Ernesto Blume – Lucas Ghersi
Expreso, 19 de febrero del 2026
Para ambos juristas, hubo exceso por parte de los congresistas en los procesos de control político con el expresidente.
Los constitucionalistas Ernesto Blume y Lucas Ghersi coincidieron en que el Congreso vulneró la Constitución Política del Perú al aplicar una censura contra el expresidente José Jeri, quien viene siendo investigado por presuntos actos irregulares durante su gestión.

Para Blume, exmagistrado y expresidente del Tribunal Constitucional (TC), el Parla-mento Nacional distorsionó los parámetros establecidos en la Carta Magna, pues, según sostuvo, correspondía activar un proceso de vacancia y no una censura.
«Con el mayor de los respetos, considero que el Congreso ha eludido la Constitución, optando por una vía equivocada y excediendo sus atribuciones. Se ha producido un abuso en el ejercicio de sus competencias y se está alterando el orden constitucional», manifestó en declaraciones a Canal N.
El jurista remarcó que, por la investidura que ejercía Jeri, no procedía una censura sino el mecanismo de vacancia presidencial. Detalló que el exman datario contaba con todas las prerrogativas y deberes inhe rentes al presidente de la República, por lo que la fórmula adoptada por el Legislativo carecería de sustento constitucional.
«Si el presidente del Congreso asume la jefatura del Estado por sucesión presidencial, conforme al artículo 115, y enfrenta hechos que ameritan investigación o denuncia, lo que corresponde es la vacancia. La censura contra el presidente de la República no tiene respaldo en la Constitución», enfatizó.
Blume explicó, además, que la censura está prevista únicamente para determinados funcionarios públicos, como el presidente del Consejo de Ministros (PCM), los titulares de las carteras ministeriales y los integrantes de la Mesa Directiva del Parlamento.
«La censura se limita a los miembros de la Mesa Directiva, a los ministros y al gabinete cuando no se cumple el requisito de la confianza, en esos casos, procede su remoción por falta de respaldo politico», puntualizó.
En esa linea, calificó la decisión del Congreso como un exceso y un abuso de poder.
No obstante, precisó que, pese a la controversia generada, este tipo de determinaciones parlamentarias no pueden ser revisadas por el Poder Judicial.
«Se ha abierto un debate que deberá analizarse en el futuro. Es un acto político que, según lo establecido por el Tribunal Constitucional, no está sujeto a control judicial», agregó.
Por su parte, el abogado constitucionalista Lucas Ghersi sostuvo que la censura adoptada por el Congreso constituye una medida contraria al orden constitucional.
«El Parlamento ha atropellado la Constitución. Lo que hicieron es una barbaridad. Advertimos por escrito, mediante informes enviados a la Presidencia del Congreso y a la Comisión de Constitución, que la censura era una alternativa inconstitucional. No se puede destituir a un presidente con un número reducido de votos», indicó.
Ghersí subrayó que la vacancia es el único mecanismo válido para retirar a un jefe de Estado. Recordó que esta figura está regulada y respaldada por el propio Tribunal Constitucional.
«No es posible remover a un presidente con una votación mínima. La destitución de un mandatario no es un asunto menor. Se requiere una mayoría calificada de 87 votos, tal como lo estableció el Tribunal Constitucional en una sentencia del año 2003. Si se pretende sacar a un presidente, el único camino es la vacancia y con mayoría calificada», sostuvo.
Finalmente, advirtió que lo ocurrido no solo transgrede la Carta Magna, sino que también erosiona la institucionalidad democrática y fortalece el discurso de sectores radicales.






