Ricardo León Dueñas
Expreso, 19 de marzo del 2026
Sorpresiva “renuncia” de la premier Denisse Miralles poco antes de recibir el voto de confianza del Congreso. Trascendió que no se trató de una decisión voluntaria, sino de un ucase dictado por Vladimir Cerrón -y sus “socios”- desde la clandestinidad a un débil e intrascendente presidente Balcázar. Si bien algunas bancadas habían adelantado sus posturas, la cuestión no estaba definida, Miralles pudo haber enfrentado la jauría congresal y defender su gestión; no lo hizo, queda, por tanto… la incógnita. Por supuesto, salieron de inmediato las voces de siempre para hablar de un “pacto mafioso” parlamentario que ha impedido la continuidad de un gabinete que tenía unas pocas semanas. No defendemos para nada a un Congreso impresentable, pero pensamos que en esta oportunidad los congresistas no han tenido una participación decisiva en esta nueva crisis ministerial… no por virtud propia sino por manejos ajenos.
A propósito de Cerrón y su situación procesal en la acción de habeas corpus planteada ante el Tribunal Constitucional. Puede tener la razón desde un punto de vista estrictamente legal, la extrema precariedad y lenidad de nuestros operadores de justicia y la aparente ineficiencia de la policía para capturarlo han sido más que evidentes. Las idas y venidas del Poder Judicial en los diferentes procesos del líder izquierdista han ocasionado que finalmente este presente una demanda apelando a sus derechos fundamentales para recuperar su libertad, condición de la que no goza hace 895 días (al día de hoy) y así participar activa y presencialmente en su candidatura presidencial. Todo bien hasta aquí, pero también es cierto que el TC debe evaluar la pertinencia de la medida. ¿Es momento que un sujeto como Cerrón recupere su libertad? Las democracias no pueden ni deben ser bobas… ojo, ahí lo dejamos.
¿Sorprende la elección de la controvertida señora Delia Espinoza en el Colegio de Abogados de Lima? Para nada. Los miles de abogados en Lima estamos penosa pero realmente representados por esta nueva decana, la que tuvo un lamentable y patético paso por la fiscalía de la nación. Su abrumador triunfo en la segunda vuelta sobre el dinámico y locuaz abogado penalista Humberto Abanto, una muchísima mejor opción, nos puede dar un perturbador adelanto de lo que podría pasar el próximo domingo 12 de abril en las elecciones generales. Los peruanos nos estamos acostumbrando a votar cada vez peor y peor. Ojalá, de todo corazón, nos equivoquemos y acertemos esta vez… el destino del país -como nunca- se encuentra en juego.
En ese sentido, esperemos que la candidatura del autodenominado “outsider” Wolfang Grozo se desinfle por mentiroso, oportunista e improvisado. Los punteros, los derechistas Keiko Fujimori y López Aliaga, al parecer se consolidan, si bien con muy bajos porcentajes siguen liderando la tabla. Al acecho López Chau, la carta más firme de la izquierda continúa en la brega; luego viene cerca un pelotón que va cambiando de rostros cada semana. Nada está dicho, menos con la precariedad que observamos. Preocupante.






