Gustavo Perochena Meza
Para Lampadia
Gustavo Perochena Meza
DNI 07808526
Economista de la Universidad del Pacífico
Magister en Políticas Públicas (Universidad de Texas, Austin, EE. UU.)
Execonomista Senior de la Práctica de Agua del Banco Mundial para Latinoamérica
Consultor Independiente en Desarrollo Internacional, Nexo Agua y Economía.
Los subsidios implícitos a los usuarios de SEDAPAL generan una carga fiscal y limitan recursos para otros sectores. Este subsidio surge cuando los ingresos regulados son inferiores a los requeridos técnicamente, representando un costo oculto que no se refleja en las cuentas fiscales nacionales. En 2024, el subsidio implícito ascendió a aproximadamente USD 300 millones, explicado por tres factores principales:
- Diferencia entre la tarifa promedio ponderada pagada por los usuarios y la tarifa necesaria para cubrir costos de producción y depreciación de activos.
- Proporción de agua producida no facturada, que supera el umbral esperado según la antigüedad de la infraestructura (sugerido en 20%).
- Ingresos no cobrados a usuarios morosos (estimado en 5%).
Según la tarifa de sostenibilidad financiera aplicada, las tarifas subvaluadas representan entre el 51% y el 58% del subsidio, el exceso de agua no facturada entre el 35% y el 41%, y las ventas no cobradas alrededor del 8%. En 2024, la tarifa promedio ponderada fue de S/3.02 por m³, mientras que la tarifa de sostenibilidad financiera era S/3.93. Usando la tarifa de sostenibilidad de mediano plazo de S/4.36 por m³, la brecha de ingresos explicaría hasta el 58% del subsidio[1].

Los usuarios domésticos pagan considerablemente menos que S/. 3.93: los no subsidiados pagan S/2.25, los subsidiados S/2.01, mientras que los usuarios comerciales e industriales pagan S/7.3 y S/7.8, respectivamente.
Los usuarios domésticos consumen el 80% del volumen de agua facturada, pero solo generan el 57% de los ingresos de la empresa.

La proporción del costo oculto asociada al exceso de agua no facturada ha aumentado, ya que el porcentaje de agua no facturada (ANF) ha crecido en los últimos años.

La primera evaluación del costo oculto de SEDAPAL la realizó el Banco Mundial en 2014, y lo estimó en USD 190 millones[2]. Para 2024, la cifra ascendió a USD 300 millones, un incremento del 60%.
La participación del agua no facturada en el subsidio aumentó del 19% en 2014 al 41% en 2024, reflejando un incremento del ANF de SEDAPAL del 25% en 2017 al 33% en 2024.
Si estos costos ocultos no se corrigen, la calidad del servicio y la vida útil de la infraestructura se verán afectadas, ya que las empresas compensan los menores ingresos postergando el mantenimiento y reduciendo la calidad del servicio.
Lampadia
[1] Siguiendo a Saavalainen y Berge “Quasi-Fiscal Deficits and Energy Conditionality in Selected CIS Countries”, IMF Working Paper (2006)”, la tarifa para recuperar los costos de producción y la depreciación sería S/. 3.93 por m3 y, en ese caso, el subsidio implícito seria USD$ 261 millones. Si se usa S/. 4.36 por metro cubico, que es la tarifa del estudio tarifario aprobado por SUNASS para el periodo 2022-2026 y que equivale al costo medio de mediano plazo que garantiza el equilibrio económico, el subsidio implícito habría sido de USD 335 millones. Esta tarifa incluye las nuevas inversiones en activos para el periodo del estudio. De ahí que se toma el dato promedio USD 300 millones como una aproximación.
[2] WORLD BANK GROUP: “PERU: PUBLIC EXPENDITURE REVIEW”(2017), p. 104.






