Dr. Marco Almerí
Cardiólogo Clínico
Experto en Salud Pública
Para Lampadia
EsSalud acaba de anunciar que para el año 2026 tiene prevista una inversión de apenas 410 millones de soles en equipos, infraestructura y otros rubros estratégicos. La cifra resulta francamente indignante si se la compara con el presupuesto anual total de salud, que asciende a aproximadamente 17,400 millones de soles.
La pregunta es inevitable:
¿Cómo se puede hablar de mejora en la atención, modernización o calidad de servicios cuando la inversión real en equipamiento e infraestructura representa una fracción mínima del presupuesto total?
La respuesta es incómoda, pero evidente:
La verdadera prioridad de EsSalud no es el paciente, ni los medicamentos, ni los hospitales; es la planilla.
Más del 50% del presupuesto se va en salarios y beneficios
Más de la mitad del presupuesto de EsSalud se consume en remuneraciones, bonificaciones y beneficios laborales de aproximadamente 60,000 trabajadores.
No se trata solo del sueldo mensual, a ello se suman:
Doble sueldo por Fiestas Patrias
Doble sueldo por Navidad
Doble sueldo por escolaridad
Doble sueldo por vacaciones
Bonos por productividad
Canasta navideña de aproximadamente 800 soles
Uniformes valorizados en cerca de 3,800 soles
Bonos extraordinarios, como los 5,000 soles otorgados el año pasado por cierre de pliego, entre muchos otros beneficios.
El resultado es claro: el ingreso anual real de cada trabajador es muy superior al salario base, y el impacto agregado sobre el presupuesto es gigantesco.
Y no nos engañemos: ese dinero no es del Estado, no es del directorio de turno ni de los sindicatos.
Es dinero de los asegurados, de millones de trabajadores formales que aportan mes a mes esperando una atención oportuna y digna que, en la práctica, no reciben.
El falso discurso de la “prioridad en medicamentos”
Desde la dirección de EsSalud se insiste en que la prioridad es la compra de medicamentos. Ese discurso suena bien, pero es incompleto y, en el fondo, hipócrita.
No se puede garantizar medicamentos cuando:
No hay sistemas digitales que permitan trazar el consumo real
No se compra con anticipación
No se controla el desabastecimiento
No se sabe en tiempo real qué hospital tiene qué stock
Sin gestión moderna, comprar medicamentos es solo apagar incendios, no resolver el problema.
Sin digitalización no hay solución
EsSalud pero también el MINSA necesita con urgencia una transformación digital integral, no discursos ni anuncios aislados.
Entre las medidas impostergables están:
Historia clínica digital única para todos los asegurados, accesible en cualquier establecimiento
Sistemas de trazabilidad de medicamentos para evitar quiebres de stock
Control de tiempos de atención, con estándares claros:
Máximo 20 minutos para ser atendido tras llegar a emergencia de acuerdo a la Norma Técnica.
Máximo 12 horas de permanencia en emergencia para definir diagnóstico, alta o internamiento
Indicadores públicos de desempeño hospitalario y administrativo en la que se pueda visibilizar la producción hospitalaria en consultas, procedimientos y cirugías totales mensuales vs lo que se gasta en planillas.
Nada de esto es ciencia ficción. Es gestión básica del siglo XXI.
Un sistema capturado por intereses internos
El gran problema de EsSalud es que se ha convertido en un sistema capturado por intereses corporativos, donde la mayor parte del presupuesto se negocia en mesas sindicales y no en función de resultados en salud.
Mientras tanto, los hospitales siguen con equipos obsoletos, infraestructura colapsada, emergencias saturadas y pacientes esperando meses por una consulta o una cirugía.
Otra perla
AÑO SABÁTICO PARA LOS PROFESIONALES Y TRABAJADORES DE ESSALUD

El acta de cierre de pliego sindical 2025 entre ESSALUD y el SINDICATO en su numeral 14 estableció que:
«Acuerdan conformar la comisión para efectos de implementar año sabático» (es decir que se les pagará 1 año sin trabajar).
Essalud tiene unos 60,000 trabajadores.
Ver en el anexo el documento, que además contiene varias otras gollerías, bonos y beneficios que no se traduce en una mejora en la atención del asegurado.
Conclusión
El debate no es si faltan recursos. Recursos hay, y muchos.
El debate real es a quién sirve EsSalud:
¿Al asegurado que aporta?
¿O a una estructura burocrática y sindical que consume el presupuesto antes de que llegue al paciente?
Hasta que no se diga con claridad que la planilla se ha comido la salud, cualquier anuncio de inversión será solo maquillaje.
Y los asegurados seguirán pagando… y esperando.
Lampadia
ANEXO:




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