León Trahtemberg
Correo, 24 de abril del 2026
Suecia ha decidido replantear su estrategia educativa al reducir el uso de dispositivos digitales en las aulas, priorizando nuevamente el lápiz, el papel y los libros impresos (BBC 17/04/2026). Sostiene que las pantallas generan distracciones, fomentan la multitarea y dificultan la concentración profunda, afectando la retención de información, comprensión lectora y habilidades verbales. Por ello ha restringido su presencia en todos los grados y prohibido los celulares en las escuelas. Además, invierte en materiales impresos y promueve la escritura manual, valorada por su aporte al desarrollo cognitivo, la coordinación mano ojo y la expresión reflexiva.
Aunque críticos advierten posibles carencias digitales, dichas competencias pueden adquirirse más adelante sin exposición intensiva temprana. La propuesta apuesta por un uso moderado y selectivo de la tecnología, orientado a objetivos pedagógicos claros. Así, busca equilibrar innovación y aprendizaje profundo, evitando dependencias y fortaleciendo la atención sostenida, la memoria y el pensamiento crítico.
En esencia, Suecia muestra la importancia de evaluar las reformas educativas, corregir rumbos cuando es necesario y priorizar decisiones pedagógicas por encima de intereses comerciales, recordando que avanzar también implica saber retroceder para mejorar realmente la calidad educativa y garantizar que los estudiantes desarrollen habilidades integrales que les permitan adaptarse a los desafíos futuros con autonomía, criterio y responsabilidad en entornos tanto analógicos como digitales de manera equilibrada y consciente en su formación.






