Entrevista a Arturo Vásquez
Correo, 9 de marzo del 2026
Clorinda Flores
Especialista dice que pudo evitar la crisis energética que vive hoy el país y que TGP la propuso porque se dio cuenta de los riesgos de tener uno solo.
En 2010, Transportadora de Gas del Perú (TGP) propuso un ducto paralelo de redundancia de 100 kilómetros para prevenir riesgos, pero que el gobierno de Ollanta Humala lo desestimó, indicó Arturo Vásquez, ex viceministro de Energía. En diálogo con Correo dijo que una opción viable de seguridad energética es una planta de regasificación, que permite importar gas natural.
¿El proyecto del Gasoducto del Sur que se entregó a Odebrecht era una opción para evitar una crisis como la actual?
Sí, muy probablemente no se hubiese tenido esta crisis porque el Gasoducto Sur Peruano (GSP) era un proyecto que tenía una redundancia. En 2010, la propia TGP (Transportadora de Gas del Perú, operadora de los ductos) propuso un ducto paralelo de redundancia de 100 kilómetros porque se dio cuenta de los riesgos geotécnicos de tener un solo ducto, pero el gobierno de (Ollanta) Humala lo desestimó. Pero parte de la propuesta de TGP la incorporó el gobierno de Humala al proyecto del GSP, que luego entregó a Odebrecht. Parte de lo que pasa es por el descuido del Estado que no hizo nada para fortalecer la seguridad energética. Otro proyecto que no continuó la administración de Humala es la planta de regasificación y los tanques de almacenamiento de Gas Natural Licuado (GNL) para importar gas, tal como lo hacen Chile y Colombia. Quedó suspendido en Proinversión.
¿No hubo voluntad de continuar con la planta ni los tanques?
No hubo voluntad para seguir con ambos proyectos, iban a ser parte del plan B de una emergencia como la que se vive. Pero el plan alternativo, que sería el plan C, era la planta de regasificación (donde el gas natural retorna a su estado gaseoso). Fueron dos proyectos abandonados por Humala y que desde el 2018 ningún gobierno lo continuó. A los gobiernos de este quinquenio no les interesa absolutamente el tema porque su única agenda energética no contempla la seguridad energética. Se han concentrado en Petroperú, en el Reinfo, que se vincula a la minería ilegal, y las energías renovables, estas últimas no dan confiabilidad energética, no abastecen a los vehículos, a los domicilios.
¿La planta de regasificación iba a estar en Melchorita?
Sí, se pudo haber habilitado una espacio para la planta, se hubiese aprovechado la infraestructura de exportación de gas natural. En este momento no hay infraestructura para importar gas natural. No hay un puerto, no hay un tren de regasificación, no hay tanque de almacenamiento dedicado para la importación, es el gran problema.
¿Pero, si se puede importar GLP?
Sí, Justamente, es lo que están preparando los importadores en este momento, aunque en un contexto internacional, con la guerra en Medio Oriente, en la que la marina iraní ha cerrado el estrecho de Ormuz, se dificulta el transporte de petróleo. Se sabe que Estados Unidos intentará abrirlo con una escolta militar naval. Otro problema en medio de la guerra es que Irán ha bombardeado con drones a refinerías del Golfo Pérsico, generando una estrechez de suministro de hidrocarburos. En este momento, el GLP escasea en el mundo porque el hemisferio norte demanda mucho GLP para calefacción, es decir, hay poca oferta y mucha demanda de Europa y EE.UU. Importar GLP en este momento es más difícil.
¿De qué país más cercano se puede importar GLP?
Tendría que importarse vía Repsol, o del terminal de Z Gas, o del terminal de Sol Gas, o desde la misma planta de Pisco (que opera Pluspetrol), o de la planta Callao. Se puede comprar en el Golfo de México, en Luisiana (EE.UU.), pero el problema es que hay que pasar el Canal de Panamá y toma unos días. La importación tomará un tiempo, pero no habrá un corte de GLP porque hay existencia (disponibilidad) de más o menos 10 días. No habrá vacío en la oferta de GLP porque con la disponibilidad que se tiene y entre lo que se demoren en importar, no pasará más de 10 días, en tanto se solucione el problema de los ductos dañados. Las voces alarmistas solo asustan a la gente, que el GLP escaseará como el GNV, no es cierto. Si hará bien que el Gobierno disponga con una norma de excepción, por unos días, para liberar las existencias mínimas porque por norma se deben mantener en tanques y no se pueden vender.






