Alfredo Torres
Perú21, 15 de febrero del 2026
«Nunca una elección parlamentaria había sido tan importante como la elección del próximo Senado. Es el momento de apoyar a los mejores candidatos —íntegros y preparados—”.
La reforma constitucional más importante que ha hecho el Congreso saliente ha sido la recreación del Senado. Lo que pocos han notado es que este Senado será mucho más poderoso que sus pares en otros países y que cualquier otro Senado que hayamos tenido en el pasado.
En efecto, tendrá la última palabra en materia legislativa. Es decir, tendrá el derecho de aprobar, modificar o rechazar las propuestas legislativas que formule la Cámara de Diputados. La Cámara Baja no podrá replicar lo que el Senado decida. Tendrá, además, la potestad de designar a los magistrados del Tribunal Constitucional y al defensor del pueblo, y de ratificar o rechazar la propuesta del Ejecutivo para el superintendente de Banca, Seguros y AFP, el contralor general de la República y el presidente del BCR (además de designar a tres de sus directores). Y, por si esto fuera poco, tendrá la última palabra sobre la vacancia presidencial, pero —a diferencia de la Cámara de Diputados— el Senado no podrá ser disuelto por el presidente.
Como se sabe, la votación tendrá dos modalidades: 30 senadores serán elegidos a nivel nacional y otros 30 a razón de 1 por circunscripción electoral, salvo Lima, que tendrá cuatro escaños. Pero ingresar al Senado no será tan fácil. Se requerirá superar el 5% de los votos válidos y, además, lograr al menos tres senadores en más de una circunscripción electoral. Entonces, un partido que obtenga 6% de los votos a nivel nacional habría pasado la tradicional valla de 5%, pero si, además, no logra ganar tres escaños en al menos dos circunscripciones, quedará fuera.

De acuerdo con un análisis efectuado por Ipsos para Perú21 Foro, si se aplican las nuevas reglas a los resultados de las cuatro últimas elecciones generales (2006, 2011, 2016 y 2021), se encuentra que:
- Solo un partido (aunque con diferentes nombres) habría logrado entrar al Senado en las cuatro ocasiones: el fujimorismo.
- Los partidos de “izquierda” habrían logrado 25 escaños en 2006 (con UPP), 22 en 2011 (con Gana Perú), 11 en 2017 (con el Frente Amplio) y 22 en 2021 (con Perú Libre y Juntos por el Perú).
Las encuestas actuales revelan que solo dos partidos (Fuerza Popular y Renovación Popular) tendrían altas probabilidades de entrar al Senado y, de continuar la dispersión, podrían pasar la valla cuatro o cinco partidos más. Sin embargo, el 44% que dice hoy que votaría blanco/viciado o que está indeciso revela que nada está dicho aún. Como en 2021, un outsider podría atropellar al final.
Para entender la relevancia de la cantidad de senadores que consiga cada tendencia política, vale la pena tomar nota de las siguientes mayorías requeridas:
- Para elegir a los magistrados del Tribunal Constitucional y al defensor del pueblo: 40 votos.
- Para aprobar la vacancia del presidente de la República: 40 votos (además de 87 en la Cámara de Diputados).
- Para aprobar leyes y nombrar a otras autoridades: 31 votos.
- Para impedir que el presidente sea vacado: 21 votos.
El riesgo de un mal Senado no está solo en los partidos que pasen la valla, sino en las personas que logren ser elegidas. Ya hemos visto en los últimos años cómo han proliferado leyes populistas con el apoyo de ‘niños’, ‘mochasueldos’ y otros sujetos que no debieron llegar al Poder Legislativo.
Nunca una elección parlamentaria había sido tan importante como la elección del próximo Senado. Es el momento de apoyar a los mejores candidatos —íntegros y preparados— para que logren llegar al próximo Parlamento y sobre todo al superpoderoso Senado.






