1

La Pachamama nos regaló la minería

La Pachamama nos regaló la minería

Pablo Bustamante Pardo
Director de 
Lampadia

El Perú tiene muchas riquezas, todas ellas son el regalo de nuestra Pachamama. 

Tenemos frutas, hortalizas, tubérculos y raíces fabulosas para la nutrición y el disfrute. Tenemos variedades de peces y mariscos que son la envidia de muchos pueblos, magníficas maderas, y gran variedad y abundancia de minerales.

Además, tenemos gente maravillosa que nunca sucumbió a las desgracias que tuvimos que atravesar por culpa de nuestros gobernantes. Nuestra gente es resiliente, trabajadora, creativa, solidaria y con gran confianza en si misma.

Nosotros podemos ser un pueblo próspero y nuestros hijos pueden ser orgullosos ciudadanos del mundo desde el Perú. Podemos ofrecer muchos beneficios al resto del planeta, como nuestros minerales, nuestros productos de agroexportación, nuestros peces, nuestra gastronomía, y miles de etcéteras.

Aprovechemos lo que tenemos para ser ricos de verdad y exijamos a los gobernantes hacer una mucho mejor tarea de la que vienen haciendo.

Digámosle que hacer. No podemos perder más tiempo. 

https://online.flippingbook.com/view/472668043/

Ver presentación en PDF: 
https://www.lampadia.com/assets/uploads_documentos/f2655-la-pachamama-nos-regalo-la-mineria-w-.pdf

Ver en LampadiaLa Pachamama nos regaló la minería

 




Un país impredecible

Un país impredecible

Jaime Spak
Para Lampadia

Si hace seis meses, alguien me hubiera dicho que el próximo presidente de Perú podría ser Pedro Castillo, no lo hubiera tomado en serio.

Cada cinco años, acostumbramos a pronosticar quien creemos que será el próximo presidente y la mayoría de nuestras predicciones no se cumplen.

Estamos en la víspera de la proclamación de este joven profesor de primaria, que no tiene los méritos para dirigir el país. Y como en un país tan informal como el nuestro se respeta la democracia, que es lo mas formal que pueden tener los pueblos, entonces comenzamos con esa ambigüedad que está muy de moda en el Perú, apoyamos la formalidad en un país chicha, siempre y cuando esto nos convenga.

El Perú es un país impredecible y creo que es la primera causa que no hayamos podido crecer como nación, cada cinco años sentimos que jugamos a la ruleta rusa, y rogamos que el disparo no nos aniquile.

  • En el año 1980, fue elegido para su segundo mandato el arquitecto Belaunde como una muestra de desagravio por el golpe que lo sacó del poder en octubre de 1968.
  • Luego vino el gobierno del joven García, que a los 36 años fue proclamado presidente, se embriagó de poder y condujo el país a una catástrofe económica que contribuyó a una de las crisis mas profundas que hemos tenido.
  • El único que se enfrentó a García, luego de su fallido intento de nacionalizar los bancos, fue Mario Vargas Llosa, quien tenía todos los méritos para sucederlo, pero volvimos a la impredictibilidad y fue elegido Alberto Fujimori, al que las encuestas 5 meses antes lo tenían en menos de 1%.

De estas elecciones tenemos la obligación de sacar conclusiones importantes. La gran mayoría de los 18 candidatos dejaban mucho que desear. No había un solo candidato que nos de la confianza ni la tranquilidad que puede ser un gobernante confiable. Por ello 15 días antes en las encuestas, los indecisos tenían más porcentaje que el que figuraba en primer lugar.

Y en las elecciones, vimos con sorpresa que los primeros acabaron relegados y un joven que 90 días antes encabezaba las encuestas, no logró ni siquiera que uno de sus candidatos acceda al congreso.

Lo que no entienden los candidatos, es que estamos eligiendo a una persona que administre el país y lo lleve por el camino del desarrollo. No deseamos que nos cambien de la noche a la mañana las reglas de juego, ni nos amenacen con una nueva constitución para perpetuarse en el poder.

Entre Castillo y Keiko no alcanzaron ni el 32% de los votos en la primera vuelta, es decir mas de 68% de los votantes no votaron por ellos. Castillo mismo no llegó ni el 20%. Tendría que gobernar para un 80% que no votó por él.

Si eventualmente, no interpreta este resultado, y no convoca a un gobierno de ancha base, su gestión como presidente será muy complicada y nuestro futuro será de nuevo impredecible.

Perú necesita de un nuevo liderazgo, que nos haga volver a creer en la democracia, ese nuevo liderazgo debe incluir a esos jóvenes que no se atreven a ingresar a la política por temor a acabar chamuscados por la prensa y los adversarios. Hay una gran cantidad de gente preparada y honesta que deben de asumir este reto.

No convirtamos al Perú en una sociedad perdida para la política, debemos de rescatar a esta generación preparada, con grandes capacidades para llevarnos por el camino del crecimiento con justicia social, pero imitando a los países nórdicos o asiáticos que han logrado un crecimiento sostenido y no a países de este continente que solo han conseguido con una teoría de izquierda empobrecer a la población, en lugar de llevarlos por el camino del desarrollo.

Si alguna lección nos ha dejado estas elecciones, es que una gran mayoría se ha vuelto a interesar en la política, por temor o lo que sea, pero lo ha hecho y como consecuencia de ellos debe de surgir un liderazgo fresco que nos haga soñar con un país posible. Es el momento de la renovación.

Los antiguos rostros políticos deben de convencer a los que vienen atrás, a tomar las riendas para que no sigamos siendo una generación perdida.

Si dentro de estas personas, no aparecen nuevos rostros, frescos, y capaces de jugárselas por el futuro del Perú, seguiremos en el camino de la impredictibilidad.

El Perú necesita reglas claras, que la economía y la política sumen para que el crecimiento económico nos lleve de nuevo por el camino del desarrollo, lograr bajar la tasa de pobreza y desnutrición. Que la política fortalezca la educación, salud, seguridad e infraestructura.

No podemos seguir jugando con nuestro futuro. Si la nueva generación no entiende que el Perú es un país con un potencial tremendo en minería, agricultura, gastronomía, ciencia, artes y todas las demás manifestaciones, entonces no lograremos transitar por la senda del desarrollo con políticas definidas.

No sigamos jugando a la lotería cada cinco años, seamos un país  predecible. Lampadia




Maido elegido como mejor restaurante de la región

La nueva edición de los Latin America’s 50 Best Restaurants, donde 252 expertos premian a los restaurantes más destacados de la región, se llevó a  cabo el día de ayer en Bogotá, Colombia. El Perú, y su impresionante gastronomía, se llevó el galardón más importante: nuestro restaurante Maido, de Mitsuharu Tsumura, ha sido elegido como el mejor de América Latina.

Otro hecho importante para Perú en el Latin America’s 50 Best Restaurants 2017 es que también alcanzamos el segundo lugar, y de los 50 restaurantes premiados, tenemos 10, detrás de México con 13 premios.

Ver el video de la ceremonia completa:

El constante ascenso de la gastronomía peruana en los últimos lustros es una fuente de identidad y orgullo nacional, un motor de la economía, ya que cada vez más turistas vienen a disfrutar la original y variada cocina peruana. Según Gastón Acurio, “se abren decenas de restaurantes peruanos cada semana en todo el mundo”. Además, la revolución gastronómica, va de la mano del desarrollo de las agro-exportaciones, que llevan nuestros maravillosos  productos a todo el planeta, e incentivan nuestra agricultura tradicional en costa, sierra y selva.

