Luis Carranza
Perú 21, 3 de mayo de 2026
«Este plan, bajo un falso paraguas de equidad y solidaridad, intenta enfrentarnos a peruanos contra peruanos, pobres contra ricos, empresarios contra trabajadores, limeños contra provincianos”.
Ese es el Plan de Gobierno de Juntos por el Perú (JP) ¹. Una ruta directa y sin escala al infierno. Debo aclarar, estimado lector, que he conversado con varios candidatos y/o sus equipos en los últimos meses discutiendo temas relevantes para el programa económico, tanto con partidos que se pueden considerar de izquierda, centro o derecha. Entre estos no estuvo Roberto Sánchez ni nadie de su equipo. Ahora bien, he analizado todos los programas de gobierno y puedo decir sin temor a equivocarme que el plan de JP es, de lejos, el peor de todos.
Si bien los planes de gobierno no son programas económicos detallados, sí nos dan ciertos lineamientos por dónde irán las políticas en términos generales y qué se podría esperar del programa básico. En el plan de JP existen cuatro serios problemas que afectarían muy negativamente al crecimiento de la economía.
- Inseguridad jurídica e incumplimientos de contratos
En el plan se propone una nueva Constitución cambiando el régimen económico que ha permitido controlar la intervención del Estado y que se respeten los contratos. En particular, se propone cambiar el art. 62, que protege la inversión privada con contratos ley para dar seguridad a inversiones de largo plazo que no serán expropiadas implícita o explícitamente (ver pág. 16, por ejemplo). Se plantea que la inversión privada es aceptable sujeta a condiciones sociales y nacionales. ¿Qué más condiciones que lo que se establece en las leyes correspondientes? Se replantea todo el manejo territorial maximizando los temas ambientales, con lo cual se mataría la minería formal, que no contamina, y florecería la minería ilegal, a la cual no se controla y que sí contamina. Se manifiesta en contra de que los procesos de incumplimiento de contrato vayan al Ciadi. Se renegociarían los tratados de libre comercio cuando se “afecte la soberanía nacional”. ¿Estamos dispuestos a perder cientos de miles de puestos de empleo en el sector de exportación no tradicional? - Control de precios y economía planificada
A lo largo del plan hay sucesivas menciones a regresar a los controles de mercados (ver pág. 38, por ejemplo, donde se menciona como negativa la desregulación de precios de los mercados de bienes y factores, y la eliminación de Ecasa y ENCI). No entienden que controles es la otra cara del desabastecimiento. También se menciona como negativa la eliminación de las restricciones a las exportaciones y se menciona explícitamente que se debe avanzar en una cooperativización de la producción, comercialización e industrialización, así como en la planificación de cultivos. El “milagro agroexportador peruano” que ha generado más de tres millones de empleos es visto como algo negativo. Asimismo, la decisión de las personas de emigrar de las zonas rurales en busca de empleo y mejorar las condiciones de vida es visto como algo negativo (ver pág. 41). ¡Un funcionario público nos dirá qué sembrar y dónde podemos vivir! - Crecimiento descontrolado del gasto público sin trabajar en la eficiencia de la gestión pública
A lo largo del plan, se mencionan aumentos salariales y contrataciones de personal sin ninguna alusión a la eficiencia de la gestión pública. Hay que subirles el sueldo a los maestros y no importa si ese maestro sabe sumar y multiplicar o comprende lo que lee. No es importante que nuestros niños tengan buena educación, lo importante es subirles el sueldo a los maestros, así sean analfabetos funcionales. ¿Pero de dónde saldrá la plata para pagar por estos aumentos excesivos de gastos? No se menciona el financiamiento, pero sí se habla de subir impuestos y crear nuevos impuestos. Pero si destruimos los incentivos a la inversión, por más tasa que subamos, la recaudación caerá en el largo plazo. Pero al final, como se quiere cambiar la Constitución, seguro que también se estará pensando eliminar el art. 84, donde se prohíbe explícitamente que el Banco Central le preste dinero al Gobierno. Ojo, esto no se menciona en el plan, pero las declaraciones recientes del candidato claramente inducen a pensar que eso están pensando. Si no, ¿cómo van a financiar ese enorme déficit fiscal? ¡No hay una sola mención a la estabilidad fiscal y monetaria! - Creación de empresas públicas, especialmente en el manejo de recursos naturales
En el plan se menciona explícitamente que se quieren crear empresas públicas, especialmente en el área de recursos naturales; por ello, se dice que se eliminaría el art. 60, que permite que se creen empresas públicas solo por ley expresa (ver pág. 16). ¿Acaso no hemos aprendido la lección con Petroperú? Una de las causas más importantes del déficit fiscal de la década de los 80 fueron las pérdidas de las empresas públicas.
Este es, sin lugar a dudas, el peor plan de gobierno que se ha presentado en estas elecciones. Es un retroceso a un pasado nefasto. El problema no es la Constitución de 1993, el problema es un Estado ineficiente donde no hay meritocracia, problema al que no se alude en lo más mínimo. Si queremos crecer, disminuir la desigualdad y eliminar la pobreza, hay que incentivar la inversión y tener programas y políticas públicas eficientes, y funcionarios públicos que hagan bien su trabajo.
Pero lo peor del plan no es la parte económica. Lo peor del plan es que atenta de manera descarada contra las libertades individuales; por ejemplo, en la página 12, se dice explícitamente que se crearán “veedurías ciudadanas sobre los medios de comunicación”. ¿Cuál es su ideal de país? ¿Cuba?
Este plan, bajo un falso paraguas de equidad y solidaridad, intenta enfrentarnos a peruanos contra peruanos, pobres contra ricos, empresarios contra trabajadores, limeños contra provincianos. Así no vamos a ningún lado. Hay que entender cuáles son las leyes de la dinámica económica e implementar los mecanismos institucionales que garanticen que ese crecimiento nos beneficiará a todos. La prosperidad la alcanzaremos si todos remamos en la misma dirección. El Perú sí tiene futuro, pero tenemos que estar unidos.
1) https://mpesije.jne.gob.pe/docs/3dd0e649-061c-4f31-8c3f-7a0836b58bde.pdf






