Aldo Mariátegui
Perú21, 9 de enero del 2026
“Salirnos de la CIDH sería entonces solo una cuestión de pantalones. Incluso, se podría coordinar con Ecuador, Argentina, Paraguay y el electo chileno Kast para ir a una salida conjunta”.
Nunca más va a existir una mejor ocasión para retirar al Perú de las nefastas Corte y Comisión IDH que en este verano austral. Trump acaba de extraer ayer a EE.UU. de una serie de acuerdos internacionales caviares y le va a importar un pepino lo que haga Perú con la CIDH. Su secretario de Estado, Marco Rubio, nos apoyaría. Los demócratas estarán en minoría en ambas cámaras hasta noviembre posiblemente de este año, así que hay que aprovechar esa ventana. La Unión Europea anda absolutamente concentrada en cómo lidiar con Trump (Groenlandia, Ucrania, aranceles, gasto militar) y no está para perder el tiempo en ocuparse mucho con un país periférico como Perú, además que lo que podría ocasionar es que nos acerquemos más a EE.UU. y China en desmedro de la UE. Las ONG mundiales y locales están muy debilitadas por falta de fondos y pérdida de influencia y credibilidad. La vecindad ya no puede fastidiar más desde la bronca que tenemos con México y Colombia, además que la situación de Venezuela consume toda la atención latinoamericana. La prensa local procaviar ha perdido muchísima fuerza (La República ya no remueve a nadie como antes), los “comunicados de notables” y las declaraciones públicas de los caviares solo generan bostezos y la izquierda ya no moviliza la calle (miren nomás la resistencia casi nula y la indiferencia ciudadana ante el anuncio de la reestructuración de Petroperú. ¡Hace años eso hubiera sido imposible!).
Los únicos focos de resistencia serían el Poder Judicial (que hoy es el último bastión de la caviarada), RR.EE. y el IDL de Gorriti. Al primero se le recorta o se le aguanta presupuesto desde el Ejecutivo hasta que se alinee, al segundo se le cambia de ministro si el actual se niega a una salida (lo mismo con el Minjus), y al último se le ignora. Salirnos de la CIDH sería entonces solo una cuestión de pantalones. Incluso, se podría coordinar con Ecuador, Argentina, Paraguay y el electo chileno Kast para ir a una salida conjunta.






