Sergio Espinosa
El Comercio, 22 de enero del 2026
“Invertir en la formación de talento joven para el Estado es una inversión en confianza institucional y en el futuro del país”.
En un país como el Perú, con una ciudadanía que con justicia demanda servicios públicos de mayor calidad, el fortalecimiento institucional y la formación de capital humano íntegro y especializado son condiciones indispensables para construir un crecimiento sostenible, inclusivo y con verdadero impacto social.
En ese contexto, la formación de jóvenes profesionales para el servicio público constituye una apuesta estratégica de largo aliento. Contar con servidores públicos técnicamente preparados, con vocación y sentido ético, resulta clave para diseñar, implementar y sostener políticas que respondan a las necesidades reales del país. Sin personas capacitadas y comprometidas, las instituciones pierden capacidad de acción y, con ello, legitimidad ante la ciudadanía.
La experiencia demuestra que invertir en formación no solo permite incorporar conocimientos especializados, sino también transmitir valores fundamentales asociados al servicio público. Quienes optan por una carrera en el Estado descubren que, más allá de las exigencias y desafíos propios de la gestión pública, existe un sentido de propósito difícil de replicar en otros ámbitos: la posibilidad de contribuir, desde su especialidad, al bienestar colectivo y generar impacto directamente en la vida cotidiana de millones de personas.
Con esa convicción, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) lleva a cabo desde hace casi tres décadas su Programa de Extensión, una iniciativa que se adoptó en 1998 y que se ha consolidado como un espacio de formación especializada en finanzas, gestión de riesgos y supervisión de los sistemas financieros, de seguros, cooperativo y previsional. Este programa responde a una visión de largo plazo orientada a fortalecer las capacidades técnicas del Estado en sectores claves para la estabilidad económica y la confianza en el sistema financiero entendido en sentido amplio.
Los resultados de este esfuerzo son concretos y medibles. En sus 27 años de funcionamiento, el Programa de Extensión ha formado a 993 profesionales, de los cuales 444 se han incorporado posteriormente a la SBS. En los últimos años, además, se observa una tendencia sostenida hacia una mayor participación femenina, reflejo de un proceso de renovación gradual y de ampliación de oportunidades en la formación de talento especializado para el sector público. Un elemento central de esta apuesta es su enfoque descentralizado. La SBS no limita la identificación de talento a Lima, sino que promueve activamente la participación de jóvenes profesionales de distintas regiones del país, reconociendo que el capital humano de calidad se forma en todo el territorio nacional. En la edición de este año, el Programa de Extensión cuenta con participantes provenientes de universidades de Cusco, Lambayeque, La Libertad y Arequipa, una señal clara de compromiso con una formación más inclusiva y representativa de la diversidad del Perú.
La incorporación de nuevas generaciones aporta diversidad, renovación y una mirada actualizada frente a desafíos cada vez más complejos, como la innovación financiera, la gestión de riesgos emergentes y la protección del usuario. En este escenario, resulta indispensable formar perfiles con sólidas capacidades técnicas, habilidades blandas y criterio ético, capaces de adaptarse a entornos cambiantes sin perder de vista el interés público.
La misión constitucional de la SBS se orienta precisamente a servir al país desde su ámbito de competencia, promoviendo la estabilidad de los sistemas bajo su supervisión y resguardando los intereses de los usuarios. Para cumplir ese rol de manera efectiva, es indispensable contar con equipos técnicos sólidos, comprometidos con el mérito, la transparencia y con una clara comprensión de su responsabilidad pública.
Invertir en la formación de talento joven para el Estado es, en última instancia, una inversión en confianza institucional y en el futuro del país. Escuchando a la ciudadanía, que exige mayor eficacia y mejores resultados, fortalecer el capital humano del sector público no es solo una necesidad operativa, sino una señal concreta de compromiso con el desarrollo del Perú y con el valor de lo público como pilar del progreso nacional.






