Aldo Mariátegui
Perú21, 9 de marzo del 2026
“Constituye una magnífica noticia de que un economista serio, de mucho carácter y muy preparado como Edgar Zamalloa haya sido nombrado presidente de Petroperú’’.
-Dicen que El origen de las especies, de Charles Darwin, es el libro más importante de la historia por el cambio total de paradigma que tuvo en la humanidad. Hoy se cumplen los 250 años de la publicación de La riqueza de las naciones, de Adam Smith, y esta obra casi le iguala en trascendencia, pues es fundacional para la ciencia económica. Es un “antes y después” para la humanidad. Todos deberían leerla.
-Constituye una magnífica noticia que un economista serio, de mucho carácter y muy preparado como Edgar Zamalloa haya sido nombrado presidente de Petroperú. Zamalloa tiene muchas horas de vuelo en el MEF y conoce al dedillo tanto la administración pública como la politiquería gastadora. Con él no funcionarán palabreos, lloriqueos, amenazas o demagogias, sino solamente los números con la calculadora en mano y la realidad tal cual. Si el enano no cabe en la caja, pues cortará al enano. Zamalloa bien pudo reemplazar a Arnold Schwarzenegger en Terminator. Me alegro y ojalá que no tenga piedad con los parásitos estatistas.
-¿Cuál es mi posición respecto a esta guerra en Irán? Que debió hacerse lo mismo hace mucho tiempo. Hace décadas que debieron poner en vereda a esos lunáticos, que no han dejado de desestabilizar incesantemente al planeta con el terrorismo, amén de oprimir y saquear a su gente. Han jodido por años más que nadie y vale la pena este sacrificio riesgoso para extirparlos de una vez, que ahora, además, ayuda la tremenda impopularidad interna y externa del régimen, la profunda crisis económica que tienen, la menor dependencia del petróleo y la putrefacción que han experimentado por corrupción (el despilfarrador y autoritario sha ha resultado un bebé de teta al lado de estos ladrones). En lugar de esa guerra absurda en Irak y de quedarse tanto rato en el bárbaro y sin caso Afganistán, Bush junior debió meterle una pateadura a Jamenei. Los europeos de hoy —hasta los ingleses, lamentablemente— se han vuelto unos decadentes cobardes y una vez más EE.UU. les hará el trabajo (y tampoco se lo agradecerán).






