Fernando Cillóniz B.
CILLONIZ.PE
Ica, 13 de abril de 2026
Para Lampadia
De no ser por un probable Niño de gran intensidad, el 2026 pinta para otro récord agroexportador.
En todo caso, el 1er. Trimestre del presente año ha sido extraordinario: US$ 2,882 millones. US$ 245 millones más que el 1er. Trimestre del año pasado, el cual, a su vez, fue también un récord agroexportador histórico.
Así las cosas, todo apunta a US$ 16,000 millones para el 2026. Es decir, estamos batiendo récord sobre récord.
Gracias señor arándano. Gracias señora uva. Hoy somos los principales exportadores de arándanos y uvas… del mundo. Y cada año nos distanciamos más de nuestros más cercanos perseguidores.

Son varios los factores que vienen propiciando lo que, en el mundo se comenta, como “el milagro agrícola peruano”.
Uno de los principales factores determinantes del éxito agroexportador peruano es el agua. O, mejor dicho, la disponibilidad del agua.
Efectivamente, aunque muchos digan lo contrario, tenemos agua… mucha agua. Es verdad, la disponibilidad del agua en nuestro país, es estacional. Es decir, tenemos mucha agua en la época de lluvias, entre enero y abril de cada año. Y poca agua en los estiajes, entre los meses de junio y setiembre.
Dada la estacionalidad hídrica en nuestro país, muchos agricultores hemos construido reservorios, para guardar agua de lluvia, y disponer de ella en los estiajes.
El Estado también ha construido reservorios que nos brindan agua en los estiajes.
Además, muchos agricultores tenemos pozos, de donde extraemos agua del subsuelo, cuando los ríos se secan.
El hecho es que, combinando agua de lluvia con agua almacenada, tenemos agua todo el año. O sea… ¡una maravilla!
Otro factor determinante de nuestro éxito agroexportador es nuestro clima. Sobre todo, nuestro clima costero.
Eso de no tener lluvias torrenciales, ni huracanes, ni heladas y demás, es otra maravilla.
Súmese a lo anterior, nuestra ubicación geográfica privilegiada: en el centro del hemisferio sur. Es decir, en contra estación con los agricultores del hemisferio norte.
¡Gracias por ello Papalindo!
Pero ¡qué decir del talento y destreza agronómica de los peruanos! Eso sí es mérito humano puro. La verdad, la verdad… los trabajadores peruanos son extraordinarios.
Me refiero a ese millón y pico de compatriotas, jóvenes migrantes de la Sierra la mayoría, que van alternando a lo largo del año, entre las diversas empresas agroexportadoras de la Costa, podando, cosechando, empacando… felices de trabajar dignamente, y ganando remuneraciones cada vez más altas.
No me refiero – por cierto – a esos compatriotas amargados, envidiosos y acomplejados, que nunca han trabajado en el campo, pero pregonan en sus redes sociales supuestos abusos y explotaciones, como si de ellos se tratara. Todo fake, por supuesto.
Y termino con los geniales genetistas. ¡Cómo así “inventaron” variedades de arándanos como Sekoya Pop, y uvas como Autumn Crisp y Sweet Globe, entre otras! Frutas preciosas, crocantes, deliciosas, súper productivas… Repito: genios.
Bueno pues, sin dejar de reconocer – y agradecer – las ayudas extraordinarias de Papalindo, claramente los peruanos tenemos también muchos méritos en haber logrado el sitial agroexportador que ostentamos actualmente, a nivel mundial.
Veremos, pues, qué sucede con el mega Niño que anuncian algunos.
A ese respecto, mi sugerencia es la de siempre: drenes, drenes y más drenes. Descolmatar ríos y acequias. Alejarse de los cauces de huaicos. Hacer que el agua corra, sin inundar ni destruir cultivos y viviendas.
Mientras tanto, sigamos como lo venimos haciendo desde hace 20 o 25 años. Invirtiendo, tecnificando, trabajando y progresando. Tenemos agua. Tenemos clima. Tenemos talento y fuerza.
Y si a ello le sumamos la muerte política de APP y Podemos… ¡vaya que tenemos motivos para brindar!
Lampadia






