El Comercio
13 de febrero del 2026
El presidente Donald Trump revocó ayer un texto que sirve de base para la lucha contra las emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos, un giro radical al que se oponen científicos y defensores del medio ambiente. “Esa determinación no tenía ninguna base fáctica, ni base legal”, dijo Trump desde la Casa Blanca.
Este cambio de rumbo, que muy probablemente será impugnado ante los tribunales, supone un duro golpe para la acción climática del país norteamericano, el principal emisor histórico de sustancias contaminantes.
La norma, que fue implementada durante la administración del expresidente Barack Obama, permitía una larga lista de restricciones medioambientales, a partir del hecho de que el cambio climático, causado por la emisión de gases de efecto invernadero, era considerado una amenaza fundamental.
Ese tipo de medidas, para reducir las emisiones y ahorrar energía, eran algo “odiado” por el consumidor, dijo Trump.