Por último, pero no menos importante, esta revolución genera empleo para cientos de miles de peruanos. Es difícil imaginar donde trabajarían tantos compatriotas, si no hubiéramos hecho espacio a esta gesta.

Ahora la cocina es la principal fuente de identidad, y los elogios se acumulan. Y es que el Perú es actualmente uno de los mejores lugares del mundo para obtener una muestra de la más alta cocina de restaurantes. Nuestra capital cuenta con: Maido (1), Central (2), Astrid y Gastón (7), Osso (12), La Mar (15), Isolina (21), Rafael (24), Malabar (30), Fiesta (46) y Amaz (47) entre los mejores restaurantes de la región. Cada uno de ellos ejemplifica diferentes aspectos de la diversa cultura y creatividad culinaria del Perú.

Mitsuharo Tsumura del restaurante Maido, utiliza su cocina para rendir homenaje a la diversidad de nuestra gastronomía a través de la deliciosa cocina nikkei. Creada por inmigrantes japoneses en el Perú, este estilo de cocina es una de las principales razones por las que este restaurante catapultó el ranking mundial. Hace algunos meses, en Lampadia compartimos con nuestros lectores una entrevista de Tsumura en Off The Table: Reconocidos chefs peruanos se lucen en una serie digital.

El chef Mitsuharu Tsumura, del restaurante peruano Maido, habla durante la premiación (EFE)

Al subir al escenario de los Latin America’s 50 Best Restaurants, Mitsuharu Tsumura enfatizó la gran unidad entre los chefs de la región y destacó el crecimiento de la gastronomía en esta parte del mundo: “Quiero agradecerles a todos los que están presentes. Veo muchísimos amigos acá y creo que de eso se trata la cocina latinoamericana hoy por hoy. En estos últimos 5 a 10 años máximo hemos logrado como continente lo que no se ha logrado en los últimos 100 años. Nos hemos integrado más que nunca, hemos entendido que el trabajo en conjunto como continente realmente está dando frutos”.

Cabe recalcar que hasta el año pasado, el prestigioso primer lugar entre los Top 50 lo mantenía otro restaurante peruano, Central, de Virgilio Martínez y Pía León, puesto que ostentó durante tres años consecutivos. La Experiencia Central incluye un colorido viaje a través de la cocina peruana, tomando algunos de los platos más conocidos como el ceviche, e incluyendo muchas frutas exóticas, verduras y hierbas que la mayoría de los clientes no habrán oído hablar. El menú de degustación de la Iniciativa Mater incluyen ‘Arañas en una Roca’ con mejillones, cangrejos y abulones; un ‘Suelo marino’ con almejas, limón dulce, pepino y flor de estrella; y un plato de pulpo con yuyo, barquillo y calamar. Ver más sobre Central en nuestra publicación: Reconocidos chefs peruanos se lucen en una serie digital (2).

Hace algún tiempo, The Economist calificó a la gastronomía peruana como una “industria del conocimiento” basada en la fusión cultural, asegurando que este sector es uno de los más dinámicos de la economía nacional. Este éxito se logró debido a que “la industria de restaurantes de Lima es un ejemplo perfecto de un grupo de negocios de la clase que los gobiernos latinoamericanos y los burócratas internacionales anhelan crear por decreto. Sin embargo, como la mayoría de los ecosistemas empresariales exitosos, este ha surgido desde abajo, impulsado por las fuerzas del mercado”.

Nuestraidentidad es parte de la gesta del desarrollo de la gastronomía peruana, que ha llevado nuestra cocina a todos los rincones del mundo; que atrae a miles de turistas a disfrutar de nuestros deliciosos platos e insumos, como son nuestras frutas, hortalizas, peces, granos, raíces, etc., etc.

Fuimos el primer país en Latinoamérica que puso en valor su cocina, y supo enriquecerla con los aportes de otros lugares del mundo, para crear la nueva cocina peruana para todos los ciudadanos del planeta. Como decimos en Lampadia: ¡El Perú es Infinito! Hagámoslo grande para todos los peruanosLampadia

 




Ica es… lo que es nuestra gente

Fernando Cillóniz B.
Gobernador Regional de Ica
Ica, 7 de julio de 2017
Para Correo Ica y
Lampadia

Los iqueños le debemos mucho a nuestra gente. En realidad, Ica es… lo que es nuestra gente. Nuestro liderazgo agrícola, nuestra pesca de excelencia, nuestra pujante minería y siderurgia, nuestros encantos turísticos y culturales, y – por supuesto – nuestros inigualables piscos y vinos son lo que son… por nuestra gente. Y no me refiero – únicamente – a los iqueños de toda la vida, que son lo máximo. Me refiero también a los miles de migrantes que vinieron de todas partes – sobre todo, de la Sierra – para trabajar en nuestra región… y para vivir y prosperar con nosotros.


Festival de la Vendimia de Ica. Fuente: Gente y Costumbres

Efectivamente, nuestra agricultura y avicultura jamás habrían crecido tanto – ni serían tan modernas y competitivas – sin el aporte laborioso y talentoso de los excelentes trabajadores huancavelicanos, ayacuchanos, y demás regiones del país.

Algo parecido sucede con los trabajadores pesqueros, mineros, e industriales, quienes han hecho de Ica, la gran región que somos. Por ello, Ica acoge con la máxima cordialidad a todos nuestros trabajadores: pescadores artesanales y pesqueros industriales, pequeños mineros y trabajadores de grandes mineras y plantas metalúrgicas, trabajadores de empresas de energía, trabajadores textiles y artesanos, trabajadores de empresas concesionarias, etc. En ese sentido, Ica es – también – lo que son nuestros trabajadores.

Lo mismo se puede decir de la gente que trabaja en el turismo, hotelería, gastronomía, folklore, cultura, deporte, servicios públicos, etc. Incluidos, por cierto, los que producen los mejores piscos y vinos del mundo. Bienvenidos los trabajadores a Ica… vengan de donde vengan, y trabajen donde trabajen. Ica es su casa.

Bienvenidos también los empresarios que quieran hacer negocios en nuestra región. Porque Ica es – también – lo que son nuestras empresas. No importa su origen. Si son iqueños… ¡excelente! Pero si no lo son… ¡da lo mismo! Bienvenidos los empresarios de otras regiones del país y del exterior. Los iqueños – al menos, la gran mayoría – no tenemos “complejo de localismo”, tal como tienen otras regiones hermanas; y menos creemos en el estatismo… de triste recordación en nuestro país. En Ica… bienvenidas las empresas – vengan de donde vengan – siempre y cuando sean formales, responsables, y rentables.

Sí; en Ica queremos que nuestras empresas ganen dinero – dinero bien habido – porque las ganancias generan impuestos. Además, si les va bien a nuestras empresas, les va bien a nuestros trabajadores, y – consecuentemente – nos va bien a todos. Por ello, bienvenidas las empresas – y los inversionistas – a Ica. Aquí, confiamos mucho en los pequeños negocios… y en los grandes también. ¡Cómo no estar identificados y agradecidos con nuestras empresas, si nuestro envidiable pleno empleo se lo debemos a ellas! Empresas – repito – que generan empleo formal, respetan el medio ambiente, y pagan sus impuestos. Impuestos que – bien utilizados – generan bienestar. Concretamente, agua, salud, educación y seguridad… las cuatro líneas maestras de nuestro plan de gobierno.

