Pablo Bustamante Pardo
Expresidente de IPAE
Director/Fundador de Lampadia
El fútbol
En pocos días se jugará en EEUU, Canadá y México, la copa mundial de fútbol de la FIFA. 48 países de todo el mundo. 6 equipos de Sudamérica.
El Perú se la pierde a pesar de haberse ampliado el cupo de la región.

Esto no es mala suerte. Es la torpeza y hasta corrupción de las dirigencias del fútbol peruano.
Después del mundial de Rusia, donde fuimos de la mano de Ricardo Gareca, tuvimos la oportunidad de hacer un trabajo profesional para relanzar nuestro deporte más popular. Gareca había recuperado la esencia de nuestro fútbol, agregando disciplina y meritocracia.
Se planteó una gran reforma, se formó un Comité Consultivo con personalidades como Gianfranco Castagnola, presidente ejecutivo de Apoyo Consultoría. Se diseñó el Plan Centenario, un plan de cinco años para modernizar el futbol, con programas de desarrollo deportivo, de infraestructura y un esquema de gobierno corporativo para los clubes, buscando profesionalizar su manejo. Se puso en marcha campeonatos de menores y juveniles.
También se lanzó un programa de licenciamiento de los clubs de primera y segunda división, buscando generar jugadores.
Pero el plan fue cancelado. Todo se dejó de lado desde que asumió la presidencia de la FPF Agustín Lozano.
Luego empezaron los cambios de los directores técnicos de la selección nacional, Reynoso, Fossati, Ibañez, y Menezes.

Con la reforma abandonada, hoy estamos en nada.
La política
En la política peruana, como van las cosas, nuestra población tampoco va a poder disfrutar de los beneficios de ingresos y calidad de vida que brindan la economía de mercado y la modernidad.

Hacia el 2011 logramos recuperarnos notoriamente del daño que nos hizo el socialismo en los años 60, 70 y 80s.
- Bajamos la pobreza de 60 a 20%
- Bajamos la desigualdad
- Logramos que el 40% de la población llegara a la clase media
- Retornamos a la economía global
- Controlamos la inflación
- Derrotamos al terrorismo
- Bajamos la mortalidad infantil
- Creamos un gran fondo de pensiones
- Firmamos 22 TLCs, con 58 países, el 82% del PBI mundial y el 42% de la población del planeta.
Todo esto con un gran crecimiento de la economía y de la inversión privada.
Con ello logramos una altísima competitividad global en minería, agroexportaciones y turismo; las actividades que nos conectan con el exterior y permiten traer empleos y recursos fiscales desde los países más ricos.
Pero al igual que en el fútbol, desde el 2011, abandonamos el camino de la prosperidad. Bajaron las inversiones, el crecimiento, la clase media, los ingresos, se deterioraron los servicios públicos, y aumentó la pobreza.
Asimismo, empezamos a cambiar presidentes, nueve desde el 2011, 18 ministros del Interior en los últimos cinco años entre otros, más directores y cientos de funcionarios.
Esto tampoco fue por mala suerte. Dejamos que los malos políticos tomaran el timón del país.
Se alentó la división entre peruanos, con una polarización absurda. Y, algo terrible, se generó un profundo divorcio entre el Estado y el sector privado.

Esta película no puede continuar
Tenemos todo para construir un país de clase mundial.
- Solo tenemos que aprovechar lo que tenemos,
- Romper el divorcio Estado-Sector Privado,
- Alentar la inversión privada y el crecimiento de la economía,
- Asumir una gestión profesional de los servicios públicos, y por supuesto,
- Comprometernos todos con el manejo público,
- Con la construcción de nuestro futuro,
Empezando por elegir un buen presidente de la República y, muy importante, una nueva clase de autoridades regionales y municipales en unos meses.

Necesitamos hacer una gran reforma del fútbol y de la política peruana.
Necesitamos autoridades que vean el lugar del Perú en el mundo y nos lleven a conquistar el espacio de vida y riqueza que los peruanos podemos dar a nuestros hijos y nietos.
¡Viva el Perú ¡Carajo!!!
Lampadia






