El Comercio, 22 de enero del 2026
Paola Villar S.
EN EL EPICENTRO. El presidente del Banco Central de Reserva reflexionó sobre el crecimiento de Latinoamérica y del Perú en la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos.
Durante el panel “Rompiendo el techo de crecimiento de América Latina”, en la reunión anual del Foro Económico Mundial, organizado en Davos (Suiza), Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva (BCR), compartió sus perspectivas sobre el futuro de Latinoamérica y su trayectoria de crecimiento.
“La situación [de crecimiento en la región] no es buena, pero tampoco es tan mala. Lo que tenemos que construir son instituciones. Fortalecer la presencia del Estado en el país, dar mejores servicios, mejor educación. […] Si tienes una población bien educada, serás próspero al final. Pero hay que invertir en eso”, dijo Velarde.
“Aunque en algunos países [de Latinoamérica] la inflación es un poco mayor a lo que se vio antes, diría que, comparado con los 70 u 80, o incluso los primeros años de los 90, la situación actual es mucho mejor”, remarcó.
En diálogo con El Comercio, Gerardo Herrera, director general de Risk Consulting para Latinoamérica y El Caribe de Marsh, coincidió con la perspectiva de Velarde sobre situación económica de la región, pero consideró que el contexto actual “tampoco es para celebrar”.
“La región ha mostrado cierta recuperación tras la pandemia, pero seguimos atrapados en un crecimiento mediocre que no responde a las enormes necesidades sociales y económicas que tenemos”, enfatizó Herrera.
En esa misma línea, Mónica Muñoz-Nájar, subdirectora ejecutiva de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), indicó que Latinoamérica está en una posición de medio crecimiento que, aunque no está del todo mal, deja a la región en una posición de mal equilibrio.
“No nos alcanza con crecer 2% o 2,5% cuando tenemos a tanta población en pobreza, ingresos bajos, brechas enormes en servicios y en productividad, alta informalidad”, detalló y añadió que “tenemos 20 años para crecer rápido”.
–La posición del Perú–
Respecto de nuestro país, el presidente del BCR sostuvo que no percibe que el nivel de incertidumbre del Perú sea mucho más alto que la de otras naciones de la región. “Hemos tenido nueve presidentes y el tipo de cambio casi no se movió. Se movió 1% un día y se corrigió al día siguiente. El rendimiento de los bonos se mantuvo bastante estable”, expresó. “Así que, pese a la volatilidad política, el crecimiento [del Perú] no ha sido tan malo. No estoy seguro si eso lo comparte todo el mundo“, subrayó.
En opinión de Herrera, el Perú ha demostrado una capacidad notable para mantener la estabilidad económica, “a pesar de la constante turbulencia política, y eso no es casualidad”. El gran desafío, afirmó, está en que la estabilidad institucional no ha sido suficiente para impulsar un crecimiento “sostenido y transformador”.
“La volatilidad política sigue generando incertidumbre que limita la inversión y, especialmente, dilata reformas estructurales necesarias. En un mundo cada vez más complejo y competitivo, la resiliencia del Perú debe ir más allá de resistir golpes; debe ser la capacidad de adaptarnos e integrarnos en estos nuevos entornos globales”, precisó.
Para Muñoz-Nájar, la gran diferencia del Perú con otros países de la región que también ostentan bancos centrales sólidos es el escaso impacto que tiene la volatilidad política sobre la estabilidad macrofinanciera que se ha establecido en el país. “Eso es justamente lo que Julio Velarde quiso transmitir en Davos: que, pese a varios cambios de presidentes, nuestros indicadores como tipo de cambio, rendimiento de los bonos, precio de los bonos, no han tenido sobresaltos grandes”, comentó.
Sin embargo, la economista remarcó que la resiliencia peruana tiene límites, y enfatizó que la alta inestabilidad ya está teniendo un alto costo económico y social que impide que el Perú pueda seguir desarrollándose con la velocidad requerida.
LIMITACIONES
- Durante el panel, James Scriven, director ejecutivo de BID Invest, opinó que el principal desafío de América Latina son las limitaciones a la inversión y a la productividad.
- Así, identificó la incertidumbre y a falta de confianza como los mayores obstáculos para la inversión; dos aspectos que también han impactado la atracción de inversión de largo plazo en el Perú.