Los iqueños veneramos el éxito… individual y empresarial. En ese sentido, estamos en desacuerdo con ciertos compatriotas – llámense políticos, intelectuales, periodistas, sindicalistas, etc. – que lo único que hacen es refunfuñar contra las empresas privadas y las personas exitosas. Repito. Ica es – también – lo que son nuestras empresas.

Por último, bienvenidos los visitantes. Si son de la Selva… perfecto. Que traigan sus dejos y sus aparejos. Si son de la Sierra… excelente. Que traigan sus cantos y sus encantos. Si son de la Costa… estupendo. Que traigan sus danzas y sus usanzas. Y si son del extranjero… igual. Que traigan sus culturas y sus dulzuras. Ica es su casa. Pero eso sí… no traigan nada de beber ni de comer. El Pisco, el Vino y el Pallar… lo ponemos nosotros.

P.D.: Ningún hospital de Ica acató el paro convocado por la Federación Médica del Perú. ¡Qué orgullo trabajar con gente así! A eso me refería. Ica es… lo que es nuestra gente. ¡Salud con Pisco… por nosotros los iqueños! Lampadia

 

 




Evaluemos el turismo con los indicadores relevantes

En 2017, la industria del turismo continúa haciendo una verdadera diferencia en la vida de millones de personas impulsando el crecimiento, creando empleos, reduciendo la pobreza y fomentando el desarrollo. Con una proyección de 1,800 millones de turistas internacionales para 2030, el Foro Económico Mundial afirma que la industria tiene el potencial de “desempeñar un papel clave en la creación de oportunidades de empleo de alta calidad, actuar como un vehículo para proteger y restaurar la biodiversidad de nuestro planeta y ayudar a construir puentes entre las personas y las culturas”.

El reciente reporte titulado Índice de Competitividad de Viajes y Turismo del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) muestra que para cada 30 nuevos turistas en un destino se crea un nuevo trabajo y actualmente representa 1 de cada 10 empleos a nivel global. Además, la industria turística movió US$7,400 millones en el mundo y creó 292 millones de puestos de trabajo en 2016.

En el informe, los países son clasificados de acuerdo con los pilares del Índice de Competitividad en Viajes y Turismo (TTCI), con una calificación de 1 a 7, la cual refleja el desempeño de cada país para cada subíndice específico. La nota 7 es la máxima calificación posible. El Índice está compuesto por 14 variables (pilares) agrupadas en cuatro subíndices: entorno, condiciones de la política turística, infraestructura y dotación de recursos naturales y culturales. 

Este modelo analítico permite juzgar con objetividad y sin romanticismo, los determinantes del éxito en la industria del turismo.

En este ranking, España ha sido calificada como el país líder en competitividad de viajes y turismo por segundo año consecutivo, seguido por Francia y Alemania. “Los tres líderes del ranking han asegurado sus posiciones gracias a sus recursos naturales y culturales de clase mundial y sus sobresalientes infraestructuras y servicios de alojamiento”, especifica el informe.

A medida que la industria continúa creciendo, cada vez hay más turismo procedente de países emergentes. Mientras que, históricamente, la mayoría de los viajes eran de Norte a Norte, esta realidad está cambiando. Se espera que los viajes de África, América Latina y Asia-Pacífico crezcan exponencialmente en la próxima década.

De hecho, desde la crisis financiera mundial, los gastos de turismo de los países en desarrollo han crecido más rápido que el de los gastos de las economías avanzadas, tendencia que seguirá en los próximos años. Los mercados emergentes y en desarrollo no sólo se están convirtiendo en mercados más grandes, sino que también están mejorando su competitividad para posicionarse como destinos más atractivos para el desarrollo del turismo.

El informe revela que varias economías emergentes han mejorado significativamente su puntaje de rendimiento en comparación con los resultados del año anterior. De hecho, 12 de los 15 países que más han mejorado son países en desarrollo y emergentes. Entre ellos figura el Perú, en la posición 11.

Perú, además, figura en la lista de los diez países más competitivos en turismo en América Latina. Los diez principales destinos turísticos en la región son: México, Brasil, Panamá, Costa Rica, Chile, Argentina, Perú, Ecuador, Barbados, y Colombia. De acuerdo al ranking, nuestro país ocupa el puesto siete de 18 países de este grupo y se ubica en el puesto 51 a nivel mundial, resultado que refleja un avance de siete posiciones, respecto al estudio anterior del 2015, en el que se ubicó en el puesto 58 (luego de haber escalado 15 lugares con respecto al 2013). Pero no nos entusiasmemos con estas cifras, pues, para variar, están muy lejos de nuestro potencial.

Fuente: El viajar es un placer

Veamos: El informe precisa que el Perú recibe alrededor de 3.5 millones de turistas internacionales (un número que representa solo el 0.17% del turismo global), que generan divisas por US$ 3,319 millones con un gasto promedio por viajero de US$ 960. Entre el 2002 y el 2014 hemos triplicado las visitas internacionales llegando a 3.2 millones. En la misma línea, los ingresos por divisas del turismo también se triplicaron, pasando de US$ 1,270 millones en el 2002 a unos US$ 3,800 millones en el 2014.

Fuente: Queverenz.com

Según la mencionada investigación, la mayoría de naciones latinoamericanas confían en sus recursos naturales y la buena hospitalidad para atraer a los turistas. También cuentan con políticas de visas internacionales muy abiertas (algo en lo que el Perú se puso al día recientemente). Además, refiere que Latinoamérica es una de las macro-regiones más “amigables” para el turismo internacional y la segunda que más ha mejorado desde la última edición del informe, detrás de la región Asia-Pacífico.

Fuente: Super Blog

A pesar de los avances del Perú en los distintos pilares, le queda mucho por mejorar:

Los pilares más destacados

El Perú solo destaca en recursos naturales y culturales, ubicándose en la posición 4 y 24 del mundo, respectivamente.

Además, registra posiciones medias en apertura internacional (puesto 12), infraestructura de servicios turísticos (45), recursos humanos y mercado de trabajo (62) y priorización de viajes y turismo (69).

Los pilares más débiles

Por el contrario, en el ranking, nuestro país no tiene buenas calificaciones en temas como infraestructuras. Según el WEF, nos encontramos en el puesto 109 en Infraestructura terrestre y portuaria y 73 en Infraestructura aérea.

Además obtenemos bajos resultados en el pilar de precios competitivos (puesto 127), infraestructura portuaria y terrestre (109), seguridad (108), salud e higiene (91), ambiente de negocios (83) y sostenibilidad ambiental (73).

Estos indicadores establecen una notoria brecha entre nuestro potencial y nuestra performance actual. Es evidente que no es suficiente tener atractivos naturales y culturales para hacer del turismo una actividad exitosa.

Veamos la performance de España, el líder mundial de la industria del turismo

Como puede verse, si comparamos los indicadores del Perú y España, hay una tremenda diferencia en prácticamente, todos los pilares, especialmente en Infraestructuras, Seguridad y Salud e Higiene.

Hacía un sector más desarrollado

El desafío ahora es que el Perú aproveche el crecimiento del turismo y su importante fuente de empleo e ingreso de divisas, además de los beneficios  por el encadenamiento con el resto de la economía que brinda, como la creación de infraestructuras. Según el CEPLAN (2015), el Perú tiene el potencial de captar entre 10 a 15 millones de turistas al año.

