Roque Benavides
El Comercio, 23 de abril del 2026
“La experiencia del BCR y de Julio Velarde demuestra que es posible construir instituciones sólidas y duraderas. Preservarlas es esencial para sostener el crecimiento y convertir la estabilidad en desarrollo”, opina Roque Benavides, presidente del Directorio de Buenaventura.
En un contexto electoral, la incertidumbre es parte del proceso. Las expectativas se ajustan ante posibles cambios en el rumbo político y las inversiones tienden a ponerse en pausa. En ese escenario, el valor de las instituciones se vuelve determinante.
En el Perú hemos tenido nueve presidentes en los últimos diez años. Pero aun así hemos mantenido una inflación cercana al 3%, un crecimiento anual de 4% en promedio y una de las monedas más sólidas de la región, con un tipo de cambio estable.
¿Eso es casualidad? No lo creo. Es producto de un Banco Central de Reserva (BCR) que ha ejercido su independencia, garantizada por ley, con disciplina y trabajo bien hecho, dando previsibilidad y confianza.
No sorprende que The Wall Street Journal haya descrito a nuestro Banco Central como un “oasis de estabilidad” en medio del ruido político. Y en ese proceso, la figura de Julio Velarde, con casi dos décadas al frente del BCR, ha sido fundamental. Su conducción se ha caracterizado por la consistencia y la sobriedad, reconocido como uno de los mejores banqueros centrales del mundo. Como él mismo ha dicho: “la autonomía del BCR no depende del presidente, sino de la Constitución, y esa autonomía hay que ejercerla”.
Hace poco estuve en Salta, Argentina, y me crucé con la senadora Patricia Bullrich, quien me dijo: “en Argentina nos falta un Julio Velarde”. Le respondí: “Ustedes lo que necesitan es una ley que haga que su Banco Central sea independiente”.
Esa independencia y fortaleza vienen de antes. Debemos resaltar que, en los noventa, bajo la presidencia del Dr. Germán Suárez, el BCR redujo la inflación de 7,650% a 1%, sentando las bases que explican la estabilidad actual.
Sin embargo, hay desafíos. Como ha advertido Velarde, el interés por invertir en el Perú existe, pero enfrentamos problemas de impredecibilidad que desalientan la inversión. Si el Estado no facilita las inversiones, el riesgo es que se estanque el crecimiento.
¿Qué pasará cuando Julio Velarde no esté en el BCR? La respuesta no depende de una persona, pero sí de su ejemplo, de la estabilidad institucional y de cuidar su autonomía, manteniendo reglas claras y asegurando continuidad técnica. Ojalá en el Perú podamos seguir contando con el Dr. Julio Velarde en la presidencia del BCR.
Lo cierto es que se han hecho muchas cosas bien en el Perú. Estamos integrados al mundo a través de los TLC, somos parte de la Alianza del Pacífico, tenemos grado de inversión y un BCR independiente y reconocido en el mundo. ¿Qué nos falta? Extender ese estándar a todo el Estado, hacer reformas, promover más inversiones y más empleo, y cerrar las brechas que aquejan al país.
La experiencia del BCR y de Julio Velarde demuestra que es posible construir instituciones sólidas y duraderas. Preservarlas es esencial para sostener el crecimiento y convertir la estabilidad en desarrollo.
Y mirando al futuro, debemos volvernos un país mucho más tecnológico. Tenemos Yape, pero no podemos hacer llegar a tiempo el material electoral a las mesas de votación. ¿Por qué no pensar en digitalizar las elecciones y, así como todos ‘yapean’, votar de forma rápida y segura? Ese es un tema que trataré en una próxima entrega.






