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Lima-Perú, 04/08/2017 a las 10:08am. por Camilo Ferreira

Pos extractivistas ocultan sus responsabilidades

El Pos-extractivismo y sus Narrativas (2 de 3)

Camilo Ferreira
Centro Wiñaq
Para
Lampadia

Es común escuchar a diversos voceros del pos-extractivismo afirmar que la caída en la inversión minera en Perú, se debe principalmente a causas externas en especial  la caída en los precios internacionalesLampadia El Pos-extractivismo y sus narrativas (1 de 3). Estos argumentos son utilizados por disímiles actores hostiles a la minería, tales como Porfirio Medina, José de Echave y Marco Arana. Esta homogeneidad discursiva proviene de una necesidad política común, la de evitar ser increpados por los costos económicos y sociales causados por su oposición a los proyectos mineros frustrados, como Conga y Tía María. Llegan al punto de argüir que la idea de la conflictividad social como causal de la caída en la inversión minera es un “mito del extractivismo”.

Funte: planoinformativo.com

La menor reducción de la pobreza, la caída del canon yel mayor déficit fiscal, están entre las mayores consecuencias de la menor inversión minera. Quienes se oponen a la minería no desean que se les responsabilice por las consecuencias de su activismo. Esta es una posición intrínsecamente incoherente puesto que si los precios internacionales son el único factor determinante de la inversión minera entonces su lucha y activismo no ha sido relevante puesto que ningún proyecto habría sido detenido gracias a su accionar.

Otro de los supuestos “mitos del extractivismo” es el referente a la tramitología, en una reciente conferencia, José de Echave postuló que era un mito la idea de que los requisitos burocráticos como barreras a la inversión. Consideró que el discurso de la tramitología consistía en un recurso retorico de las empresas mineras para reducir sus responsabilidades sociales y ambientales. En una entrevista[i] De Echave afirmó:

“Se asume plenamente el discurso de la tramitología, están convencidos que en el Perú hay un exceso de trámites, un exceso de permisos, un exceso de burocracia que no digo que no exista, pero ellos señalan que es el factor fundamental por el cual en los últimos años la inversión en minería ha decrecido. Se olvidan aceptar que hay una tendencia global que muestra que se acabó el periodo de súperciclo de los precios. Lo que me preocupa es que ellos, a partir de esa identificación, pretendan insistir en debilitar la institucionalidad ambiental, las regulaciones ambientales, y como parte de esas regulaciones está el tema del agua”

Dentro de la lógica pos-extractivista,el activismo anti-minero pretende no tener responsabilidad sobre las consecuencias de la dinámica de inversión del sector minero, ni sobre la del país. Desde su óptica el negocio minero es tan rentable que los mayores costos y riesgos generados por la conflictividad y la regulación no retraen la inversión sino sirven para impulsar condiciones social y ambientalmente más justas para la actividad minera. Detrás de esta lógica esta la idea de que el sector minero tiene enormes ganancias por lo que reducir, aun severamente, la rentabilidad del sector, no lleva a una reducción de la inversión. En los últimos 14 años el margen neto promedio de las 40 mayores empresas globales del sector minero ha sido de 16.4%[ii], periodo que incluye una época de boom de precios.  Si se utiliza las cifras posteriores al fin del boom de precios, es decir desde el 2008, se observará que el margen neto promedio llego a 11.6% y en el caso específico del 2016 se llegó 4%. Estos márgenes son aún menores, al ajustarse por riesgo, si consideramos los altos niveles de incertidumbre que enfrenta el sector minero a causa de la variabilidad en el precio de las materias primas, las incertidumbres geológicas, políticas y por las incertidumbres creadas por los conflictos.Dados estos márgenes de ganancia el patrón de inversiones del sector minero es bastante sensible a las políticas públicas que pueden afectar la rentabilidad de un proyecto.

La conflictividad social

Para ver el impacto de la conflictividad social,es importante analizar las encuestas entre gerentes de empresas mineras peruanas realizada por el Banco Central de Reserva en los años 2015 y 2016. Esta encuesta encontró que los conflictos sociales son considerados por dichos gerentes como la principal causa de retraso en proyectos mineros. Los menores precios mostraron tener, según los encuestados, una menor influencia quela conflictividad.