Fuente: HuacachinaHostels.com

Para aprovechar esas potencialidades, tenemos que asegurarnos de no seguir con el mono-producto en que se ha convertido Machu Picchu, ni seguir evitando que nuestras riquezas se pongan en valor, inhibiendo el desarrollo de concesiones, APPs y otras formas de colaboración de la inversión privada. Nuestro potencial cubre todas las demandas del turismo global en áreas como naturaleza, aire libre y cultura. Nuestros atractivos incluyen lo arqueológico, cultural, gastronómico, de aventura, vivencial y ecoturismo, entre otros. Ver en Lampadia: El Turismo: Otro potencial desaprovechado.

Fuente: Limitless Duo

El desarrollo del Perú está por debajo de su potencial. El turismo es una de las actividades económicas más atractivas para el desarrollo de los pueblos. Genera mucho empleo directo,  indirecto e inducido. Es fundamentalmente una actividad limpia y ayuda a generar mejores condiciones de vida. Esto se puede apreciar en nuestro destino icónico, el Cusco, el departamento que durante los últimos 15 años es el que más ha crecido, incluso, en algunos momentos, por encima del crecimiento de la China. Hoy el 50% de la población del Cusco es de clase media. Este desarrollo tiene solo dos explicaciones, el turismo y el gas de Camisea.

Fuente: Peru Travel

Para salir de la pobreza necesitamos poner en valor nuestro potencial productivo. Para ello es indispensable que logremos una mejor gobernanza, mayor sentido de pertenencia y compromiso de la población y que recuperemos el crecimiento económico. Para ello se debe dejar de mirar al sector privado como una fuerza de ocupación extranjera. Algo promovido por el gobierno anterior y por todos sus socios de las izquierdas de las ‘ideas muertas’ que lo ayudaron a llegar al gobierno, pero que una vez expulsados del entorno gubernativo, siguieron sembrando mitos y mentiras.

Para contrastar todo esto se necesita un gobierno con visión de desarrollo y valentía para llevar a los ciudadanos, y a los medios, las ideas de la prosperidad, acariciada por tantos países,  que hasta en el turismo, nos superan por varios cuerpos. Lampadia




La agonía de Mistura

La gran feria gastronómica del Perú nos ha llenado la imaginación, la vista y el paladar por muchos años desde su creación. Lamentablemente, hoy más que un placer, asistir a Mistura es una gran frustración. Así podemos concluir de las afirmaciones de Ignacio Medina publicado en El País de España,  artículo que presentamos líneas abajo y del testimonio de un turista amigo de la casa. 

Lo peor al respecto, es que así como su prestigio creció como la espuma, basado en realidades palpables y verificables de calidad, hoy, éste puede esfumarse para siempre, pues la oferta de Mistura es cualquier cosa, menos una representación cercana de la calidad de la gastronomía peruana.

La historia del turista, conocedor del Perú, es de espanto. Veamos:

  • Nuestro amigo tomó un taxi en Miraflores, bajaron a la Costa Verde por el mercado de San Isidro.
  • Para apearse en alguna puerta, tuvieron que avanzar kilómetros para dar la vuelta.
  • El taxista le indicó que habían muchas puertas (como 12) y que tal vez le convenía bajarse al medio.
  • Paró en la 6, luego decidieron que se bajara en la 7.
  • Para sorpresa del turista, una persona de más de 70 años, la puerta 7 era solo para los congresistas.
  • Resulta que los accesos eran solo por los extremos y tuvo que caminar hasta la puerta norte.
  • Para entrar había que ir en dirección al mar, se presentó en la puerta, pero no podía entrar. No tenía entrada.
  • Para conseguirla tuvo que caminar de regreso y buscar un stand en la playa de estacionamiento de vehículos. Cola y demoras para poder comprar la entrada.
  • De regreso a la puerta norte, tuvo que sentarse a descansar, pues ya estaba agotado y molesto.
  • Cuando finalmente entra al recinto ferial ve un quiosco de cervezas. Presuroso se acerca a comprar una. Imposible, no tenía los tickets para las compras.
  • Tuvo que avanzar hacia el sur a buscar los tickets.
  • La cola de adulto mayor rebosaba de gente y una de dos ventanillas estaba cerrada.
  • Finalmente regresó por su cerveza y se sentó a descansar.
  • Luego empezó a buscar la zona de comida de restaurantes conocidos para él. No estaba ninguno, o no los encontró.
  • Esta edición de Mistura era otra cosa. Muchos quioscos, puestitos, etc., cosas ricas, pero lejos de representar a uno de los íconos de la gastronomía global.
  • Todo esto en medio de un terral. Conseguir una mesa para comer era imposible, no habían suficientes. Las instalaciones estaban desperdigadas en un espacio desordenado y nada amigable.
  • Los precios eran probablemente más altos de los que cobraban los quioscos en sus locales fijos.
  • En resumen, una oferta muy poco amigable, mal señalizada y sucia a la vista. Sin instalaciones de agua para quioscos que venden comida. Sin mesas suficientes, que además estaban agolpadas en canchones. Un desastre al que no habría que volver.

Si pues, parece que Mistura agoniza de verdad. Una lástima. Una muy buena idea y realización, ahora es manejada por Apega, que se supone representa lo mejor de la oferta gastronómica peruana, pero hoy hace exactamente lo contrario.

Apega, ¿representa a Gastón Acurio, James Berckemeyer, Renzo Garibaldi, a Virgilio Martinez, Rafael Osterling, Jaime Pesaque, a Rafael Piqueras, Arturo Rubio, Humberto Sato, Pedro Miguel Schiaffino, Mitsuharu Tsumura, Oscar Velarde y Javier Wong, entre otros grandes cocineros y empresarios de la gastronomía? No parece. En consecuencia, o toman el control, o marcan distancia públicamente y le dan los santos oleos a Mistura. Veamos la nota de El País de España:

La agonía de una gran feria

Víctima de su propia ambición y el aislamiento generado por sus gestores, Mistura languidece

El País de España

Ignacio Medina

9 de setiembre, 2016

evento de la feria gastronómica Mistura en la ciudad de Lima

Evento de la feria gastronómica Mistura en la ciudad de Lima. GERMÁN FALCÓN

Mistura se apaga. La gran feria culinaria que entronizó la cocina peruana cumple su novena edición en medio de un declive que se antoja imparable. Sin apenas patrocinadores, con un considerable descenso en el número de expositores, lagunas en sus instalaciones y una distancia cada día mayor del ciudadano, la hasta cuatro años gran feria gastronómica de Latinoamérica languidece víctima de su propia ambición y el aislamiento generado por sus gestores.

Desde su nacimiento hace nueve años —aquella primera edición se celebró bajo el nombre Perú Mucho Gusto—, Mistura lo ha sido todo, o casi todo, para la cocina peruana. El espacio que acercó la gastronomía a quienes apenas tenían la posibilidad de ocupar mesa en un restaurante y el que puso en valor muchos de los productos que definen la despensa del país, el escaparate público de lo que se dio en llamar el boom de la gastronomía peruana y la ventana que la mostraba al mundo, el punto de encuentro de la alta cocina con las formas más populares y la catapulta de la cocina peruana hacia el estrellato. Durante los primeros seis años, Mistura escenificó la mayor fiesta culinaria conocida en el continente americano; un espacio para reivindicar, celebrar y compartir que nadie ha logrado replicar en ningún otro lugar.

