Jaime Lucioni Belaúnde
13 de abril de 2026
Para Lampadia
Inéditos y lamentables sucesos de fraude electoral en las elecciones en el Perú 2026, por parte del jefe de la ONPE, Piero Corvetto Salinas, y sus secuaces cómplices.
Una trama perfectamente orquestada, desde la contratación de la empresa encargada del traslado de las urnas y del material electoral necesario en los locales de votación, que ya tenía cuestionamientos e incumplimientos de contratos anteriores y había sido penalizada tres veces por la propia ONPE.
Incidencias en las computadoras, impresoras y otros dispositivos electrónicos; mesas electorales instaladas con muchas horas de retraso en locales de votación en Lima, “casualmente” en los distritos donde el voto es mayoritariamente de ciudadanos de derecha o centro derecha.
Colegios y locales de votación en Lima no instalados durante todo el día domingo 12 de abril, debiendo haberse habilitado en horarios desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde: 10 horas en las que la ONPE no hizo absolutamente nada para solucionarlo, llegando al descaro de que algunos de sus representantes ponían letreros a mano comunicando que los votantes de esas mesas no tendrían que pagar la multa.
Piero Corvetto informó (disculpándose) que un total de 63,300 electores en Lima no pudieron emitir su voto durante las Elecciones Generales de este domingo 12 de abril debido a la falta de material electoral. Descaradamente dijo que no se pudo entregar el material electoral en 211 mesas de sufragio ubicadas en 15 locales de votación de San Juan de Miraflores, Lurín y Pachacámac.
Lima Metropolitana tiene 25,256 mesas y 7,558,581 electores hábiles; el 13% de mesas no instaladas o instaladas luego de muchas horas inhabilitadas representa más de un millón de personas que no votaron y a quienes se les privó premeditadamente de ejercer su derecho democrático y constitucional.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) comunicó que las 211 mesas de sufragio que no se instalaron en Lima el día anterior podían ejercer su derecho a votar el día siguiente desde las 7 a. m. hasta las 6 p. m., ocurriendo nuevamente muchas incidencias y retrasos en la instalación de mesas electorales.
Aún no se sabe cuántas mesas electorales en todo el Perú se quedaron sin instalar ni cuántas tuvieron retrasos en la apertura de locales y mesas de votación. En los medios y noticieros se habla de fraude electoral orquestado por Corvetto y sus cómplices de izquierda y extrema izquierda. Se mencionan los más de 63 mil votantes afectados, pero no se cuantifica el daño de más de un millón de personas que no pudieron votar.
Esta trama y complot de Piero Corvetto (miembro del Foro de Sao Paulo) no solo habría afectado a los candidatos presidenciales de derecha o centro derecha, sino que habría buscado que entre los dos más votados que pasen a segunda vuelta haya al menos un candidato de izquierda o extrema izquierda.
Yo creo que el principal objetivo de Corvetto y sus secuaces (como Roberto Carlos Montenegro, jefe de Sistemas de la ONPE) se ha conseguido: en la composición de las cámaras de Diputados y Senadores, la ausencia de un millón de votantes en Lima perjudica considerablemente a los partidos de derecha, en especial al partido político Renovación Popular de Rafael López Aliaga, ya que su gestión como alcalde de Lima ha sido percibida como buena y eficiente por muchos ciudadanos, quienes veían diariamente sus obras y resultados positivos.
Haciendo una evaluación porcentual, dicho perjuicio a Renovación Popular se podría cuantificar extrapolando los resultados electorales, lo que lo habría colocado muy cerca de Fuerza Popular de Keiko Fujimori, asegurando su pase a segunda vuelta. Asimismo, en la Cámara de Diputados y en el Senado tendría muchos más representantes.
Por todo ello, en ambas cámaras se habría asegurado una amplia mayoría de congresistas de derecha y centro derecha, lo que permitiría una mayor continuidad en la gobernabilidad.
A todo esto, no hay ninguna declaración del presidente de la República, José María Balcázar, quien, por sus antecedentes ideológicos, podría ser señalado por algunos como uno de los cómplices de este presunto boicot a las elecciones democráticas en el Perú.
Los ciudadanos no aceptamos las disculpas del jefe de la ONPE, Corvetto; es más, ni siquiera su renuncia sería suficiente. Correspondería su destitución del cargo, así como una investigación y eventual sanción conforme a ley.
La buena noticia: nos libramos en el espectro electoral de figuras como José Luna, Jhony Lescano, César Acuña, George Forsyth, Martín Vizcarra, Vladimir Cerrón, Fiorella Molinelli, entre otros.
Lampadia






