• Objetivo: Lograr que los peruanos optemos por una Sociedad de Libre Mercado​
  • Miércoles 28 de Octubre 2020
  • Lima - Perú
MENÚ
OPINIONES < regresar

Ramón Barúa

Hacia una educación de calidad en el Perú

Por: Ramón Barúa

Lima-Perú, 14/10/2020 a las 01:10pm. Por Ramón Barúa

Por: Ramón Barúa
Perú21, 14 de octubre de 2020

El pasado mes de julio, el Gobierno aprobó el Proyecto Educativo Nacional a 2036, (PEN 2036), elaborado por el Consejo Nacional de Educación.

El objeto del PEN 2036 es ser un norte de la política educativa peruana que se expresa en la necesidad de crear oportunidades para que todas las personas puedan desarrollar plenamente su potencial y talentos, construir sus propios proyectos y así contribuir en la construcción de una república democrática y justa. Es un instrumento de política pública que establece las orientaciones estratégicas de mediano y largo plazo para lograr las finalidades de la educación peruana. Desarrolla la Política de Estado XII referida a educación y, por tanto, es de observancia obligatoria para todas las autoridades en el ámbito de la educación peruana. Así se convierte en un instrumento clave del Estado peruano para guiar el rumbo del sector más relevante de nuestra sociedad.

La elaboración del PEN 2036 ha demandado un esfuerzo enorme, pues ha requerido 36 meses en su elaboración y ha sido consultado con más de 200,000 personas a nivel nacional, entre autoridades, docentes, alumnos, padres de familia, empresarios y distinguidos profesionales de diversos sectores.

Está centrado en las personas, afirma que estas aprenden a lo largo de la vida, y enfatiza la necesidad de que en los próximos 15 años nos enfoquemos en alcanzar una visión compartida mediante el cumplimiento de cuatro propósitos vinculados a la vida ciudadana, la inclusión y equidad, el bienestar socioemocional y la productividad, investigación y sostenibilidad.

Para alcanzar sus propósitos, el PEN 2036 establece un conjunto de orientaciones estratégicas dirigidas a los actores que educan (familias, docentes, directivos, organizaciones civiles, medios de comunicación) y al propio Estado, a efectos de que respalde a los actores a partir de una transformación profunda del sistema educativo.

La segunda orientación estratégica está referida a los docentes y su texto dice: “Las personas que ejercen la docencia en todo el sistema educativo se comprometen con sus estudiantes y sus aprendizajes, comprenden sus diferentes necesidades y entorno familiar, social, cultural y ambiental, contribuyen de modo efectivo a desarrollar su potencial sin ningún tipo de discriminación, desempeñándose con ética, integridad y profesionalismo, desplegando proactivamente su liderazgo para la transformación social y construyendo vínculos afectivos positivos”.

El docente es actor clave en el proceso educativo y pieza fundamental en la sociedad. Merece nuestro especial reconocimiento y respeto por su abnegada vocación de servicio y, sobre todo, por su sacrificado esfuerzo por mantenerse actualizado en las técnicas educativas y en el avance del conocimiento y la tecnología.

Desde la sociedad, tenemos la obligación de darles los elementos para que se mantengan actualizados y para que puedan acceder, a través de su trabajo, a una vida digna para ellos y sus familias. Debemos premiar a los docentes que se esfuerzan en ser cada día mejores, ofreciéndoles oportunidades más desafiantes en el sector educativo, en función de sus méritos.

La reciente ley, aprobada por más del 80% de los congresistas de la República, que permite a docentes acceder a las escuelas luego de que no lograron aprobar o se negaron a dar un examen de conocimientos para evaluar su nivel pedagógico, no es consistente con el espíritu del PEN 2036 y va en contra de proveer una educación de calidad a los estudiantes peruanos a través de maestros debidamente calificados. Es evidente que ha habido apresuramiento en el proceso de aprobar una norma en el Pleno, que si bien había sido dictaminada por la Comisión de Educación del anterior Congreso sin mayor discusión y análisis, merecía una evaluación exhaustiva antes de proceder a su aprobación.

Esperamos que los mecanismos constitucionales permitan corregir este grueso error, que los propios congresistas hagan una nueva reflexión sobre este asunto tan relevante, y que podamos actuar en línea con el objeto, propósitos y orientaciones estratégicas del PEN 2036.

Palabras Clave

Ver más artículos
Comentarios