El espacio acercó la gastronomía a quienes apenas tenían la posibilidad de ocupar mesa en un restaurante

Es muy difícil entender el fenómeno gastronómico peruano sin tener Mistura como una de las referencias fijas de la ecuación. La feria ideada y financiada por Gastón Acurio en 2008 apenas duró tres días y acogió a 30.000 visitantes. Sólo una minúscula parte de lo que acabó siendo, ya en manos de la Asociación Peruana de Gastronomía (Apega), impulsada por el propio Acurio. Transformada ya en Mistura, la feria fue creciendo hasta llegar a los actuales 11 días de duración y anunciar un récord de 506.531 visitantes en la edición de 2012. La ansiedad con que afrontó el desafío del crecimiento, adobada por unos toques de delirio de grandeza, acabó convirtiendo Mistura en una trampa de la que Apega y la propia feria nunca supieron ni quisieron escapar. El traslado al actual emplazamiento en la Costa Verde permitió cumplir todos los sueños y llegado 2013 Mistura se hizo definitivamente grande. Demasiado grande.

Las 11 hectáreas que acabó ocupando —los directivos de Apega buscaban un espacio de 25 hectáreas— no se correspondieron con un aumento del número de visitantes, que se vio notablemente mermado (declararon 387.000). La superficie ha ido menguando desde entonces al mismo ritmo que el número de visitantes y expositores. Pocos confían en que la cifra de 400.000 asistentes anunciada en la pasada edición sea real. Todo ha cambiado, hasta el carácter de la feria. Según estudios realizados por los organizadores, las principales motivaciones de los asistentes a Mistura son hoy los conciertos que se celebran al caer el sol y la asistencia al mercado de productores. Nada que ver con las primeras ediciones, cuando las colas se instalaban desde primera hora de la mañana frente a los restaurantes y los puestos de comida ambulante. Como hace un año, la falta de público ha sido una constante durante los primeros cinco días de Mistura, con la única excepción del domingo. La paradoja se muestra en la encuesta publicada por el diario El Comercio con motivo de las fiestas patrias. El 33% de los peruanos entienden que Mistura es la marca que mejor representa al país.

Con Gastón Acurio y el resto de los miembros de la alta cocina limeña definitivamente alejados de Apega, se cerró también la puerta a la llegada de los grandes cocineros y los periodistas internacionales que habían catapultado la imagen de la feria. En parte invitados por el propio Gastón y en parte por Promperú —el organismo encargado de la promoción turística del país, que ha reducido drásticamente su apuesta por la gastronomía peruana en los dos últimos años—, unos y otros han brillado por su ausencia en las últimas ediciones. Huérfana de estrellas de relumbrón y promotores internacionales, Mistura también se ha ido quedando sin patrocinadores. Unos se alejan de la gastronomía como activo promocional —el tirón de la cocina mengua poco a poco en el Perú— y otros lo hacen de Mistura empujados por el trato caprichoso de los organizadores.




Lo que el Perú enfrentará los próximos cinco años

Lo que el Perú enfrentará los próximos cinco años

EDITORIAL DE LAMPADIA

El Perú tiene dos grandes retos, uno viene del pasado y el otro define nuestro presente y futuro:

  • Superar las brechas sociales y económicas acumuladas por décadas de malas políticas públicas
  • Afrontar los cambios de la cuarta revolución industrial sin dejar incapacitados a nuestros ciudadanos más pobres

Pastoruri

Nuestro país es uno de los pocos en la tierra que tiene características extraordinarias, tales como:

  • País Milenario
  • Mega Diverso
  • Pleno de Recursos Naturales
  • Multicultural
  • Geografía Extraordinaria
  • Gastronomía Universal
  • Gente Creativa, Trabajadora y Resiliente

Por todo ello, estábamos llamados a ser una de las naciones más exitosas del planeta. Pero, a pulso, hemos labrado nuestro atraso  y pobreza relativa. Ésta solo se explica por la debilidad de nuestra clase dirigente, su falta de carácter cívico, que nos ha llevado, década tras década de nuestra vida republicana, a desaprovechar nuestras capacidades y oportunidades para ubicarnos en un lugar privilegiado en el concierto de las naciones y lograr el bienestar de todos nuestros hijos.

La coyuntura actual es única, nunca como ahora, hemos tenido que enfrentar dos agendas tan gruesas, la de un pasado que nos mantiene disminuidos y la de un presente y futuro que puede incapacitar estructuralmente a nuestros pobres.

El reto para superar el pasado

Del pasado arrastramos la pobreza que todavía no podemos superar. Esta se expresa en la falta de acceso y calidad a la educación y la salud, la falta de infraestructuras sociales y económicas y, en los niveles de pobreza, desigualdad, desnutrición y anemia infantil, que no se condicen con nuestro potencial productivo y económico.

El reto de afrontar la cuarta revolución industrial  

Mirando hacia delante, tenemos que reconocer y considerar, que los grandes cambios (disruptivos) que se están produciendo en la humanidad, nos alcanzan, lamentablemente, con los pantalones abajo. Pues las brechas sociales y económicas del pasado no nos permiten tener la mejor base para enfrentar con éxito el futuro. No para los que están mejor, que pueden siempre insertarse en el mundo global, sino para nuestros pobres,  que podrían quedar muy lejos de los estándares de vida de los pobladores menos ricos de los países más avanzados.

La necesidad de tener un gran gobierno los próximos cinco años

Por lo tanto, la combinación de estas dos realidades, los vacíos en los que estamos parados por nuestras debilidades del pasado y, el tremendo reto de tener que aprovechar las oportunidades del nuevo mundo y evitar la mayor parte de sus riesgos, configuran un espacio de dificultades extraordinarias para los próximos años. En el futuro enfrentaremos una aceleración exponencial de cambios de los que no podemos ser víctimas.

Para ello tenemos que buscar, como nunca antes lo hemos logrado, una gran convergencia nacional, el compromiso y unión de todos los peruanos para trabajar por el reto común de superar lo de atrás y triunfar en el futuro.

Del 5 de junio hacia el 2021

En las elecciones del 5 de junio próximo y lo que hagamos los siguientes días, meses y años, determinarán la suerte de todos los peruanos, especialmente la de los más pobres.

De el 5 de junio en adelante tenemos que ser más responsables, maduros, consecuentes, comprometidos, generosos y esforzados. Vayamos haciéndonos la idea.

¡Viva el Perú que podemos forjar!

Lampadia




El Turismo: Otro potencial desaprovechado

El Turismo: Otro potencial desaprovechado

El turismo viene batiendo récords en el mundo. Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el año pasado 1,184 millones de personas viajaron por placer a otro país. Sin embargo, el Perú sólo atrae a 3.2 millones de visitantes, incluyendo el turismo de fronteras, viajes de negocios y otros. El número de visitantes por placer está más cerca de 2 millones, o sea el 0.17% del turismo global. Otro sector de la economía que está muy por debajo de nuestro potencial, al igual que el minero, energético, forestal y agro exportador

Fuente: CARTUC (Cámara Regional de Turismo del Cusco)

Con todo, en los últimos años hemos venido aumentando la captación de turistas. Entre el 2002 y el 2014 hemos triplicado las visitas internacionales llegando a 3.2 millones. En la misma línea, los ingresos por divisas del turismo también se triplicaron, pasando de US$ 1,270 millones en el 2002 a unos US$ 3,800 millones en el 2014. 

