Aldo Mariátegui
Perú21, 1 de agosto del 2026
“En el Perú la esperanza de vida apenas varió desde su independencia hasta 1900 (de 30 a 35 años). Subió a 46 años en 1950 tras los antibióticos. Ahora vamos por los 78 años’.
Es realmente impresionante cómo el ciclo de vida humana se ha extendido en este siglo XXI. Acabo de leer que Bárbara Eden (la linda Jeannie de Mi bella genio) ha apagado 95 velitas hace pocos días y que el cómico Dick Van Dyke (protagonista del antiguo show televisivo del mismo nombre y del film “Mary Poppins”) cumple 101 años en diciembre. Y ambos están saludables y activos. Pensar que se calcula que Matusalén, el récord de edad en el Antiguo Testamento, habría llegado a los 70 años (es que la Biblia usó los antiguos ciclos lunares y no los ahora usuales ciclos solares para consignar su edad) o que la esperanza de vida era de 45 años en el Reino Unido —que era entonces la primera potencia mundial— en el cercano 1900.
En el Perú, la esperanza de vida apenas varió desde su independencia hasta 1900 (de 30 a 35 años). Subió a 46 años en 1950 tras los antibióticos. Ahora vamos por los 78 años (casi 80 años si eres limeño o chalaco). Lo mismo de impresionante ha sido el crecimiento demográfico peruano. Perú nació en 1821 con 1.5 millones de habitantes, duplicando esa cifra recién en 1900. En 1950 casi alcanzó los 8 millones. Hoy somos más o menos 34 millones. ¡Hemos crecido más de cuatro veces en menos de 80 años! Los peruanos alcanzaremos nuestro pico de población en 2050, rozando los 40 millones de almas. De allí decreceremos hasta los 29 millones en un siglo más (2150), si este orate mundo aún existe.
También es muy probable que España, que ya enfrenta un decrecimiento demográfico muy acelerado de su población 100% nativa, termine importando aún más aceleradamente a millones de peruanos (e hispanoamericanos) para suplir ese serio hueco demográfico de mano de obra joven que ya están teniendo. Desde 1989 que viví en España por primera vez he visto el crecimiento explosivo de la población hispanoamericana allí: de 1% en 1989 al casi 10 % actual y a un casi 20% en 2050 (y creo será mucho más). ¡Como van las cosas, se van a importar a toda nuestra juventud allá!






