Uri Landman
Para Lampadia
La serie de películas de acción y espionaje, Misión Imposible, protagonizada por Tom Cruise, es una de las más exitosas de todos los tiempos. En ella vemos al agente Ethan Hunt, jefe de un grupo de operaciones especiales del IMF, realizar misiones consideradas de altísimo riesgo y casi imposibles de llevar a cabo.
La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela la semana pasada, en donde capturaron y arrestaron al dictador Nicolás Maduro, parece sacada de una película de Misión Imposible. Sin embargo, en este caso la realidad superó largamente la ficción.
De acuerdo a lo que hemos escuchado en la conferencia de prensa dada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; la noche del vienes 2 de enero se dio la orden para iniciar la operación “Resolución Absoluta”, que consistía en el ingreso de tropas norteamericanas a Caracas para ubicar y arrestar a Maduro y a su esposa, para ser trasladados fuera del país.
Poco después de dada la orden, aviones militares estadounidenses despegaron de más de 20 bases en el hemisferio occidental. Estas naves lanzaron ataques contra objetivos venezolanos como sistemas de defensa área, bases militares y brindaron cobertura aérea a los helicópteros que transportaban al equipo de operaciones especiales, Delta, que se encargó de capturar a Maduro. En total fueron casi 150 aeronaves las que participaron en la operación. De manera paralela, se desconectó el fluido eléctrico dejando vastas zonas de Caracas a oscuras.
A las 2 de la madrugada, los equipos Delta llegaron al complejo militar donde vivía Maduro y tuvieron un intercambio de fuego, en donde uno de los helicópteros fue alcanzado, pero pudo seguir operando.
No conocemos los detalles que trascendieron en esta parte de la operación, solo sabemos que Maduro y su esposa fueron capturados por los agentes de justicia norteamericanos antes que pudieran llegar al búnker que el dictador tenía en este complejo y del cual hubiera sido mucho más complicado sacarlo. El hecho es que la precisión y desarrollo de la operación fueron impecablemente realizados, llegando a concretar su objetivo, la captura de Maduro, sin sufrir bajas en el equipo Delta.
Una vez que el dictador y su esposa estuvieron en custodia, fueron transportados en helicóptero hasta el buque USS IWO JIMA. Desde allí fueron trasladados a la Base Naval de Guantánamo en Cuba, para luego partir en un avión que finalmente aterrizó en la base de la Guardia Nacional Sterwat en Nueva York.
El ahora ex dictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, tendrán que enfrentar diversos cargos ante un tribunal federal en el Distrito Sur de Nueva York. Entre los cargos figuran:
conspiración de narcoterrorismo,
conspiración para la importación de cocaína,
posesión de ametralladoras y dispositivos de destrucción y
conspiración para poseer estos mismos artefactos en apoyo de actividades criminales, así como de
colaborar con organizaciones criminales calificadas como terroristas por Washington.
En la misma conferencia de prensa, el presidente Trump indicó que los Estados Unidos administrarían Venezuela durante los próximos meses para asegurar una transición a un nuevo gobierno. Sin dar muchos detalles dijo que se formaría un equipo, el cual incluiría al secretario de Estado Marco Rubio, para dirigir el nuevo gobierno de Venezuela. También informó que buscaría que empresas norteamericanas ingresen a reparar la infraestructura petrolera de Venezuela para que se retomen los niveles anteriores de producción petrolera y que la riqueza que ella genere, sea para el pueblo venezolano.
Trump dijo que no había hablado con la lideresa María Corina Machado, pero que consideraba que sería muy difícil para ella asumir el poder porque “no tiene el apoyo ni el respeto dentro del país”.
Antes de terminar su conferencia, el presidente Trump le mandó un mensaje a Petro, ex terrorista y presidente de Colombia; le dijo que “cuide su trasero” en vista que, según Trump, sigue enviando cocaína a los Estados Unidos.
Ni bien se conoció la noticia sobre la captura del dictador Maduro, los mensajes de políticos de izquierda y derecha no se hicieron esperar. Como era previsible los primeros condenaron el ataque militar de Trump contra Maduro y lo acusaron de violar la soberanía de Venezuela, mientras que los segundos felicitaron a Trump y al pueblo venezolano por haber capturado y llevado ante la justicia a un delincuente.
Es difícil saber cómo se desarrollará el panorama político en Venezuela durante los próximos meses o años. De lo poco que conocemos, la vicepresidenta de ese país, Delcy Rodríguez acaba de asumir como presidente interino. Mientras en un primer mensaje antes de asumir la presidencia, se comportaba desafiante ante los Estados Unidos, en su primer mensaje, luego de asumir el cargo, se dirigió al presidente Trump, invitándolo a trabajar conjuntamente para tener una relación respetuosa y que entre ellos exista “la paz y el diálogo y no la guerra”.
Este cambio conciliador de Delcy Rodríguez, se da después del mensaje de Trump el día domingo cuando dijo: “Si ella no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”.
Desde esta columna deseamos que el cambio de régimen en Venezuela se dé lo más pronto que la situación lo permita y que nuevamente pueda ser un país libre.
Lampadia






