y sustancias químicas.
En un país de propietarios, los muy desencaminados, amenazan con afectar la propiedad privada, hoy el otro, mañana tú.
El único disfraz que sí adoptan es la convocatoria de su equipo técnico, con el cual pretenden confundir en el debate de equipos y dar argumentos de tibiezas a tantos desorientados, que no ven el verdadero proyecto detrás de su candidatura. Personajes que no garantizan nada, y que seguramente serán expulsados en plazo perentorio.
¿No es evidente, que si pretenden romper los ejes fundamentales del crecimiento de la economía, la minería, las agroexportaciones y el turismo (como hizo Sánchez cuando ministro de Comercio Exterior y Turismo), lo que buscan es el empobrecimiento del Estado, las empresas y los ciudadanos; al puro estilo y resultados del ‘socialismo del siglo xxi’ en Venezuela y Bolivia?
¿No es evidente que las izquierdas hispanoamericanas corruptas (incluyendo a la española), se han sustentado en alianzas explícitas o implícitas con las organizaciones criminales, como el narcotráfico, la minería ilegal y otras actividades delincuenciales?
SOLO OFRECEN:
-
Empobrecimiento y destrucción de la economía y
-
Corrupción y alianzas criminales
A pesar de todas esas evidencias, los candidatos perdedores, en su ‘marcha de zombis’, apoyan el destructivo proyecto de Sánchez y todas las izquierdas locales y regionales.
- Ahí tenemos en primera fila a López Chau, que en el CADE sugirió usar el 50% de las reservas internacionales, haciéndonos creer que puede infiltrar y morigerar a Sánchez.
- O a Pérez Tello, la autora del DS 003 que paralizó la inversión pública y privada en 2016, odiadora dilecta de Keiko Fujimori.
- O al gallo de tapada del socialismo, Nieto Montesinos, socio de Susana Villarán, que después de haber sido ministro de Cultura y de Defensa de PPK, prefiere apoyar a Sánchez con su hipócrita llamado a viciar el voto. ¿Buen Gobierno y Mala Entraña?
Otros callan sin asumir su responsabilidad patriótica.
Pero alguien que sí ha sido noble y consecuente es Pedro Pablo Kuczynski, que ha apoyado a Keiko y ha dicho: “Yo creo que si ella tiene un buen equipo, ella podría esta vez ganar”.
A última hora, también han expresado su apoyo a Keiko, Rafael Belaunde Llosa y Carlos Espa.
La política ‘cainita’ del Perú, como dice Aldo Mariátegui, en pleno esplendor.
Pero los peruanos, a pesar de tener malos dirigentes, son gente sustancialmente buena, que vela por el futuro de su familia, y solo desea que este Estado corrupto e incapaz, los deje trabajar.
¡Por mejores ingresos!
¡Por más seguridad!
¡Por mejor educación y salud!
¡Por un futuro digno para nuestros hijos!
Votemos por el futuro de prosperidad y no por el pasado vergonzante de Cuba y Venezuela y Bolivia.
¡Viva el Perú!!!
Lampadia






