Fernando Rospigliosi
Expreso, 18 de mayo del 2026
El general EP (r) Jorge Cárcovich Cortelezzi (74) fue sentenciado la semana pasada a 15 años de prisión y un pago de dos millones de soles de reparación civil por un supuesto delito -que no cometió- en 1983, hace cuarenta y tres años.
La 3ª. Sala Penal nuevamente ha desacatado la ley 32107, declarada constitucional y de obligatorio cumplimiento por el Tribunal Constitucional, y ha aplicado, sin ningún fundamento, el criterio de lesa humanidad a un hecho que no califica como tal, imputando un delito inexistente en 1983 al acusado.
El hecho ocurrió en octubre de 1983, en el distrito de Canaria, Víctor Fajardo, Ayacucho, una zona de emergencia a cargo del Ejército, que empezaba a combatir al terrorismo de Sendero Luminoso en esa región.
Una columna terrorista secuestró e incorporó a sus filas a medio centenar de comuneros -la mitad jóvenes- de Raccaya y los llevó a Umasi para adoctrinarlos y entrenarlos.
Los efectivos de la base del Ejército en Canaria, informados de la presencia senderista, se dirigieron a Umasi y allí se produjo un ENFRENTAMIENTO con los terroristas, que usaron a los comuneros de Raccaya, agregados a sus filas por las buenas o por las malas, como carne de cañón en el combate.
El entonces capitán Jorge Cárcovich, comando de las fuerzas especiales del Ejército, NO ESTUVO en esa batalla, pues estaba enfermo. Ningún testigo lo ubica en el lugar.
A pesar de lo cual, fue procesado, junto con otros militares, por ese hecho desde 2013, en un larguísimo proceso, en el que fue ABSUELTO el 2021. (El coronel EP (r) Carlos Millones Destéfano falleció cuando también era juzgado en este caso).
Pero los militares y policías que derrotaron al terrorismo y evitaron que los peruanos caigan en manos de una feroz dictadura comunista, NUNCA son inocentes para jueces politizados y prevaricadores. SIEMPRE son culpables.
El 2023 reabrieron nuevamente el caso y la semana pasada los magistrados prevaricadores Máximo Maguiña Castro, Reli Callata Vega y Helbert Llerena Lezama, volvieron a desacatar la ley vigente 32107 y sentenciaron injustamente a prisión perpetua al general Cárcovich (15 años de cárcel para un hombre de 74 años es eso).
Las ONG izquierdistas, que son las que promueven esos juicios interminables, usan a los comuneros con el incentivo de las reparaciones civiles, dos millones de soles en este caso.
La perversa historia que cuentan los terroristas y sus herederos, es que en esta guerra las fuerzas del orden siempre asesinaban sin piedad a civiles inocentes. Y jueces y fiscales prevaricadores, convierten esa infame narrativa en sentencias aberrantes contra los hombres de uniforme que salvaron al Perú del desastre de una dictadura comunista.
¿Hasta cuándo permitiremos que esta vileza continúe? ¿Con qué autoridad moral se les puede pedir a las fuerzas del orden que defiendan al país si se permite que a los que se jugaron la vida por el Perú los arrojen a la cárcel y destruyan a sus familias?






