Jaime Spak
Para Lampadia
El Perú se libró de una grande.
El partido que lidera Roberto Sánchez ha ingresado al Congreso con la pata en alto. Su única misión es oponerse a todo lo que venga del Ejecutivo.
No le interesa el Perú, lo único que desean es generar inestabilidad, para luego seguir predicando sus arcaicas ideas entre gente ingenua, y seguir viviendo de la teta del Estado.

El comportamiento en la Cámara de Diputados no hace sino presagiar que nos espera cinco años difíciles.
El señor Sánchez, que se supone es psicólogo, creo que nunca ha ejercido.
Su actuación política deja mucho que desear.
Arrebatarle el partido al señor Yehude Simón, lo pinta de cuerpo entero.
Ahora que perdió la elección, consiguió una chambita en el Congreso, de asesor de su partido, por una remuneración de S/ 20,000.00 al mes.
Su vinculación con el Movadef es muy preocupante.
Para los que no lo saben, el Movadef es el grupo político ligado a Sendero Luminoso, que intentó inscribirse en el registro de organizaciones políticas y que fue disuelto en el 2024 por la Corte Suprema del Perú.
El Movadef va de la mano con el Fentape, un pequeño sindicato del magisterio radical opuesto al Sutep.
Esta organización fue la primera en ser reconocida legalmente por el encarcelado presidente Castillo, a través de su ministro Iber Maravi, una persona ligada a Sendero, que ahora es senador de la República.
Hace 5 semanas, en Tacna, se realizó un evento organizado por las bases del Fentape de Tacna y Apurímac, acudieron senadores y diputados de Juntos por el Perú, acompañados por el inefable Roberto Sánchez.
El señor Sánchez, que tiene la sangre en el ojo, intentará poner piedras en el camino, a cualquier cambio de modernización del Estado, que promueva el Ejecutivo.
Aún es apoyado por los otros grupos políticos en la Cámara de Diputados.
La única posibilidad que las cosas vuelvan a la normalidad y se pueda regresar al camino del progreso, es que exista una oposición dentro de la oposición.
No es un juego de palabras.
Los diputados de Ahora Nación, Obras y Partido del Buen Gobierno, que estuvieron apoyando todo lo que estaba proponiendo Juntos por el Perú, deben pensar si lo seguirán haciendo en el futuro.
Las pretendidas interpelaciones, a los ministros del Interior y de Educación no prosperaron porque hubo un momento de reflexión de partidos de oposición y los que apoyaban éstas, retiraron sus firmas de la moción.
Intentar sacar al ministro del Interior a solo dos meses de haber asumido y sin tener las facultades para generar leyes para enfrentar la inseguridad no hace sino pintarlos de cuerpo entero.
Hace más de cinco años, estamos sufriendo este problema, recordemos en el efímero gobierno de Castillo de solo 16 meses, hubo 7 ministros del Interior.
Y su predecesora, la frívola Dina Boluarte, tuvo 12 ministros, mientras fue presidente.
El gobierno anterior de Castillo y Boluarte que duró no más de 4 años y medio, pasaron por esa cartera 19 ministros.
En ese gobierno estuvo en el gabinete durante los primeros 16 meses, Roberto Sánchez.
¿Cambiar en un solo periodo de gobierno 19 ministros, creen que se puede hacer una estrategia contra la inseguridad?
Las bandas siguen haciendo de las suyas.
El Ejecutivo debe poner en marcha una política contra la inseguridad a la brevedad.
La caída de las interpelaciones, han representado derrotas para Juntos por el Perú, y Partido del Buen Gobierno.
El ingenuo octogenario Belmont, que logró que votos importantes en su candidatura presidencial, indicó que sus diputados no le consultaron.
No tiene liderazgo con esta gente, que no conoce.
A tal punto que, en la elección de alcalde de Lima, donde volvió a postular, no llegó ni al 2% de votos.
Si Belmont, como se autodefine, es un hombre de derecha, entonces debe de reunirse con sus diputados y convencerlos de no ser cómplices de Juntos por el Perú.
Es importante que Jorge Nieto salga de su cura de silencio y se defina de una vez.
O se desliga de Juntos por el Perú, para tener capacidad de análisis en las decisiones legislativas o sigue apoyando a estos extremistas que están con la sangre en el ojo.
El vocero de Juntos por el Perú, Ernesto Zunini, que también estuvo en la reunión del Fenate en Tacna, juntos con los radicales, Cesar Tito, Jaime Quito y Svieta Fernandez, antes de dirigirse a los periodistas la próxima vez, debe de dar explicaciones sobre su presencia en aquella reunión.
De la que nos libramos si salía elegido Sánchez.
Para que el Perú salga de este entrampamiento, se necesitan estadistas, Nieto y Lopez Chau deben de entenderlo.
Una vez aprobada las facultades legislativas deben de promulgar las leyes a la brevedad.
No más ingenuos en un país próspero.
Lampadia