Fuente: CARTUC (Cámara Regional de Turismo del Cusco)

En el mundo, a pesar de los conflictos políticos, desastres naturales, ataques terroristas y crisis económica, el turismo ha crecido espectacularmente desde 1970. Solía ​​ser que sólo los países en desarrollo buscaban activamente las exportaciones (o divisas) del turismo como una estrategia para el desarrollo. Por ejemplo, Japón y Estados Unidos han mostrado históricamente poco interés en atraer turistas. Esto ya no es el caso. Recientemente, ambos han implementado cambios en sus políticas y regulaciones de visado para promover las visitas desde el exterior, crear empleos y estimular sus economías.

En las últimas décadas, el número de turistas ha crecido mucho, más aún en los países en desarrollo. La OMT prevé que el turismo internacional crecerá un 3.3 por ciento por año hasta el 2030 y que el número de llegadas totales llegará a 1,800 millones. Se espera que el crecimiento en los países emergentes sea el doble de rápido que en los más avanzados. 

El desafío ahora es que el Perú aproveche el crecimiento del turismo y su importante fuente de empleo e ingreso de divisas, además de los beneficios  por el encadenamiento con el resto de la economía que brinda, como la creación de infraestructuras. Según el CEPLAN (2015), el Perú tiene el potencial de captar entre 10 a 15 millones de turistas al año.

Para aprovechar esas potencialidades, tenemos que asegurarnos de no seguir con el monoproducto turístico en que se ha convertido Machu Picchu. Nuestro potencial cubre todas las demandas del turismo global en áreas como naturaleza, aire libre y cultura. Nuestros atractivos incluyen lo arqueológico, cultural, gastronómico, de aventura, vivencial y ecoturismo, entre otros.

Fuente: CARTUC (Cámara Regional de Turismo del Cusco)

Solo en lo arqueológico, el Perú tiene una amplia gama de destinos que muestran el impresionante patrimonio heredado de civilizaciones más antiguas que nos dan testimonios de su cultura, arte, costumbres y ritos, así como expresiones del desarrollo de civilizaciones de hace 5,000 años, como Caral y de sofisticadas culturas precolombinas como Chavín, Chimú, Mochica, Paracas, etc., hasta el desarrollo más integral y reciente del Imperio de los Incas y la simbiosis cultural europeo-americana del virreinato.

Geográficamente, existen tres grandes espacios que acogieron a las culturas prehispánicas: el norte fértil, el sur árido y una región intermedia dominada por la costa central del Perú.

En el norte se encuentran los restos Chavín; que tuvieron grandes avances en arquitectura e ingeniería; la civilización Moche, reconocida por su cerámica realista y sus templos piramidales; y la Chimú, cuyo legado más conocido es la ciudadela de Chan Chan. Luego en el centro del país tenemos las líneas de Nazca y a nuestra hermosa capital virreinal, una de las pocas capitales del mundo de cara al mar. Finalmente, en el sur, está Cusco, con el inolvidable Machu Picchu y los impresionantes Sacsayhuaman, Písac y el Koricancha, así como el fabuloso despliegue de Choquequirao. Además, por supuesto, de la fabulosa ciudad del Cusco.

Fuente: CARTUC (Cámara Regional de Turismo del Cusco)

Más allá de nuestro legado histórico, tenemos también un potencial único en ecoturismo. La asombrosa biodiversidad del Perú es razón suficiente para atraer a los amantes de la naturaleza a explorar el interior del país. Los visitantes pueden pasar semanas recorriendo el fascinante desierto costero, la sierra o la selva tropical, todas ellas con una asombrosa diversidad de especies animales y vegetales.

Explorando la reserva Pacaya Samiria

Y no debemos olvidar la gastronomía. Actualmente el turismo gastronómico está en auge y el Perú, como una de las capitales gastronómicas del mundo, tiene mucho que ofrecer. Más de 40,000 restaurantes en todo el país reflejan la diversidad de una nación que ha mezclado sus tradiciones nativas con la culinaria europea, árabe, china, africana y japonesa. El resultado: sabores únicos que convierten a la cocina peruana una de las mejores y más variadas del mundo.

Platos peruanos

También se viene desarrollando el turismo de aventura, ya que nuestra topografía natural la hace muy atractiva. Los picos de las montañas heladas de los Andes atraen excursionistas y escaladores, la costa salvaje del desierto está llena de excelentes olas para los surfistas y, para los más exploradores, tenemos el Amazonas: un vasto bosque tropical y selva llena de monos, guacamayos, peces y muchos otros animales exóticos. También se puede hacer sandboard en un oasis en medio del desierto (Huacachina) y observar cóndores y hasta descender a uno de los cañones más profundos del mundo, en el Cañón del Colca de Arequipa.

Sandboarding en Huacachina

Como en tantas otras actividades productivas y desarollos sociales, de infraestructuras e instituciones, “El Perú es un ‘underperformer'” (un país que todo lo hace por debajo de su potencial). El turismo es una de las actividades económicas más atractivas para el desarrollo de los pueblos. Genera mucho empleo directo e indirecto, es fundamentalmente una actividad limpia y ayuda a generar mejores condiciones de vida. Esto se puede apreciar en nuestro destino icónico, el Cusco, el departamento que durante los últimos 15 años es el que más ha crecido, incluso por encima del crecimiento de la China. Hoy el 50% de la población del Cusco es de clase media. Este desarrollo tiene solo dos explicaciones, el turismo y el gas de Camisea.

Para salir de la pobreza necesitamos poner en valor nuestro potencial productivo. Para ello es indispensable que logremos una mejor gobernanza, mayor sentido de pertenencia y comopromiso de la población y que recuperemos el crecimiento económico (Ver: Tres Caminos al Bienestar General). Lampadia

 




El Foco en la Cuarta Revolución Industrial

El Foco en la Cuarta Revolución Industrial

La reunión anual número 46 del Foro Económico Mundial que se celebra todos los años en Suiza, se enfocará esta vez en la Cuarta Revolución Industrial, aquella que disolverá las barreras entre lo humano y las máquinas, la unión entre la inteligencia orgánica y la inorgánica. Ver artículo de Lampadia al respecto.

El siguiente cuadro describe la naturaleza de las cuatro revoluciones:

En Lampadia nos parece que esta revolución, que marcará indeleblemente la vida de las personas, empresas y naciones, tiene que ser seguida de cerca por los peruanos. Hasta ahora, nuestro esfuerzo de divulgar información al respecto, ha sido poco exitoso en términos de lo que otros medios han asumido. Esperamos que el WEF ponga este tema por todo lo alto en la atención de nuestra clase dirigente.

Ante las oportunidades y amenazas que traerá esta revolución, creemos que este tema debiera ser más que suficiente para nuclear nuestra visión de desarrollo y nuestros esfuerzos en la dirección del diseño de nuestras políticas públicas.

Lamentablemente, los peruanos tenemos pocas cosas que nos unen y muchas que nos dividen. Entre las que nos cohesionan hemos desarrollado un gran goce y orgullo por nuestra gastronomía. Del mismo modo, una gran amenaza o una gran oportunidad, podría generar una mayor convergencia. No podemos perder ni una sola oportunidad para  que esto suceda.

La Cuarta Revolución Industrial debiera ser un buen catalizador de nuestros nobles desvelos.

