Raúl Diez Canseco
Expreso, 19 de mayo del 2026
Es hora de unirnos y luchar por nuestro país, por nuestros valores y por el futuro del Perú. Lo ocurrido en esta primera vuelta electoral deja una profunda sensación de incertidumbre. Pareciera que hemos llegado a un punto en el que todo vale, donde terminamos relativizando incluso aquello que tanto daño le ha hecho al país.
Entramos a un proceso decisivo de segunda vuelta y debemos dejar de lado los rencores, los resentimientos y las diferencias personales. Lo único que verdaderamente importa es el futuro del Perú y la necesidad de no perder el rumbo que, con todos sus errores y defectos, permitió durante las últimas décadas preservar libertades fundamentales: la libertad económica, la libertad de expresión y la posibilidad de crecer, emprender y desarrollarnos.
Claro que todavía queda muchísimo por corregir. Tenemos una enorme deuda con la educación, porque solo a través de ella podremos derrotar la pobreza y cerrar esa desigualdad injusta que aún golpea a millones de peruanos. Existe un Perú doliente que no sintió plenamente los beneficios del crecimiento y que, por ello, mira con frustración todo lo construido.
Pero una cosa es corregir y mejorar; otra muy distinta es destruir lo avanzado y desconocer que ese crecimiento permitió generar millones de puestos de trabajo, atraer inversión y convertir al Perú en un país con mayores oportunidades y reconocimiento internacional.
Necesitamos recuperar la confianza entre nosotros mismos. No podemos bajar los brazos ni resignarnos. Nos corresponde cerrar filas alrededor de la única opción democrática que hoy tiene posibilidades reales de evitar un salto al vacío: Keiko Fujimori.
Y quiero decirlo con claridad: nunca he sido un fanático político. Tengo perfectamente claros mis valores democráticos, espirituales y morales. Pero la gravedad del momento obliga a entender que no estamos frente a una elección cualquiera.
Estamos frente a una decisión histórica para defender al Perú.
Por eso, más allá de simpatías o diferencias personales, creo que debemos apoyar a Keiko Fujimori como la única alternativa capaz de impedir que el país caiga en un modelo que destruya nuestras libertades, nuestra economía y nuestras posibilidades de futuro.
Y diría algo más: después de estas elecciones debemos volver a ser un solo Perú. Un país unido para sacar adelante a nuestra patria, derrotar la corrupción y enfrentar a quienes utilizaron la violencia, el odio y la imposición para dividir a los peruanos y debilitar nuestras instituciones.
Tenemos que derrotar el pesimismo. Tenemos que derrotar a quienes quieren llevarnos hacia atrás. Debemos defender la democracia en las urnas y no permitir el regreso de quienes ya demostraron incapacidad, ausencia de valores y una visión del Estado utilizada únicamente para beneficio propio y de grupos corruptos.
No podemos olvidar el daño que muchos le hicieron al país cuando tuvieron poder. Dejaron heridas profundas y, en muchos casos, prácticas abiertamente delincuenciales. Por eso, hoy debemos votar pensando en el Perú y no en intereses personales. Dejemos atrás los resentimientos del pasado y apostemos por abrir una nueva etapa para el país.
Porque, aunque algunos no quieran verlo, basta observar el sufrimiento de Cuba y Venezuela para comprender lo que puede ocurrir cuando una sociedad pierde sus libertades y destruye sus instituciones.
El Perú todavía tiene una oportunidad. Todavía podemos encontrar un nuevo amanecer. Pero, para lograrlo, debemos dejar de lado los sentimientos negativos, actuar con madurez y pedirle a Dios que ilumine al país en esta hora tan difícil.
El Perú ya no puede darse el lujo de seguir retrocediendo.