En la misma encuesta se pregunta respecto a los cambios entre el 2015 y el 2016. El 66%, de los gerentes mineros, consideró que el riesgo de conflictos sociales se había incrementado respecto al año pasado. Es decir, los gerentes mineros consideran que la conflictividad social es una amenaza relevante y creciente a la viabilidad de los proyectos mineros. Estos conflictos fueron responsabilizados en un 81% de los casos por el accionar de los anti-mineros.

Más allá de las opiniones de estos gerentes, la magnitud de la conflictividad como barrera a la inversión minera puede percibirse al tomar en consideración aquellos proyectos que se encuentren amenazados en su viabilidad por la conflictividad social.

Una investigación presentada por McKinsey[iii] el 2013 es reveladora respecto a la magnitud de la conflictividad social ligada al sector minero. Este señala que un 42% de la cartera de inversiones mineras de aquel entonces (53,000 millones de dólares) se encontraba inmersa en conflictos sociales.Este nivel de conflictividad muestra divergencias respecto al estadio en el que se encuentra un proyecto. Se puede ver que cuando el proyecto minero se plantea en un área nueva de operaciones (Greenfield) el porcentaje de la cartera a ser involucrados en conflictos llego a un 31% en el caso de proyectos en exploración y a un 66% en caso de proyectos con el EIA aprobado. Esto nos muestra claramente que los EIA no tienen efectos de alivio de la propensión local a participar en oposición al proyecto.

En el caso de los proyectos en áreas con operaciones mineras ya establecidas (Brownfield) la conflictividad social es menor. Un 24% de la cartera de ampliaciones se encontraba afectada por conflictos sociales. Si la principal determinante de la conflictividad fuera la afectación ambiental, entonces los momentos de mayor escala de operaciones (Brownfield) tendrían una mayor conflictividad que aquellas con un menor nivel operativo (Greenfield).

La tramitología minera

La tramitología es también un supuesto mito del sector minero. Para los pos-extractivistas el sector minero estáaprovechando la desaceleración de la inversión minera para promover una agenda de desregulación. Desde la óptica de los pos-extractivistasen el Perú se da un “Gobierno Minero”[iv] en el que el poder económico de las empresas mineras se trasforma en una enorme influencia sobre el sector público. Esta influencia se manifestaría en condiciones extremadamente laxas para la actividad minera.

Sin embargo, la evidencia no se condice con la hipótesis del “Gobierno Minero” las supuestamente todopoderosas empresas mineras fueron incapaces de detener la proliferación de regulaciones mineras. El número de normas relativas al sector minero se multiplicó por once en el periodo entre el 2005 y el 2016.

Los procedimientos para poder obtener los permisos necesarios para operar un proyecto minero se encuentran muy alejados de los mejores estándares globales. Mientras que en Australiatoma entre 1 y 2 años obtener los permisos, en Perútoma de 4.5 a 6 años. Al contrario de la opinión de los pos-extractivistas, la regulación peruana se encuentra alejada de los mejores estándares globales, pero no por más laxa, sino por lo contrario, y con tendencia a la ser cada vez más compleja.

Conclusiones

Los pos-extractivistas quieren negar que sus campañas de generación de la conflictividad social y la mayor regulación del sector extractivo, han retraído la inversión minera. La evidencia contradice estas afirmaciones. Sus acciones han afectado de manera significativa la capacidad del Perú para mejorar las condiciones de vida de su población. Como afirmó el Director de Lampadia en un debate, “Pudiendo reducir la pobreza con la minería, no hacerlo, es inmoral”. Lampadia

[i] Entrevista disponible en: http://diariouno.pe/2016/11/21/el-peru-vive-una-crisis-ecologica/

[ii]A partir de información disponible en: https://www.statista.com/statistics/208725/net-profit-margin-of-the-top-mining-companies/

[iii]Investigación disponible en: https://www.convencionminera.com/perumin32/doc/conferencias/topmining/aremy.pdf

[iv]Titulo de un documento de Francisco Durand

 

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