En esta ocasión, en el WEF-2016, participarán 2,500 personas de más de cien países, representando a empresas, gobiernos, academia, sociedad civil, medios y artistas.

Entre los gobernantes se tendrá a Mauricio Macri de Argentina, Justin Trudeau de Canadá, Alexis Tsipras de Grecia, Joe Biden de los EEUU, David Cameron del Reino Unido y Johann Schneider-Ammann de Suiza.

Según la divulgación del WEF sobre el foro, la agenda de Mastering the Fourth Industrial Revolution (Dominando la Cuarta Revolución Industrial), será sobre los delicados retos en geo-economía, seguridad global, salud pública, educación, paridad de género y cambio climático.  

Uno de los fundadores del WEF, Klaus Schwab, ha preparado el siguiente libro para el evento: 

La difusión del WEF adjunta la siguiente nota, que encontramos aleccionadora:

La vida en 2030: La Humanidad y la Máquina

“El mundo está al borde de una nueva revolución impulsada por la convergencia de varias tecnologías, incluyendo la edición del genoma, inteligencia artificial e impresión 3D.

  • ¿Cómo va a cambiar la vida de la siguiente generación?
  • ¿Cuáles son las tecnologías que cambiarán el juego?
  • ¿Cómo van a cambiar la cara de los negocios, gobiernos y  sociedades?
  • ¿Cómo pueden los seres humanos trabajar para lograr mejores desarrollos?

El evento se puede seguir por Internet. Ojalá que podamos nutrirnos de los temas más relevantes para ‘dominar’ la información sobre esta muy importante parte de nuestro futuro. Lampadia




Atraigamos científicos, técnicos y emprendedores extranjeros

Atraigamos científicos, técnicos y emprendedores extranjeros

Está claro que para que un país sea más productivo es necesario personal altamente calificado. Más aún si se quiere progresar rápidamente en áreas como innovación ciencia y tecnología. Es por ello que muchas naciones brindan una serie de facilidades para atraer a las mentes más brillantes y a los científicos y técnicos más talentosos,así como a emprendedores con ideas innovadoras para mantenerse a la vanguardia del desarrollo tecnológico. La migración ha sido siempre muy positiva para el desarrollo de las naciones, pues la diversidad en general y el enriquecimiento cultural son fuentes de riqueza formidables. 

 

 

Muchos desarrollos del Perú, son un buen ejemplo. En el plano gastronómico, ver en la magnífica entrevista de Mitsuharu Tsumura, creador de Maido, uno de los mejores 50 restaurantes del mundo (El Dominical de El Comercio, 31 de mayo 2015), su explicación de la culinaria Nikkei, de cómo esa fusión se produjo en el Perú y no se podía crear en México o Brasil. (Ver en Lampadia: La culinaria Nikkei busca crear toda una experiencia).

En el aspecto económico, la crisis europea, ha permitido que países emergentes aprovechen esta oportunidad para acoger talentos en múltiples áreas del conocimiento. Así lo ha hecho Chile desde hace muchos años y con mayor empuje desde la crisis comentada. Sus leyes para otorgar visas a empresarios, emprendedores y profesionales calificados no son solo sumamente accesibles y dan muchas facilidades, sino que son promotoras. Hasta hace un tiempo las políticas que se aplicaban en ciertos países eran ‘facilitadoras’, hoy son ‘promotoras’ de la migración.

La entrega de visas para migrantes en Chile crece un 30% anual desde el 2009 y los permisos laborales un 25% desde el 2002. Actualmente, residen en nuestro vecinounos 500,000 extranjeros legalmente registrados.

Todo lo contrario de lo que ocurre en Brasil. Como daba cuenta, recientemente, un informe de El País de España: “Hay una paradoja que no discute el Gobierno, ni los extranjeros que trabajan en el país, ni los consultores especializados: a pesar de necesitarlos, Brasil es un país extremamente cerrado para los inmigrantes. Con cerca de 200 millones de habitantes, los extranjeros representan solo el 0.3% de la población, un número históricamente insignificante. La media mundial está en el 3%. Hace años que Brasil pretende invertir su situación y atraer mano de obra cualificada, pero avanza mucho más lentamente que las necesidades de un mercado que necesitaría seis millones de profesionales extranjeros”.

La burocracia, leyes poco claras, tramites interminables, infinidad de instancias a las que recurrir y la corrupción dificultan que los extranjeros obtengan la residencia y las facilidades para trabajar o estudiar en Brasil.

El Perú sigue manteniendo una política pasiva. Hasta ahora, cuando ya estamos más cerca de que se acabe la mejor oportunidad de atraer buenos talentos, se empieza a vencer las resistencias políticas y burocráticas que asfixian todos los emprendimientos que se desarrollan en el país.

En el Perú, un extranjero puede demorar un mínimo de seis meses en obtener un permiso de residencia o renovarlos. A pesar de ello, por nuestros atractivos como país emergente y de múltiples oportunidades, donde casi todo está por hacerse, somos atrayentes para muchos profesionales extranjeros. Solo el 2012, unos 35,000 migrantes obtuvieron visas de trabajo según un reporte de Reuters. El 10% eran españoles.

“Es un fenómeno de los últimos cuatro o cinco años y se ha incrementado en el año 2013. Generalmente está llegando gente joven, en edad laboral, más hombres que mujeres. Generalmente son personas que ya tienen algún nivel profesional. Según algunos informes, Chile, Colombia y España representan el contingente más importante de inmigrantes. La explicación básica de este fenómeno es la fuerte crisis económica y financiera en Europa, [las inversiones de nuestros vecinos], pero también el crecimiento económico peruano que crea una serie de oportunidades, asociado a que hay un incremento de la inversión extranjera en el Perú”, señala el especialista en temas migratorios, Carlos Aramburú.

Un reporte de la PUCP señala que “según el INEI, solo en agosto de este año (2014),el número de extranjeros que ingresaron al país para trabajar aumentó en 27.4% con respecto al mismo mes del año pasado”.

Según a Aramburú, los profesionales que arriban al país están especializados en disciplinas que no existen en el Perú. “El Estado debería aprovechar la presencia de estos extranjeros y darles incentivos a condición de que nos apoyen en formar capital humano. Por ejemplo, se podría ofrecer un beneficio tributario o facilitar el permiso de trabajo a alguien que es especialista en energía de gas natural, en ecoturismo o en producción bio-orgánica [y bio-genética], porque son el tipo de especialistas que el Perú no tiene”, señala.

La implementación de estapolítica no debiera esperar. Si bien el gobierno ha hecho bien promulgando una Ley que beneficia la repatriación de científicos y profesionales altamente calificados, también debió incluirse en ella facilidades para atraer extranjeros.

 

 

Históricamente, el Perú ha sido uno de los países más alejados del mundo. Hasta bien entrado el siglo pasado, la geografía nos apartaba del resto. Cuando no existía el Canal de Panamá, ni los vuelos transatlánticos, llegar al Perú era muy difícil. Lo curioso es que cuando se dieron todos los avances de las infraestructuras, el país se cerró políticamente, con la escondida autarquía que implantamos desde los años 60, como con el ‘desarrollo hacia adentro’ y la ‘sustitución de importaciones’, ominosas creaciones de la CEPAL y Raúl Prebich y, nuestro manifiesto desprecio por los desarrollos de los tigres asiáticos, políticas que recogimos desde el primer gobierno de Belaunde.

