Entrevista a Luis Bustamante Belaunde
Perú21, 16 de mayo del 2026
El exsenador del Fredemo, Luis Bustamante Belaunde, llama a estudiantes y empresarios a enfrentar el peligro de la asamblea constituyente de Roberto Sánchez.
«No lo puedo asegurar, pero me parece que Keiko guarda cierta distancia con respecto a Montesinos, eso es algo que hay que saludar»
Presentó su libro «Persiguiendo la libertad» (Fundación M.J. Bustamante de la Fuente, 2025), donde recoge artículos de las últimas tres décadas de vida profesional, con una misma raíz conceptual: el liberalismo. Y desde su ideario, habla sobre la segunda vuelta.
Su libro habla de temas que siguen siendo vigentes, como el debate en torno a la Constitución.
Así es. La Constitución de 1993 tiene en su Título III, su capítulo económico, lo mejor de su contenido. Porque en lo que se refiere a la organización política, deja mucho que desear. Y ya de hecho ha sido materia de muchas modificaciones. El régimen económico puede ser la garantía de un buen gobierno. Todo lo demás es materia de ajuste. La unicameralidad fue un defecto de la Constitución de 1993.
Como exsenador del Fredemo (1990-1992), ¿siente que el regreso del Senado es una reivindicación?
Es una reivindicación porque peleamos mucho por la supervivencia del Senado. Aún hay que despolitizar un poco algunos nombramientos de altas autoridades, como la Defensoría, el BCR… No debería tener un tono partidario.
Julio Velarde confirma que la Constitución de 1979 también marcaba la independencia del BCR, pero era letra muerta.
Es verdad. Ahora es una doctrina. Gracias, entre otras cosas, a que ha tenido un directorio muy sabio y un presidente muy respetado.
Alan pone en el BCR a Julio Velarde, del PPC. Fue un candado para demostrar que no volvería a estatizar la banca.
Exacto. Eso dice muy bien de Alan. Y así se fue construyendo el país, sobre piedras firmes que otros han colocado.
Combatió la estatización de la banca. Así como Alan tuvo que ganarse la confianza económica, ahora Keiko tiene que ganarse la confianza política.
Ese es su camino. Es su destino. Ella tiene que hacer muchos gestos en estas tres semanas para garantizar eso. En otras elecciones hubo firma de cartas. Creo que no tiene sentido pedir ahora hojas de ruta, pero sí por lo menos declaraciones y compromisos firmes, por lo menos.
¿Qué piensa del fujimorismo que enfrentó?
Yo distingo claramente al fujimorismo del periodo en que Alberto Fujimori gobernó. Fue un periodo un poco aciago, sin desconocer los logros y avances que en efecto hubo. Hay que reconocer también que la presencia de un personaje oculto como fue Vladimiro Montesinos no contribuía a mostrar la transparencia necesaria en el funcionamiento del Estado. Eso manchó el gobierno de Fujimori. No lo puedo asegurar, pero me parece que Keiko guarda cierta distancia con respecto a Montesinos. Eso es algo que hay que saludar como un avance de lo que representa la actitud de una candidata como ella.
Algunos creen que podrán controlar a Sánchez.
Como a Humala. No, yo creo que en este caso viene una mano muy fuerte y pesada, si ganara las elecciones. En este momento, a tres semanas, no lo veo claro. Así los candidatos perdedores lo apoyaran, las proporciones son minúsculas. Hay que sumar otras actitudes, como el anticentralismo. El anti-Lima es más fuerte que el antifujimorismo. Es muy fuerte. Es una pena, pero la regionalización ha sido un proceso muy mal llevado que ha dado muy mal resultado. Pero las regiones, lejos de reconocerlo, insisten en lo mismo de siempre. Gran parte de los recursos públicos ya son trasladados a los gobiernos regionales que no tienen velocidad de gasto. Aparte de la corrupción que ha hecho metástasis en todas las regiones. La corrupción se ha descentralizado.
¿Errores de la derecha?
El gran error de la derecha fue no haber tomado la bandera de la seguridad, que es popular. Y un acto de irresponsabilidad política brutal fue vacar a Jerí sin preocuparse de quién iba a seguirlo. Se prescinde de Jerí, pero se cae en manos de este señor Balcázar, que ya no debería estar calificado para ocupar la Presidencia. Uno lo escucha y no sabe qué creerle. Dice que tiene que haber una solicitud para el indulto. Está señalando el camino.
Como exrector, ¿qué le diría a los estudiantes que no vivieron el fujimorismo que usted vivió?
Hay un desconocimiento de la historia. La gente no sabía quién era Belmont. Los jóvenes no están leyendo. Tienen otra distracción. No saben qué ha pasado en los últimos 50 años. Estamos, como decía (George) Santayana, condenados a repetir la historia. Hay desinterés y falta de compromiso. Si conocieran la historia, estarían buscando la alternativa que asegura la mejor manera de lograr la libertad, que es la democracia. Con todas las dificultades que tiene, es el mejor sistema. Más se alcanza con una democracia con limitaciones que con una asamblea constituyente, que es el reclamo de quienes no tienen propuestas. Estamos entre la democracia y el abismo de la asamblea constituyente.
¿Qué le diría a los empresarios que no quieren dar la batalla política?
Algo de eso ya deben haber hecho. Y si no se lo han planteado ya, es que ya no son buenos empresarios.






