Aldo Mariátegui
Perú21, 29 de agosto del 2025
“Si algo vivimos hace rato en el Perú es una ‘hiperdemocracia’, porque somos un país donde semianalfabetos como Pedro Castillo o Dina Boluarte pueden ser presidentes…”.
Me río cuando escucho tonteras descomunales, sobre todo de parte de supuestos expertos en Ciencias Políticas, como “este Congreso no me representa” o que “no vivimos en una democracia”. Sobre lo primero, si algo refleja mejor que nada a la sociedad peruana en su sinvergüenzada, ignorancia, nepotismos y pendejada es el Congreso. ¿Tenemos o no millones de Pepes Lunas o ‘Los Niños’ por las calles, gente que haría exactamente lo mismo si tuvieran una curul?
Y si algo vivimos hace rato en el Perú es una “hiperdemocracia”, porque somos un país donde semianalfabetos como Pedro Castillo o Dina Boluarte pueden ser presidentes, Betssy Chávez. Mirtha Vásquez o Guido Bellido premieres, Arturo “huaco erótico” Fernández alcalde de Trujillo, Acuña gobernador regional y Pasión Dávila congresista.
Cualquiera, pero cualquiera puede fundar un “partido” y llegar a los más altos puestos públicos. Un país más políticamente inclusivo no puede existir (salvo Bolivia. Si vieran el nivel de ministros y congresistas que el MAS de Evo Morales llevó al poder), aunque sospecho que probablemente en África habrá más de una “hiperdemocracia”. Es que, como bien explicó el griego Polibio con su tesis de la anaciclosis (ciclos políticos), las democracias pueden terminar degenerando en oclocracias (el gobierno de las turbas). Polibio sostenía que la única solución era “el hombre providencial” que sacaba a su sociedad de su postración, sujeto histórico que no avizoro para nada en el Perú de hoy.
El politólogo Alberto Vergara Paniagua propuso hace poco en La República (“Qué se vayan todos y que venga cualquiera: panfleto en favor de una lotería cívica”) que vayamos a una “Estatocracia”, sistema que se basa en el nombramiento de autoridades y legisladores por sorteo. Ignoro si hablaba en serio, pero si algo precisamente tenemos en el Perú es una especie de sorteo quinquenal, en donde el “electarado” elige inesperadamente a cualquiera.
PD: Un día como hoy cayó Velasco hace medio siglo. ¡Día hermoso!