Domingo García Belaunde
Perú21, 25 de marzo del 2026
» Me pareció raro, pero para no insistir bajé en busca de esta especialista a la que no encontré. Me dijeron que entraba y salía y que había que coordinar».
En mis años universitarios tenía la costumbre de leer textos o novelas raras, por así decirlo. Uno de esos fue El proceso de Kafka, que es realmente espeluznante. Ahí existía una descripción realmente patética del mundo judicial y cómo al final después de años, no se sabía nada y nada se resolvía. Algo de esto he recordado en semanas pasadas por una experiencia que, sin mayores datos, me permito recordar para ver que Kafka sigue siendo actual. Y es lo siguiente: al ver que un proceso de habeas corpus, típicamente constitucional, no se movía en primera instancia, averigüé las horas de atención del juzgado y me dirigí al edificio Alzamora, en el parque Universitario. Y en donde se anuncia las horas de atención a los abogados.
Pero el edificio se ve desordenado. Pregunté por un juzgado constitucional y me dijeron que era el piso 16. Ahí fui y me encontré con la sorpresa de que no era el adecuado, pues era transitorio —dato que no figuraba en ninguna parte— y debía buscar el permanente en el piso 20. Al llegar, vi un letrero que decía que la atención a los abogados era de 4.15 a 4.45 p.m. Para mi sorpresa, la empleada que me atendió, luego de confirmar que el expediente estaba ahí, me dijo que debía ir donde la especialista que atendía en la mezzanine, pues ella sabía del expediente y la que decidía mi cita con el juez. Me pareció raro, pero para no insistir bajé en busca de esta especialista a la que no encontré. Me dijeron que entraba y salía y que había que coordinar. Total, me mandaron al desvío, no sé si con conocimiento del juez o no, pero en todo caso con su tolerancia.
Todo esto me pareció de espanto. Una verdadera burla a la justicia y a los abogados. Y todo esto en un proceso constitucional, lo cual me lleva a la conclusión de que en los procesos ordinarios debe ser peor. Sabíamos que nuestro Poder Judicial está en declive en lo que se refiere a las decisiones que toma. Pero nunca me imagine de este maltrato a los abogados que se ve a todas luces.






