Dr. Marco Almerí
Cardiólogo Clínico
Experto en Salud Pública
Para Lampadia
El CADE Salud 2026 ha dejado un mensaje claro y contundente:
El sistema de salud peruano necesita cambios estructurales urgentes.
Las conclusiones no solo evidencian las debilidades actuales, sino que también plantean propuestas concretas orientadas a mejorar la calidad, eficiencia y humanidad en la atención.
Uno de los consensos más importantes fue la necesidad de implementar una Historia Clínica Única Electrónica, interoperable a nivel nacional.
Este sistema permitiría que cualquier ciudadano pueda ser atendido en distintos establecimientos sin perder continuidad en su atención, optimizando diagnósticos y tratamientos.

En esa misma línea, se destacó la importancia de avanzar hacia una transformación digital integral, incorporando herramientas tecnológicas modernas e incluso inteligencia artificial, no solo para la atención clínica, sino también para mejorar la gestión, reducir tiempos y optimizar recursos.
Otro eje fundamental fue el impulso a las Asociaciones Público-Privadas (APP) como modelo de gestión.
Experiencias como las de hospitales gestionados bajo este esquema han mostrado altos niveles de satisfacción —alrededor del 90%—, lo que refuerza la idea de que la colaboración entre el Estado y el sector privado puede ser una vía efectiva para cerrar brechas en salud.
En el ámbito financiero, se planteó una redistribución del gasto en salud, priorizando inversión en infraestructura y medicamentos, en lugar de mantener estructuras ineficientes.
Este punto se vincula directamente con uno de los problemas más críticos: el exceso de burocracia.
Se señaló que en el Ministerio de Salud existe aproximadamente un trabajador administrativo por cada dos médicos, lo que evidencia la necesidad de reorganizar y optimizar el recurso humano.
Asimismo, se remarcó la urgencia de instaurar la meritocracia en la gestión sanitaria, asegurando que los cargos directivos sean ocupados por profesionales competentes y no por criterios políticos.
Uno de los debates más relevantes fue el reconocimiento explícito de que los modelos actuales de atención, tanto del MINSA como de EsSalud, no están respondiendo adecuadamente a las necesidades de la población.
Frente a ello, surge la propuesta de otorgar mayor libertad de elección al asegurado, permitiendo que usuarios de EsSalud puedan atenderse en otros sistemas, incluyendo el sector privado.
En el campo de la salud pública, también se plantearon medidas preventivas como la implementación de impuestos a productos azucarados, especialmente orientados a reducir el sobrepeso y la obesidad infantil, un problema creciente en el país.
Sin embargo, más allá de la infraestructura, los sistemas o la tecnología, hubo un mensaje transversal que destacó con fuerza: el peruano quiere ser atendido como persona.
La calidad humana, la empatía y el trato digno siguen siendo pilares fundamentales que muchas veces se ven relegados.
Finalmente, un hecho destacable fue el consenso político.
Representantes de los principales partidos coincidieron en la necesidad de impulsar reformas profundas, especialmente a través de las APP, lo que abre una ventana de oportunidad para avanzar en cambios sostenibles.
En conclusión, CADE Salud 2026 no solo ha sido un espacio de diagnóstico, sino también de propuestas.
El desafío ahora es pasar del discurso a la acción, con decisiones firmes que permitan construir un sistema de salud más eficiente, moderno y, sobre todo, más humano. Lampadia






