Uri Landman
Para Lampadia
En mi artículo de la semana pasada analicé brevemente el proceso electoral de este año y expliqué mis motivos por los cuales no votaría por los candidatos que se encontraban al fondo de la tabla de los ocho primeros.
En ese momento las encuestas ubicaban entre los ocho primeros a: Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga, Alfonso López Chau, Carlos Álvarez, Jorge Nieto, César Acuña, Wolfgang Grozo y Ricardo Belmont.
Luego del debate presidencial de la semana pasada y si le creemos a las encuestadoras, (algo que personalmente no hago) el tablero electoral se ha movido ligeramente como sigue: Keiko Fujimori, Rafael López Aliaga, Carlos Álvarez, Jorge Nieto Montesinos, Alfonso López Chau, Roberto Sánchez, Ricardo Belmont y Cesar Acuña.
En el listado anterior ya no encontramos por obvias razones al candidato Grozo, el que ha sido reemplazado por el comunista Sánchez.
También vemos la clara intención de las encuestadoras de inflar a Nieto Montesinos y tratar de meterlo entre los cuatro primeros como si realmente tuviera una opción de pasar a la segunda vuelta.
Es clarísima la estrategia de los caviares, quienes controlan la mayoría de encuestadoras, en su afán de meter a un candidato afín a sus intereses políticos y económicos dentro de los primeros lugares del imaginario popular, para tratar de arrebatar la punta a Keiko o López Aliaga.
En este artículo daré mi opinión por qué nunca votaría por los siguientes candidatos, siempre de abajo para arriba:
Nunca votaría por Cesar Acuña quien es un claro ejemplo del término “mercantilista” en la política. Al señor Acuña no le conozco una ideología de pensamiento. Algunos dirán que es de izquierda, otros de derecha y sus partidarios dirán de centro. Lo real es que el señor Acuña tiene un solo propósito en su carrera política y eso es obtener el poder por el poder mismo.
Para Acuña la política es un medio más para obtener lo que quiere. Al igual que utiliza su universidad para tener influencia, ser presidente regional o tener una bancada en el congreso son medios para obtener negocios con el estado.
Lejos de brindar una educación de calidad a sus miles de alumnos a través de su universidad y así contribuir al progreso del país, Acuña utiliza la capacidad de otorgar maestrías para tener influencia sobre políticos y funcionarios públicos como jueces y fiscales.
¿Creen que exagero?, ¿Saben qué universidad le otorgó una “maestría” al analfabeto funcional del expresidente Pedro Castillo? Nada menos que la Universidad Cesar Vallejo de Cesar Acuña.
Otro de los candidatos por el que no votaré es el comunista Roberto Sánchez, quien fue socio del golpista Pedro Castillo cuando fue su desastroso ministro de Comercio Exterior y Turismo. Sánchez, representa la izquierda fracasada y retrograda que quiere destruir el Perú. En su plan de gobierno propone renegociar todos los tratados de libre comercio. Una locura por donde se le mire, teniendo en cuenta que el éxito en el crecimiento de las exportaciones peruanas de las últimas décadas se debe principalmente a la existencia de estos tratados. También propone echar mano a las reservas internacionales que tiene el Perú, aproximadamente 100,000 millones de dólares y usarlas como su caja chica, destruyendo la estabilidad monetaria, el grado de inversión internacional y la solidez de nuestra economía frente a crisis mundiales entre otros.
El candidato comunista, quien critica duramente la minería formal acusándola de robarle las riquezas al país y de contaminar el agua, defiende la minería ilegal que usa mercurio y contamina la Amazonía. Además, propone la intervención del estado en todos los ámbitos de la economía regresando al Perú a la década de los 70 con un estado quebrado lleno de empresas públicas deficitarias y corruptas.
No votaría por un candidato que ha llamado “luchador político” al asesino terrorista del MRTA Víctor Polay Campos. El ex rector de la UNI, López Chau, escribió un artículo en el año 1989, cuando el MRTA ya mataba gente y cometía acciones terroristas en Lima, en donde llama a Polay Campos su amigo y dice que, si bien no comparte completamente su programa, si lo considera un luchador político. Desde esta columna le pregunto a López Chau ¿qué parte del programa político del MRTA si compartía en ese momento? A los terroristas hay que llamarlos por su nombre: terroristas y hay que combatirlos en todos los frentes, militares como ideológicos.
Por otro lado, no tenemos que preguntarnos si un gobierno izquierdista de López Chau será honesto. Ya tenemos la respuesta al ver cómo manejó la Universidad Nacional de Ingeniería por las denuncias de presuntos actos de corrupción y malos manejos de los recursos del estado que hoy enfrenta en la fiscalía.
López Chau pretende dar una imagen de izquierda progresista y moderada, sin embargo, al leer con detenimiento sus propuestas y ver la gente de lo acompaña como su primer vicepresidente, quien se declara como marxista leninista y propone una nueva constitución, nos damos cuenta que López Chau es un lobo que se viste de oveja.
Nos vemos la próxima semana con el capítulo final de esta serie, a la misma hora y en el mismo canal. Lampadia






