Consejo Privado de Competitividad
El Comercio, 19 de mayo del 2026
Utilizar las reservas internacionales, que superaron los US$100 mil millones, recientemente, para financiar gasto público debilitaría la capacidad de respuesta del Perú frente a crisis externas y generaría mayores riesgos cambiarios e inflacionarios.
¿Por qué son importantes las reservas internacionales y por qué deberían importarles a los peruanos? Porque constituyen uno de los principales pilares de la estabilidad macroeconómica del país. Las reservas son clave para preservar la estabilidad cambiaria, contener presiones inflacionarias, fortalecer la confianza de inversionistas y acreedores, y reducir la vulnerabilidad frente a choques externos. En una economía parcialmente dolarizada como la peruana, contar con un elevado nivel de reservas internacionales permite al Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) intervenir ante episodios de volatilidad excesiva del tipo de cambio, evitando movimientos abruptos que afecten la actividad económica y el bienestar de los hogares.
La estabilidad del tipo de cambio también impacta en la vida cotidiana de familias y empresas. Cuando el dólar se mantiene estable, los precios de productos importados como combustibles, alimentos o medicamentos tienden a variar menos, ayudando a contener la inflación. Además, quienes tienen deudas en dólares enfrentan menores riesgos (las cuotas no serán más caras).
Para las empresas ocurre algo similar. Muchas industrias operan con costos vinculados al dólar, por lo que una depreciación brusca del sol encarece insumos y desalienta inversiones. En ese contexto, las reservas internacionales funcionan como un escudo financiero frente a choques externos y volatilidad cambiaria.
El Perú alcanzó recientemente un récord histórico. El 10 de abril, las reservas internacionales superaron por primera vez los US$100 mil millones. Este nivel de reservas fortalece la capacidad del BCRP para intervenir en momentos de tensión financiera y evitar fluctuaciones abruptas del dólar.
El crecimiento de las RIN ha sido notable en las últimas décadas. Mientras en 1985 ascendían a apenas US$1.493 millones, en 2025 bordeaban los US$90 mil millones. Asimismo, pasaron de representar cerca del 10% del PBI en 1985 a alrededor de 26% en 2025. Como consecuencia de ello, entre las principales economías latinoamericanas, el sol mostró una de las menores volatilidades cambiarias entre 2006 y 2024, mientras que el Perú fue uno de los países que más reservas acumuló en proporción al PBI.
Sin embargo, durante la campaña electoral, ha surgido nuevamente la propuesta de utilizar parte de las RIN para financiar gasto público. La idea puede parecer atractiva, pero implicaría riesgos para la estabilidad económica.
Primero, porque las reservas no tienen como función financiar gasto público, sino proteger la estabilidad monetaria y cambiaria del país. La Constitución establece que el BCRP administra las reservas internacionales y prohíbe que financie directamente al Estado, salvo operaciones específicas previstas en su ley orgánica.
Segundo, porque las reservas no son dinero “disponible” para cualquier uso. Su principal componente es lo que se conoce como posición de cambio, es decir, los recursos en moneda extranjera que el BCRP puede utilizar para intervenir en el mercado cambiario. El otro componente corresponde a depósitos del sistema financiero y del sector público en el BCRP. Ambos componentes están invertidos en depósitos en bancos internacionales y valores (principalmente bonos soberanos de alta calificación). En menor proporción, por ser menos líquidas y más volátiles, las reservas internacionales también incluyen oro monetario, así como aportes a organismos internacionales como el FMI. A abril de 2026, los depósitos y valores representaban el 91% de las reservas.
¿Por qué son importantes las reservas internacionales y por qué deberían importarles a los peruanos? Porque constituyen uno de los principales pilares de la estabilidad macroeconómica del país.
Por otro lado, influyen sobre la percepción de riesgo de los inversionistas. Un indicador clave es el EMBIG, que refleja la prima de riesgo que enfrentan los países emergentes para acceder a financiamiento internacional. En el caso peruano, este indicador retomó una trayectoria descendente tras el incremento registrado entre 2020 y 2022, ubicándose alrededor de 139 puntos básicos a marzo de 2026. Es debido a esta baja prima de riesgo que tanto el Perú como todos los peruanos podemos acceder a tasa de interés menores que países que no tienen el nivel de estabilidad lograda en el Perú gracias al nivel de las reservas,
La historia peruana evidencia la importancia de las reservas, como quedó claro durante la crisis asiática y rusa de 1997-1999. En 1998, el EMBIG cerró en 612 puntos básicos, reflejando un fuerte aumento del riesgo país y una salida de capitales. Frente a ello, el BCRP utilizó las reservas para reducir la volatilidad cambiaria y evitar una depreciación más severa del sol.









