Correo, 21 de abril del 2026
Uno de los temas principales para la delegación cubana fue «la eliminación del cerco energético contra el país»
Cuba y Estados Unidos mantienen conversaciones diplomáticas de alto nivel en La Habana pese al aumento de tensiones, según confirmó la cancillería cubana, que subrayó que los encuentros se desarrollan de forma “respetuosa” y sin imposiciones. En la reunión más reciente participaron altos funcionarios de ambos países, en un diálogo considerado sensible y manejado con discreción.
El director de asuntos bilaterales Cuba-EE.UU., Alejandro García, confirmó el encuentro y precisó que por parte de Washington asistieron secretarios adjuntos del Departamento de Estado, mientras que Cuba estuvo representada a nivel de viceministro.
En el encuentro también habría participado Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, aunque no ocupa un cargo oficial. Medios estadounidenses lo vinculan con contactos informales con el entorno del secretario de Estado, Marco Rubio. Además, Mariela Castro afirmó que
su padre sigue involucrado en el análisis de decisiones relacionadas con estas conversaciones.
PEDIDOS.
Estados Unidos planteó exigencias como la liberación de presos políticos, pero La Habana lo negó. García aseguró que no hubo condiciones ni plazos y enfatizó que la principal prioridad cubana fue
exigir el fin del “cerco energético”, que calificó como un castigo injusto, además de denunciar presiones de Washington a países que
exportan petróleo a la isla. En paralelo, el gobierno cubano anunció medidas como la liberación de 51 prisioneros y el indulto a más de 2.000 personas en el contexto de Semana Santa, acciones que calificó como gestos humanitarios. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos cuestionaron la falta de transparencia y aseguraron que solo una parte de los presos políticos fue efectivamente liberada.






