Gestión, 26 de marzo del 2026
Karen Guardia
Cerca del 80% de las clínicas obtiene esta autorización en año y medio, pese a que las normas del Ministerio de Salud establecen un máximo de 45 días. Los retrasos ocasionan que menos ciudadanos tengan oportunidad de atención.
Un factor que viene frenando la inversión en el sector salud y, especialmente, en el desarrollo de nuevos centros médicos privados, está relacionado con demoras administrativas. En particular, la Asociación de Clínicas del Perú (ACP) alerta sobre retrasos en los procesos de categorización, requisito para que una clínica de nivel 3 (máxima complejidad) pueda operar.
En concreto, este proceso es clave para operar formalmente, sobre todo con pacientes asegurados.
“Para trabajar con asegurados, tú debes tener de todas maneras el Registro Nacional de IPRES y, para obtener este registro, debes estar categorizado”, explicó el gerente general del gremio, Hernán Ramos.
Sin embargo, advirtió que las clínicas deben pasar por trámites que toman entre un año y un año y medio, con múltiples observaciones durante el proceso.
“Las normas actuales están obligando a tener paralizada la infraestructura casi un año y medio, hasta que consigues los permisos de categorización”, señaló a Gestión. Según precisó, cerca del 80% de las clínicas obtiene esta autorización en ese plazo, pese a que las normas del Ministerio de Salud establecen un máximo de 45 días.
Esta situación impacta en la ejecución de proyectos. “Tú haces una inversión para que comience a funcionar en tres meses y la tienes paralizada un año y medio hasta que te dan un permiso para funcionar”, indicó tras su presentación en Cade Salud, organizado por IPAE.
Millonario impacto
Ramos afirmó que dicha barrera está frenando proyectos que pueden demandar desde US$ 2 millones hasta US$ 200 millones, dependiendo del tamaño del establecimiento. Además, advirtió que las consecuencias van más allá de lo financiero.
“Son menos atenciones las que se están haciendo. Son menos ciudadanos los que tienen oportunidad de atención”, lamentó.
El vocero añadió que este escenario también incentiva la informalidad. “El sistema favorece hoy la atención en pequeños policlínicos con alta informalidad, que no necesitan esta categorización para operar”, finalizó.






