Aldo Mariátegui
Perú21, 4 de marzo del 2026
¡Estamos de mala suerte! Se nos viene un Niño y ahora eso se junta con un accidente gasífero justo cuando los combustibles suben en el mundo a raíz de esta guerra contra Irán. Ambos factores avivarán la inflación.
-Estamos en la temporada de jales de directores técnicos para los candidatos en esta recta hacia las elecciones. Se rumorea que no solo Jordi Segarra entra al equipo de López-Chau, sino también el recordado Luis Favre, ese mercenario de Odebrecht y amigote de Mirko Lauer que asesoró a Humala y a la Villarán (también momentáneamente a Acuña). Estos dos refuerzos son caros, así que habría que averiguar quién está bancando a López-Chau.
¿Aló, Sheinbaum? ¿Aló, Siomi? ¿Aló, Dyer? Ojo que Favre es peligroso porque sí entiende bien al “electarado”. Por otra parte, la chilena Paula Sutil habría sido contratada por Rafael ‘el armadillo’ Belaunde, quien dejaría de lado sus estrategias de esquivar balazos mismo Matrix y de “tragar para ganar”, esa táctica de estar comiendo en todos lados y lo que sea para hacerse popular —en contraposición a Barnechea— que ya debe de haberle significado varios kilos de más y alguna diarrea. Al parecer, su amigo y admirador Carlos León Moya, lúcido analista rojimio que trabajó en la PCM pepekausa, le habría aconsejado esa populista ofensiva gastronómica para que no se le vea como el tan desubicado blanquito limeño que es.
-Exageradamente enfermiza la cobertura que todavía le está haciendo la televisión peruana a lo que fue finalmente un lamentable accidente de tráfico más de los que se dan a diario en nuestro país. El domingo por la noche no había otra cosa en pantalla, como cuando ese bárbaro aficionado tiró al vacío a otro hincha en el estadio años atrás. Pobre muchacha, pero ya estuvo bueno de tanto darle al tema. Actúan más como populistas mediáticos que como periodistas. Y ojalá que los runners dejen de correr por la pista y de espaldas al tráfico vehicular.






