Uri Landman
Para Lampadia
La Guerra de Yom Kipur comenzó el día 6 de octubre de 1973 cuando una coalición de países árabes liderado por Egipto en complicidad con Siria y Jordania, atacaron a Israel sin previo aviso, en el día más sagrado del pueblo judío, el día del ayuno de Yom Kipur.
Los egipcios cruzaron el canal de Suez desde el sur, mientras los sirios atacaron desde los Altos del Golán. Durante los primeros tres días las fuerzas egipcias avanzaron casi sin oposición por el Sinaí, mientras los sirios hacían lo propio desde el norte.
Recién tres días después, las fuerzas israelíes habían logrado empujar a los sirios de nuevo a las líneas de alto al fuego de antes de la guerra.
Luego lanzaron una contra-ofensiva que llegó a bombardear las afueras de Damasco. Los israelíes también contra atacaron por el sur, cruzaron el canal de Suez hacia Egipto, rodearon la ciudad de Suez y llegaron a escasos 100 kilómetros de El Cairo.
Lo que había empezado desastrosamente para Israel, se convirtió en una victoria contundente sobre las fuerzas armadas de Egipto y Siria.
Pero la consecuencia directa de la Guerra de Yom Kipur no fue la victoria militar de Israel sobre los países, con los cuales luego firmaría tratados de paz que siguen vigentes hasta el día de hoy con plenas relaciones diplomáticas, sino que los países árabes decretaron un embargo de petróleo a países occidentales entre los que se encontraban Estados Unidos, Canadá, Reino Unido entre otros.
Los efectos del embargo del petróleo que inició el 16 de octubre del año 1973, pocos días antes que terminara la guerra de Yom Kipur (25 de octubre 1873), se dejaron sentir en los siguientes años.
El precio del petróleo se cuadruplicó desde 1974 lo que obligó a los Estados Unidos a tomar una serie de medidas de emergencia. El gobierno del presidente Nixon estableció controles de precios y racionamiento en el abastecimiento de gasolina. Los conductores se veían obligados a realizar largas colas para poder abastecer de combustible en los días de la semana que les permitía su número de placa vehicular.
Esta crisis energética le enseñó al gobierno estadounidenses que no podía depender del petróleo de los países de la OPEP, por lo que se tomaron una serie de medidas para incentivar la producción local, además de crear en 1975 la Reserva Estratégica de Petróleo, con el fin de contar con grandes reservas que pudieran suplir la demanda en caso de guerra o un corte repentino de abastecimiento. La Reserva Estratégica puede almacenar hasta 700 millones de barriles de petróleo, lo que equivale entre 90 a 140 días de importaciones de petróleo.
Se preguntarán ¿qué tiene que ver la Guerra de Yom Kipur del año 1973 con lo que está sucediendo hoy en día en el Perú?
La semana pasada se dieron dos acontecimientos que, a pesar de darse en dos zonas del planeta a miles de kilómetros de distancia la una de la otra, nos afectan directamente.
El primero de ellos, fue el ataque de Estados Unidos e Israel en contra del régimen terrorista del Ayatola Jameini. El líder supremo de Irán fue neutralizado en las primeras horas de la guerra. En los días siguientes, los ataques de Estados Unidos e Israel en contra de la infraestructura militar iraní, recibieron una fuerte respuesta del régimen con el envío de cientos de drones y misiles a Israel y a varios países de la región en donde Estados Unidos tiene bases militares. Es así, que Irán atacó Arabia Saudita, Iraq, Kuwait, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Jordania y Chipre.
Esta guerra y la amenaza de Irán de bloquear el Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo del mundo, ha llevado a que los precios de petróleo se disparen a más de $ 100 por barril. Todos sabemos que cuando el precio internacional del barril de petróleo sube, el precio de la gasolina y diésel que compramos en los grifos también sube.
El segundo acontecimiento que se dio en el Perú la semana pasada, fue la ruptura en la zona de Megantoni de una tubería del gaseoducto de TGP que transporta el gas de Camisea hasta Lima. Este accidente ha generado un grave desabastecimiento de gas natural por lo que se ha priorizado el uso del gas para las viviendas, hospitales y unidades de transporte público masivo.
Según la empresa TGP, los trabajos de reparación del ducto demorarán hasta 14 días por lo que el racionamiento continuará hasta esa fecha.
Unos de los grupos más perjudicados por este racionamiento son los 300,000 taxistas de Lima que utilizan el GNV para sus vehículos y que ahora tiene que usar un combustible mucho más caro como la gasolina para trabajar sus unidades. Ello a su vez nos afecta a todos los propietarios de vehículos ya que, ante la mayor demanda de gasolina, los grifos han subido los precios y muchos de ellos se han quedado sin stock.
Vale la pena preguntar:
¿Existe algún plan de contingencia real para este tipo de situaciones?
¿Existen reservas estratégicas de gas en Pampa Melchorita que pueda alcanzar para un tiempo prolongado en caso de un accidente mayor?
¿Existe algún proyecto para tener un segundo gasoducto que pueda servir en un plan de contingencia?
Se supone que el gasoducto del sur podría haber sido una ayuda en estos casos, pero ya todos conocemos que este proyecto está paralizado hace años por temas de corrupción.
El Perú no puede darse el lujo de quedarse con los brazos cruzados esperando el próximo accidente o la próxima guerra en el oriente medio para tomar tener un verdadero plan de contingencia. Necesitamos gobernantes que hagan bien las cosas y no que solamente se dediquen a robar y velar por sus propios intereses. Lampadia






