Entrevista a Jorge Zapata
Perú21, 14 de mayo del 2026
Nicolás Castillo Arévalo
Presidente del gremio cuestiona una propuesta de gobierno que ha fallado porque piensa en el estatismo.
La incertidumbre electoral viene afectando las expectativas empresariales. Jorge Zapata, presidente de Confiep, detalla los riesgos y la necesidad de políticas coherentes para el bienestar de la población.
Las expectativas se han vuelto a deteriorar. ¿Qué está en juego?
Efectivamente, las expectativas venían bien, pero por el tema electoral se han deteriorado. Hay un discurso, un plan de gobierno, que no le conviene al país. Esperemos que las cosas salgan bien en la segunda vuelta y tengamos nuevamente expectativas al alza. Eso atrae inversiones, desarrollo, crecimiento del empleo y reducción de la pobreza. Hay que aprovechar el gran potencial que tiene el país. Podemos crecer tranquilamente al 6% o 7% si hacemos las
cosas bien.
¿Por qué ese plan de gobierno no le conviene al país?
Porque piensa que el estatismo y la mayor intervención del Estado en los sectores económicos y productivos es algo positivo, y eso es absolutamente negativo. Ya se ha demostrado que ese esquema y esa visión para el desarrollo ha fallado rotundamente. Quitarle la autonomía al Banco Central de Reserva también es una pésima idea. El BCR tiene que conservar su plena independencia, y seguir siendo una institución meritocrática. Revisar los tratados de libre comercio también es una muy mala idea, porque han sido la base del crecimiento de nuestras exportaciones. Y así, hay una serie de temas que afectarían mucho al crecimiento.
¿Por qué se necesita mayor claridad para el privado?
El año pasado hubo un crecimiento en la inversión privada cercano al 10%, que es más del doble, incluso el triple, del crecimiento del PBI. Cuando hay buena expectativa, hay una contribución muy grande del privado en la inversión, y después de la inversión viene la producción. Cuando crece la producción a través de la pujanza del sector privado, crece el empleo, el bienestar, y baja la pobreza. No podemos conformarnos con crecer al 3% o 3.5%; tenemos que hacerlo en 6% o 7%.
¿Cómo puede afectar al bienestar de la población si esto no mejora?
Si no hay crecimiento, no hay mejora para la población, y al no haber mejora para la población, los niveles de pobreza se estancan o aumentan. Nosotros tenemos un 25.7% de pobres, y hay que hacer todo lo posible para que estos peruanos salgan de esa situación. Además, que sería lamentable y desastrosa la intervención del Estado en el emprendimiento y en los sectores productivos, porque el Estado en el Perú es sumamente ineficiente. Lo demuestran la cantidad de obras paralizadas, los procesos por corrupción de funcionarios y la cantidad de dinero que se pierde en corrupción. Por esa corrupción y esa ineficiencia, el Estado ya no es meritocrático, sino pagador de favores. Hoy muchos peruanos no tienen agua, no tienen desagüe, las carreteras no están asfaltadas, los colegios no están terminados.
¿Qué va a pasar si la situación no mejora?
El proceso electoral es en menos de un mes, así que yo esperaría que la cosa se resuelva bien. Si se resuelve bien, inmediatamente van a levantarse las expectativas y el apetito de los inversionistas, y vamos a retomar la senda del crecimiento. Ojalá que ya no sea del 3% o 3.5%,
sino del doble.
¿Qué debería pasar para reducir la incertidumbre?
La incertidumbre no se va a reducir sino hasta las elecciones. Aquí hay dos escenarios. Uno es que haya un buen resultado en esta segunda vuelta y que gane la candidatura que tiene las ideas más coherentes. El otro escenario, que lo veo más complicado, pero no imposible, es que la candidatura que está pensando en estas ideas retrógradas y anacrónicas entienda que está proponiendo cosas negativas para el país y cambie sus propuestas, ofreciendo una hoja de ruta.
¿Debemos seguir financiando a Petroperú?
Es incorrecto. Es errado seguir dándole plata a Petroperú, que es un barril sin fondo. Petroperú tiene que reestructurarse completamente: reducir personal, hacer un cambio en su gobernanza, tener estabilidad en su directiva y su presidencia, y vender los activos que no le significan rentabilidad sino pérdida. Leí que le habían encargado la reestructuración a Proinversión, que es una de las pocas entidades serias que todavía tenemos en el Estado peruano. Sin embargo, me parece inadecuado que primero les den el dinero y después vean el plan de reestructuración. Quiero que quede muy claro que desde Confiep consideramos que es inaudito, irresponsable y totalmente cuestionable que se le siga entregando dinero a Petroperú, por más que se diga que es un aval y no un dinero directo. En este momento, no se le debe dar ni un sol. Luego de que esté debidamente reestructurada, ya veremos. Cualquier financiamiento o aval en este momento es nefasto.
Seguimos con niveles de pobreza superiores a 2019. ¿Qué se necesita para reducir la cifra?
Necesitamos crecer al doble de lo que crecíamos. Entre 2000 y 2011, el Perú crecía a ritmo de 6%, 7% y hasta 9%, y bajamos la pobreza 40 puntos, de 60% al 20% en aproximadamente 15 años. Eso ocurrió gracias al crecimiento económico. Si ya pudimos bajar 40 puntos, ¿por qué no podemos bajar los otros 27 puntos que nos quedan? Es perfectamente factible.
¿Cuál es el mensaje del empresariado a la población y a los políticos?
A la población le pido que medite bien, que lea y revise las propuestas. Que tome en cuenta cuál es la visión de país que históricamente ha demostrado ser más eficiente para lograr el desarrollo. Con esa claridad, que vaya a votar. A los políticos les digo que necesitamos un proyecto de país razonable, bajo lineamientos que han demostrado su eficiencia en el pasado. También necesitamos un proyecto nacional unitario una ruta común, democrática que le dé al país una visión clara hacia dónde debemos transitar, de modo que el gobierno que venga, sea del lado que sea, no modifique sustancialmente esa ruta. Necesitamos la unidad de todas las fuerzas democráticas que creemos en las libertades, en el modelo de economía social de mercado, en la Constitución, las leyes y la estabilidad jurídica. Una unidad para preservar ese conjunto de valores y ese tipo de país que queremos que siga caminando.






