(Versión de la carta para publicación en Lampadia)
Mi muy estimado, respetado y admirado PAPA León XIV
Querido PAPA peruano
Vengo de una cuna católica sólida, y de una vida católica, pero no tan sólida. Sin embargo, atesoro especialmente la herencia de mi Madre, su Fe. No alcanzo a su fortaleza, pero me asiste en mis diálogos con Dios.
Durante mi vida he ido acercándome cada vez más a la vocación patriótica, que también está en mis genes, buscando la mejora de mi país, analizando nuestra realidad, contrastándola y difundiéndola, con las herramientas que nos ofrece la sociedad del conocimiento y las experiencias positivas y negativas de la historia.
He aprendido por ejemplo que:
Así como el objetivo del crecimiento económico es el bienestar de los ciudadanos y no el de las empresas, que son el vehículo para lograrlo;
Igualmente, el objetivo de la educación es el progreso académico y ciudadano de los estudiantes y no el de los maestros, que son el vehículo para lograrlo.
El cariño que puede hacerse a un corazón individual es muy importante, como lo es la caridad, que puede efectivamente compensar odiosas carencias.
Pero el cuidado de un individuo, no necesariamente cura los males y carencias de una sociedad.
En la época de Cristo, todos, excepto los sátrapas y abusadores, eran pobres, muy pobres. Hoy día la pobreza llega solo al 10% de la población, y eso es el resultado de la libertad.
Libertad, que en un sentido ético y moral, nos explicó hace 250 años Adam Smith, descrito como ‘el Newton de la economía política’, en su ‘La Riqueza de las Naciones’.
La obra de Smith contenía las cuatro partes de su curso de filosofía moral: teología, ética, jurisprudencia y economía política.
En su capítulo sobre la virtud apunta a la prudencia, en la que juega un rol central el interés propio (la mano invisible), la justicia, el autocontrol y la beneficencia.
El concepto de la mano invisible nos dice que cada uno de los individuos guiados por su propio interés conduce a la maximización del bienestar general.
La idea del orden espontáneo que muestra la superioridad del mercado por sobre la idea del Estado rector y la importancia del crecimiento económico.
He visto con sorpresa, que la Santa Sede llama a las instituciones católicas a romper lazos financieros con la industria minera. “En muchas regiones del mundo, la expanción de la industria minera causó profundas tensiones sociales y graves consecuencias medioambientales” (Cardenal Fabio Baggio).

Veamos: La zona más criticada por problemas de contaminación en el Perú es la Oroya:
“En el 2010, cuando el financiamiento para completar la adecuación ambiental del complejo metalúrgico de La Oroya estaba en problemas y los antimineros estaban por lograr el cierre definitivo de sus instalaciones – el IDH (Índice de Desarrollo Humano del PNUD), de la provincia de Yauli, departamento de Junín, donde se ubica La Oroya, ocupaba con un valor de 0.5411 el 10º lugar entre las 195 provincias del Perú.
Comparativamente la provincia de Huancayo, capital de Junín, ocupaba con un valor de 0.4887 la 26º ubicación en ese ranking.
En el 2010 el ingreso familiar per cápita de la provincia de Huancayo era de 579.4 soles, mientras que la de Yauli era de 775 soles.
En el 2010, con una esperanza de vida al nacer de 74.68 años, la provincia de Yauli ocupaba el puesto 53º en el ranking correspondiente, mientras que Huancayo con 71.93 años el 110º.
La Oroya tenía una esperanza de vida al nacer de 74.10 años y el distrito de Huancayo de sólo 71.48 años.
Luego de 9 años del cierre casi total de La Oroya, en el 2019, la provincia de Yauli ha caído 3 puestos en el IDH y ahora con un valor de 0.6369, no obstante mayor al del 2010, ocupa el puesto 13º entre todas las provincias del Perú, mientras que Huancayo con 0.5761 ocupa el puesto 35º.
En consecuencia, la caída por Yauli de 3 puestos en el ranking del IDH provincial, no es consecuencia de una reducción en el valor de ese índice para esta provincia, que siguió incrementándose, sino de un mayor avance de otras provincias, como es el caso de Cañete que paso del 22º al 4º lugar, Huaura del 16º al 8º, Cusco del 11º al 7º e Ica del 13º al 12º.
Cañete y Huaura impulsadas por su cercanía a la capital, Cusco favorecida por el turismo y el canon gasífero, e Ica por el desarrollo agro industrial”.
Ver en Lampadia: La lección que nos deja Yauli y La Oroya con su IDH, 6 de enero de 2020, Ing. Luis Vargas Barbieri.
Entre tanto, las zonas donde se ha expulsado la actividad minera formal, como Tambogrande en Piura y Conga en Cajamarca, son ahora explotadas por la minería ilegal, que no cuida en absoluto el medio ambiente, degrada a un seudo esclavismo el empleo, corrompe a las autoridades, envilece a la población y no aporta nada al erario nacional.
Suprimir la actividad minera formal en el Perú, es condenar al país a la criminalización de la economía, el empobrecimiento y la explotación abusiva del trabajo.
La Santa Sede no puede, por falta de información, promover semejante política.
Le ruego Su Santidad, tomar atención sobre este aspecto dramático del balance entre el desarrollo, la pobreza y el crimen.
Esperando alcanzar su atención y su bendición,
Muy atentamente
Pablo Bustamante Pardo
Desde el Perú
Expresidente de IPAE
Director/Fundador de Lampadia