Lamentablemente, el ‘puputismo’ cusqueño (el ombligo del mundo y las políticas que deben ‘cuidarlo’), fueron malinterpretadas, en el Cusco y el resto del país. Un verdadero ombligo del mundo tenía que haber sido interpretado como una fuente de difusión de  sabiduría y, al mismo tiempo, como un centro de gravedad que la atrajera. O sea, ‘un centro abierto’, ‘una sociedad abierta’, como la Roma que absorbía al resto del mundo pero que también lo nutría con sus leyes y conocimientos.

Cuando la conciencia de nuestros fracasos nos hagan más humildes, podremos empezar a  reaprender nuestro rol en el planeta y a aprovechar, sin remilgos, las oportunidades que nos brinda el mundo, entre ellas tener una actitud proactiva para atraer inversiones y talento del exteriorLampadia

 




Legado natural y cultural debe ser puesto en valor

Legado natural y cultural debe ser puesto en valor

“En el Perú se ha producido un largo proceso de domesticación de plantas y animales que ha durado al menos diez mil años y de ninguna manera se ha interrumpido, porque continúa en la actualidad. Nuestro país es uno de los centros mundiales de origen de la agricultura y la ganadería”, sostiene Antonio Brack en su libro Perú Legado Milenario.

El hombre llegó a los Andes hace unos 20,000 años, desde entonces inició un largo proceso de adaptación y de transformación de su entorno para desarrollarse. La domesticación de plantas y animales fue una de las tareas primordiales que le permitieron alcanzar el sustento, base para la construcción de una civilización compleja.

Como sostiene Ruth Shady, la descubridora de Caral, “Con esa estructura social, los grupos humanos tejieron redes y manufacturaron embarcaciones para el aprovechamiento de los recursos marinos, fluviales y lacustres y domesticaron variadas especies vegetales, como papa, achira, camote, racacha, oca, quinua, quihuicha, kañihua, olluco, frijol, pallar, zapallo, algodón, calabaza, maíz, entre otras, o animales, como llama, alpaca, cuy, etc. Posteriormente, bajo la organización de las autoridades políticas y la producción de conocimientos por los especialistas, la transformación del paisaje fue mayor, aplicaron a los suelos tecnologías apropiadas” para hacerlas productivas, desde complicadas técnicas de conservación de agua e irrigación, así como el aprovechamiento de terrazas (andenes).

Existen cerca de 4,400 plantas nativas utilizadas por el hombre para 49 fines distintos. “182 de las cuales están domesticadas y 1,700 que se cultivan, pero también se hallan en forma silvestre. Pero detrás de estas cifras se esconde un largo proceso de descubrimientos y acumulación de experiencias, muy difícil de imaginar y más difícil de reconstruir”, señala Brack.

La labor y el conocimiento del hombre del Ande, convirtieron a nuestra civilización y al Perú en uno de las más grandes despensas mundiales. Como indica Brack: “A nivel mundial la domesticación se ha desarrollado en varios centros importantes, conocidos hoy como los centros de Vavilov, en honor al botánico ruso, I. N. Vavilov (1886-1942), quien se dedicó a su estudio y que también visitó al Perú”.

Según el científico ruso en China se domesticaron 136 especies; en India y zonas aledañas 117, Mediterráneo (España a Siria) 84; Cercano Oriente (Asia Menor, Irán) 83;  México y Centro América 49; Asia Central (Paquistán y Afganistán) 42; Etiopía 38. Finalmente en Sudamérica 150.

La domesticación de la papa, es quizá el aporte más significativo que ha efectuado el Perú y la civilización andina a la alimentación mundial. Domesticada hace unos 7,000 años en las inmediaciones del lago Titicaca, la papa fue la fuente de alimentación del hombre andino y posteriormente de Europa y del mundo entero. 

La papa se fue el remedio para las hambrunas que asolaron el viejo continente luego de Guerra de los Treinta Años (siglo XVII). Poco a poco se fue convirtiendo en el alimento de las masas. La revolución industrial no se entendería sin este cultivo que se transformó en base del menúde la clase obrera. Este tubérculo bendito crece en casi toda condición y su fuente de carbohidratos permite que las poblaciones de bajos recursos pueden tener algo que llevarse a la boca.

Otro aporte genial fue el de los auquénidos (llamas y alpacas) cuya lana es una de la fibras más codiciadas del mundo. 

Por si fuera poco el generoso suelo peruano acogió con facilidad los productos de otras tradiciones culturales lo que ha permitido que en nuestro país se siembre casi de todo. Este aporte no solo ha enriquecido y es fuente de una de las actividades culturales más emblemáticas de nuestro país: la gastronomía, sino que permite el desarrollo de una industria agroexportadora pujante.

La riqueza de nuestra gastronomía y parte de nuestro enorme reserva de recursos naturales es una herencia valiosísima y  un potencial que hemos tardado en poneren valor, pero que lentamente se empieza a realizar. Un ejemplo de ello es el reciente éxito de la quinua, que debe terminar siendo el pasaporte para la difusión de los demás granos andinos (ver en Lampadia: La Quinua lleva a la sierra a los mercados globales y al desarrollo). Lampadia




Gastón Acurio, el Súper Chef de Sudamérica

Gastón Acurio, el Súper Chef de Sudamérica

Por: Nick Miroff (23 de julio del 2014)

Traducido y resumido por Lampadia

“Ese es el Perú de hoy, tierra de sueños, desafíos y batallas,” reza la introducción [del menú del restaurante Astrid & Gastón] “Hogar de espíritus jóvenes que recogen sus heridas, que enfundan sus espadas, que se abrazan para celebrar juntos en paz.”

La abrumadora variedad del Perú se convirtió en un activo y un reto creativo. El país es un cocido de inmigrantes japoneses, italianos, chinos, españoles y judíos, superpuesto sobre las culturas indígenas precolombinas. Además está la biodiversidad fenomenal de un país con docenas de sub-regiones y microclimas extendiéndose desde el Pacífico a los nevados de 6,400 metros, y de allí a la Amazonía.

“Tenemos más de 2,000 variedades de papas y 200 tipos de ají”, dice Acurio.

Lo que ha hecho que Acurio sea especialmente querido en Perú es globalizar la gastronomía peruana y sus ingredientes, creando así innumerables puestos de trabajo para otros chefs y proveedores.

“Gastón ha puesto la comida peruana de moda,” dice Indira Vildosola, una propietaria de restaurantes quien ha trabajado como chef en los Estados Unidos, Chile y el Caribe antes de regresar a casa y abrir su propio local en Lima.

Acurio está entrenando una nueva generación de evangelistas culinarios en una pequeña escuela gastronómica en el norte de Lima. La urbanización, Pachacutec, fue creada por invasores quienes construyeron chozas y pequeñas casas en las laderas arenosas.

Hoy en día, la escuela recibe cerca de 500 aplicaciones al año para 25 cupos. La pensión cuesta la quinta parte de lo que se paga en otras escuelas culinarias y muchos de sus alumnos son de orígenes humildes.

Acurio dice que lo que más le impresiona es que sus alumnos parecen ser tan innovativos y sin miedo a dar un paso en falso. No están tratando de probarle a nadie que son tan capaces como los chefs europeos a la hora de seguir las recetas tradicionales. 

“Son completamente libres para crear,” dice Acurio. “Ya no hay más fronteras”.