Aldo Mariátegui
Perú21, 14 de agosto del 2026
“Seguramente la decisión ya está tomada (¿Ese El Niño inminente también habrá pesado?), pero el nuevo ministro Shinno debería hacer los ESFUERZOS MÁXIMOS para retener a Chevron».
-Me acuerdo cuando en los 80 un amigo de mi padre lamentaba la salida de la gran cadena estadounidense de almacenes Sears, en nuestro país desde 1955.
“Si una inversión tan icónicamente gringa como Sears se nos va después de tantos años, es que nuestro país está muy jodido por el terrorismo y la economía”, contagiándonos su desolación.
Una sensación de desasosiego similar he sentido al enterarme de que la gigantesca petrolera Chevron, también gringa, planea cerrar sus operaciones en el Perú.
Chevron era la única megapetrolera presente en el Perú, donde había entrado hacía poco para exploraciones marinas en el norte.
Aducen que se van para concentrarse en Venezuela y Argentina, pero sospecho que además de eso no tenemos un sistema fiscal atractivo para hidrocarburos, con regalías muy altas (también por eso las exploraciones gasíferas hace rato que andan paralizadas).
Seguramente la decisión ya está tomada (¿Ese El Niño inminente también habrá pesado?), pero el nuevo ministro Shinno debería hacer los ESFUERZOS MÁXIMOS para retener a Chevron. Por lo que representa esta petrolera y por lo importante que es explotar ese descubrimiento —parece que importante— de petróleo en el zócalo marítimo norte.
-Según IA, de haberse proseguido con el anterior esquema de un congreso unicameral de 130 curules en las elecciones recientes, Fuerza Popular hubiera obtenido 41, Renovación Popular 15, JPP 32, Buen Gobierno 18, Obras 14 y Ahora Nación 10. Es decir, un bloque de derecha FP-RP solo hubiera sumado 56 escaños, quedándose a 10 de una mayoría (66).
La derecha hubiera en este caso hipotético necesitado al inclasificable Obras o al caviaroide Buen Gobierno para una mayoría. Y si estos dos últimos se unían a los 44 escaños de los más rojos (JPP y Ahora Nación), todos juntos hubieran llegado a los 74 puestos y tendríamos a un Ejecutivo maniatado, al menos que hubieren desertado 10 legisladores de esta coalición izquierdista. ¡Tal vez todo sería más complicado que ahora!






