Jaime Spak
Para Lampadia
Hemos vivido una semana muy agitada, a raíz de las elecciones del domingo pasado.

La gente de la ONPE indica, que solo en Lima se presentaron problemas, y que en provincias todo se desarrolló con normalidad.
Lo que no reconocen es que Lima, es el lugar de mayor votación en el Perú, y una entidad que ha tenido suficiente tiempo para organizar los comicios, tenía que prepararse para que sean prístinos y sin problemas.
Nunca se ha visto semejante desorganización.
Minutos antes de las doce de la noche del sábado, la empresa contratada para trasladar las cedulas, se comunica con ONPE indicando que tenían 35 camiones listos y no recibían nada para llevarlas a su destino.
Ese solo dato refleja la pésima organización de las elecciones.
Haber encontrado cajas de 4 mesas en la basura de una calle de Surquillo es inaceptable.
Que la jefa de la OCDE vaya inmediatamente a un programa de televisión a decir algo falso, lo vuelve más inverosímil.
La misma ONPE tuvo que salir a desmentir esa versión, cuando el presidente del JNE indico que lo dicho por esa funcionaria era falso.
Hemos tenido que ser testigos de la incapacidad de esta gente para llevar a cabo los comicios más cuestionados de los últimos tiempos.
Pero aparte de esa pésima actuación tenemos que sacar algunas conclusiones importantes.
Algo como habernos despertado de una borrachera dominical y recién estar entendiendo lo sucedido.
En primer lugar, y lo he indicado en anteriores artículos, uno de los principales culpables de esta elección, son más de 23 candidatos que se presentaron, sabiendo que tenían muy poca opción.
Estos candidatos sumados en su totalidad no llegaron ni al 3% de la votación.
Fueron los que generaron esta enorme sabana, que complico el sufragio.
Debemos de reconocer, agradecer y aplaudir a los miles de peruanos que fueron miembros de mesa.
Tuvieron que contabilizar 5 elecciones en una, con 35 candidatos, y el resultado fue que la gran mayoría tuviera que culminar su trabajo en horas de la madrugada.
No es justo que compatriotas se hayan tenido que levantar a las 5 am para llegar una hora después y tener que trabajar durante más de veinte horas para culminar su trabajo.
Es imposible contabilizar a los miles de peruanos de la tercera edad, que fueron muy orgullosos a votar muy temprano y que, al no haberse instalado las mesas por varias horas, optaron por retirarse y no volver.
Esto podría sospechar una triquiñuela, para que los candidatos que más opción tenían en Lima se vieran perjudicados.
Es inconcebible que 13 mesas tuvieran que votar al día siguiente, cuando ya se sabía el conteo a boca de urna y la ONPE seguía con el escrutinio de los votos.
Eso también invalidaría cualquier elección.
Esta elección ha dado una gran lección a los dos partidos que, en reiteradas ocasiones, mencione que eran los grandes culpables de la situación actual.
APP y Podemos, han registrado los peores resultados de su historia.
Fueron borrados del mapa electoral.
En La Libertad, donde Acuña era el gran jefe y gobernador regional, no figuro ni siquiera en los primeros lugares.
Podemos, que reciclo a gente de todos los partidos de la misma manera, estará fuera del ámbito electoral por mucho tiempo.
Hasta la fecha no se sabe quién será el adversario de Fuerza Popular en la segunda vuelta.
Durante la semana se vislumbró un empate técnico, entre Renovación y Juntos por el Perú.
Cuando a media semana Juntos por el Perú, paso al segundo puesto, entre jueves y viernes, Renovación empezó a reducir cifras y estando a punto de alcanzarlo, han empezado a impugnar una enorme cantidad de actas para que no lleguen a empatar.
Esta semana empezaran a ser revisadas por el JEE, actas impugnadas, que suman casi un millón de votos.
Por ello es imposible de predecir quien pasara a la segunda vuelta.
Lo que, si debemos de reconocer, es que el señor López Aliaga, con su mensaje tan desagradable, atacando a todos los que se le enfrentaban, cavo su propia tumba y los resultados son consecuencia de su actuación.
El Perú requiere un estadista, no un boca floja.
Por otro lado, Sánchez, confundiendo a los incautos que es el nuevo Castillo.
Se copio con ese sombrero tan ridículo, al lado de gente tan radical como Antauro Humala.
Este señor que aparece siempre al lado de Sánchez, es un peligro para la sociedad, amenazando que fusilará a gente y convenciendo a Sánchez que debe de sacar, al peruano más prestigiado, como es Julio Velarde, para usar las reservas peruanas.
Tendremos una resaca que seguirá toda la semana.
Esperemos que no sigan apareciendo más sorpresas para poder tener los resultados a la brevedad.
La segunda vuelta es el 7 de junio, y según el JNE los resultados oficiales de la primera, demoraran varias semanas.
Si esto no es incapacidad, póngale ustedes el nombre que deseen.
Lampadia






