Entrevista a Mariana Costa
Perú21, 26 de febrero del 2026
Cofundadora de Laboratoria Publica su primer libro: Carreras con propósito. Cómo construir un camino profesional fiel a ti.
Más de 10,000 mujeres han sido formadas en Laboratoria. Hay una ingeniera en Google y varias egresadas pasaron por el Banco Interamericano de Desarrollo en Washington. Es apenas la punta del iceberg del trabajo realizado en unos doce años por este prestigioso emprendimiento social cofundado por Mariana Costa Checa.
No solo compartió panel con Barack Obama y Mark Zuckerberg en la Cumbre Global de Emprendimiento (GES) 2016 en Silicon Valley. La BBC de Londres la nombró como una de las mujeres más influyentes del mundo, Forbes la incluyó en su lista global 40 Under 40 y Mattel confeccionó una Barbie en su honor.
Y además de ser madre de Lucía, Tomás y Antonia, ahora tiene un primer hijo editorial: el libro Carreras con propósito. Cómo construir un camino profesional fiel a ti (Paidós Empresa, de Editorial Planeta). Obra que presentará el 26 de marzo, a las 6:30 p.m., en la PUCP. Por cierto, la publicación, que salió en diciembre, ya está en su segunda edición.
Por todo lo que has logrado, muchos se formularán esta pregunta —y te lo digo con trampa también—: “¿‘recién’ publica su primer libro?”.
(Risas). Cuando me invitaron a escribir el libro ni siquiera sentí que estaba lista. Pasaron dos años y me volvieron a buscar. Y ahí dije “siento que ya he ido consolidando ciertas ideas y creo que podrían ser de valor para muchísima gente”. Y empezó a fluir. El libro reúne mis principales aprendizajes en Laboratoria.
Años intensos donde también has sido mamá.
(Sonríe). Y también hay bastante de eso en el libro.
Lo de la trampa tiene que ver con el “recién”, que se repite cuando nos dicen “¿recién estás estudiando?”, “¿recién serás mamá?”. ¿Ese “recién” está bien para ejercernos presión o, más bien, es nocivo?
Ese “recién” es algo que yo cuestiono bastante en el libro porque creo que muchas veces regimos nuestras carreras y nuestras vidas desde expectativas externas. Estoy en un camino de mejora contra mí misma. Y creo que los “recién” no caben en esa historia, porque al final del día todos tenemos tiempos distintos, historias distintas. La vida profesional no es una lista de checks en donde para tal edad tengo que hacer tanto, para tal contexto tengo que hacer tanto; y si no cumplo con eso, fracasé. Es uno de los paradigmas que más ansiedad y agobio nos causa.
Hoy los “me gusta”, los comentarios y las visualizaciones en las redes sociales provocan ansiedad. ¿Cómo afrontamos eso?
Y dejan un mensaje muy negativo. Vemos a la persona que tiene todos los likes, todos los shares y creemos que ya la hizo. Eso tiene dos efectos: por un lado, me hace sentir menos porque yo no tengo eso; y de otro lado, me hace creer que conseguir eso es facilito. Y ninguna de las dos cosas es cierta. Esas ‘historias de éxito’ si no tienen sustento, seguro se derrumban igual de rápido. La realidad es que el éxito sostenido toma un montón de años.
¿Y el “éxito sostenido” es al final lo que importa?
Incluso, cuestionaría la palabra éxito. Lo que importa es una carrera que te vaya acercando a ese lugar donde tú sientas que estás dando lo mejor y aportando lo mejor. El éxito no son los likes, no son los shares. Esa puede ser una manera de tener influencia y si calza con lo que tú quieres, todo bien. Pero yo creo que hay que romper esta idea de que esa es la definición de éxito. Y también hay que entender que nada significativo es fácil, todo cuesta un montón de esfuerzo. En la historia de Laboratoria hemos tenido oportunidades increíbles: cuando me invitaron a ese panel con Obama y con Mark Zuckerberg. Me acuerdo que volví a Perú y fue un pico de atención muy grande y muy especial, pero que si yo no lo hubiese sostenido con el trabajo duro de construir una organización que realmente mueva la aguja para alguien más y que tenga una educación significativamente superior de resultados valiosos, ese pico de exposición de nada hubiese servido.
¿Supiste qué hacer con ese pico de exposición?
En el libro hablo bastante de eso. Una de las cosas que más me ha costado en el camino de emprender es justamente esa exposición. Si esas oportunidades las vemos solo para mi propio beneficio, tiene patas cortas. Si uno hace las cosas únicamente por la fama, por el poder, por el dinero, eso dura poco.
Te deben haber ofrecido más de una vez ser candidata al Congreso.
En algún momento he tenido algún acercamiento. Soy una fiel creyente de que necesitamos una clase política que esté a la altura de las oportunidades que nuestro país tiene. Y soy fiel creyente de que al final si no tenemos un mejor Estado, va a ser bien difícil que cerremos todas las brechas y que el Perú alcance su potencial. Y en algún momento de mi vida sí me encantaría acercarme más a lo público. Pero este no es el momento… El problema que tenemos hoy es que de las personas que están en la clase política, ¿cuántas están ahí por las razones correctas?: porque de verdad quieren servir a su país, porque de verdad quieren transformar el Perú en un lugar mejor.
¿Preferirías llegar por una elección popular o tal vez como ministra?
Mil veces preferiría no llegar por una elección popular. También hablo mucho de eso en el libro: el autoconocimiento es bien importante y yo siento que a mí eso me costaría bastante. Sí me encantaría, en algún momento y si las circunstancias se dan, estar más del lado de la administración pública.
En el libro propones la pregunta ¿quién quieres ser? Te traslado esa interrogante.
Quiero ser una buena mamá, una buena pareja, una buena emprendedora, una buena peruana y alguien que hace espacio para otras cosas: me encanta escribir, me gusta el arte.






