Aldo Mariátegui
Perú21, 24 de abril del 2026
“La que debe estar revolcándose de ira con su nombramiento es Nadine Heredia, de la que se sabe lo colocó por dos años en la muy menor Dirección de África de Torre Tagle…».
-Según fuentes enteradas, el fiscal Raúl Martínez Huamán anda descaminado si solo se va a concentrar en hacerle peritajes a los equipos informáticos y celulares de la ONPE para detectar si hubo chanchullos o no y, sobre todo, fraude. Lo que se tiene que examinar son los “logs”, que es por donde se detecta cómo y cuándo se ingresó o se lee la data. Me explican que a un perito digital, que conozca de base de datos, le basta un examen rápido para detectar indicios sospechosos y, si es así, proceder a una auditoría en toda la regla de la estructura de la base de datos que usó la delincuencial ONPE. Ni siquiera este perito tiene que estar presente: basta con que desde una pantalla compartida dirija al fiscal, a alguien del JNE y a quien les asista técnicamente para ejecutar los comandos de la estructura de logs y así avanzar en la verdad.
-Es una buena noticia que Carlos Pareja haya sido nombrado canciller, pues así Torre Tagle queda en manos competentes y se evitó que algunos candidatos ya muy mayores y encima zurdos ocupen ese puesto, que va a ser clave dado lo mal que Balcázar ha estado llevando la relación con EE.UU. Pareja ha sido precisamente embajador en EE.UU., así que conoce cómo se maneja Washington. También nos ha representado en España y Chile, otros dos países estratégicos para las RR.EE. peruanas. La que debe estar revolcándose de ira con su nombramiento es Nadine Heredia, de la que se sabe lo colocó por dos años en la muy menor Dirección de África de Torre Tagle (2014-16) por esas mezquindades propias de nuestros políticos. Es que no cualquiera puede ser canciller. Politicastros rojimios como Héctor Béjar, Diego García Sayán, César Landa o Rafael Roncagliolo jamás debieron acceder a ese puesto. Y me imagino que oportunistas eternos como Harold Forsyth y Manuel Rodríguez Cuadros ya deben estar acercándose y sobando a Roberto Sánchez para servirle si es que ganase la Presidencia, pues esos dos cortesanos zurdos fueron felpudos felices del oligofrénico Pedro Castillo.






