Sebastião Mendonça
Autor del libro ¿Por qué fracasó Sendero?
Para Lampadia
En artículos anteriores yo expliqué que Sendero fue creado por un grupo resentido e ideologizado de la élite Huamanguina: Guzmán y su corte, y que su base social no fue campesina sino una primera generación de jóvenes provincianos educados. También expliqué cómo la difusión del marxismo alimentó a Sendero.
Ahora vamos a ver los otros factores y condiciones que facilitaron su crecimiento. El desconocimiento ha sido importante.
Sendero fue el primer grupo, en Perú, en usar el terrorismo como estrategia política principal. Hubo foquismo en los 60, pero no maoísmo.
Los movimientos maoístas estaban en Asia: Camboya, Nepal, Filipinas, Tailandia, Myanmar, etc.
La inexperiencia de los gobernantes, instituciones y fuerzas democráticas favoreció a los terroristas.

El gobierno de Belaunde no entendía qué era Sendero. Al comienzo creyó que era un problema policial, y durante dos años le permitió extender su influencia en las comunidades campesinas de Ayacucho.
Cuando Belaunde le encargó a las Fuerzas Armadas recuperar el control del territorio, creía que era posible una solución militar. Las FFAA fueron efectivas en golpear a Sendero, pero no evitaron su propagación en otras regiones, y el costo A las FFAA le tomó varios años, replantear sus doctrinas de guerra. Recién entre 1987 y 1988 desarrollaron un nuevo enfoque estratégico.
En todo ese tiempo, las comunidades, las FFAA y las Fuerzas Policiales actuaron por separado. Las muertes y atentados terroristas siguieron creciendo durante el gobierno aprista.
Una vez implementada la nueva doctrina de guerra, en 1989, la alianza antiterrorista de las FFAA con los campesinos cambió el curso de la guerra. Los terroristas comenzaron a sufrir derrotas en territorios que tradicionalmente dominaban. Sin embargo, los años de aprendizaje tuvieron un alto costo social.
Las fuerzas políticas no tenían ideas efectivas para derrotar al terrorismo. Los grupos de izquierda no querían combatir al terrorismo porque lo consideraban un aliado estratégico.
Decían que Sendero era parte del campo popular.
Además, pensaban que las Fuerzas Armadas y Policiales, que combatían a Sendero, eran sus enemigas. Esto está documentado.
Por su ideología, la izquierda se dedicó a denunciar las violaciones de los derechos humanos de las fuerzas del orden.
Criticaba las acciones terroristas, pero no combatían a Sendero, no se aliaban con las fuerzas del orden ni con las rondas campesinas.
La derecha tenía una postura un poco mejor. Apoyaba a las Fuerzas Armadas y Policiales, pero tampoco tenían una estrategia.
El gobierno aprista, responsable de dirigir la lucha después de 1985, carecía de orientación. En sus últimos meses (1990), Agustín Mantilla decidió apoyar al GEIN, pero su gobierno estaba terminando.
En 1991, Guzmán evaluó las propuestas de las diversas fuerzas políticas y concluyó que ninguna representaba peligro.[i] Sólo se equivocó cuando evaluó al gobierno de Fujimori, creyendo que sería similar a sus antecesores.
Años después, en prisión, Guzmán reconoció que subestimar a Fujimori fue un grave error.
social fue muy alto.
Las comunidades campesinas y autoridades locales fueron los primeros a identificar al monstruo, y comenzaron a tomar medidas para protegerse, pero carecían de armas y de medios para enfrentar a un grupo dispuesto a sembrar el terror para conquistar el poder.
El caso de Soras ilustra el esfuerzo de las comunidades por aliarse con la Policía para protegerse. Funcionó un tiempo, pero cuando los Sinchis se retiraron de Soras, por órdenes superiores, Sendero hizo la peor masacre de la década: 117 muertos.
El Estado Peruano era débil, casi inexistente, en las zonas rurales del país. Era una debilidad antigua que se agudizó con las políticas del gobierno militar.
Guzmán era consciente de esa debilidad del Estado, por esto se enfocó en desarrollar sus fuerzas en las zonas rurales.
La sociedad civil y las fuerzas políticas democráticas locales habían sido desmanteladas por el gobierno militar.

La debilidad estructural del Estado Peruano y el debilitamiento de la fuerzas políticas democráticas y de las instituciones locales facilitaron el crecimiento inicial de Sendero. Su ruta de expansión, explicada en mi libro, ilustra este punto.
La inestabilidad y deterioro de la economía también favoreció a Sendero.
El desconcierto de la población y la pérdida de expectativa de la juventud en el sistema social existente paralizaban el pensamiento político.
El cuadro muestra el deterioro económico de la población entre 1975 y 1992, cuando Sendero estaba captando militantes jóvenes.
Fue un período que se caracterizó por frecuentes crisis económicas y por el empobrecimiento de la población.
El fracaso del gobierno militar, la incompetencia del gobierno de Belaúnde y el populismo de Alan García destruyeron la capacidad de compra de la población.
En vez de progresar, en esos 17 años, los peruanos perdieron un tercio de su poder de compra.
Para la población, la situación era de desastre económico. La inflación acumulada entre 1975 y 1992, según el BCRP[ii], fue de 21,598 millones por ciento. Ello significa que los precios se multiplicaron por más de 215 millones de veces. En 1985 se creó el Inti que valía mil soles y en 1991 se reemplazó el Inti por el Nuevo Sol, que valía un millón de intis.
Los artículos anteriores y éste dejan claro que las condiciones ideológicas, educacionales, políticas, institucionales y económicas del Perú eran muy favorables a Sendero Luminoso.
Su crecimiento no requería grandes teorías ni mucha inteligencia.
Era principalmente una cuestión organizarse y sentido práctico para las tácticas.
En estos dos aspectos Guzmán e Iparraguirre eran efectivos, pero ninguno era buen estratega.
Su rápida derrota lo demostró.
Las causas reales del crecimiento del terrorismo no fueron las injusticias sociales, nombradas por la izquierda.
El terrorismo creció por la educación ideologizada de la juventud provinciana, la incompetencia de los gobernantes y la desorientación de los líderes políticos.
Cuando las FFAA y Policiales y el gobierno de Fujimori corrigieron esas deficiencias, la derrota de Sendero no tomó mucho tiempo.
Próximo artículo: “La importancia de la victoria sobre Sendero.”
[i] Guzmán. (1991). Sobre las dos Colinas.
Lampadia






