¿Acaso porque en los 90 nos conectamos con el mundo global?
¿O acaso porque entonces regresó la inversión privada?
¿O porque le dimos autonomía al Banco Central?
¿O porque hicimos los tratados de libre comercio – los TLC?
Como predican las izquierdas mentirosas
¡O es más bien al revés!
En los últimos 60 años hemos tenido dos períodos de gobiernos socialistas y uno cercano a la economía de mercado. 45 años de socialismo y 15 de economía de mercado.

- Durante los años 60, 70 y 80, estuvimos gobernados por el socialismo de Velasco (la dictadura militar) y por sus colas (Belaunde II y García I).
- En los años 90 hasta el 2011, liberalizamos la economía y nos acercamos a políticas de libre mercado y promoción de la inversión privada.
- Desde el 2011 con Humala, hasta la fecha, regresamos a coquetear con el socialismo y a hacerle la vida imposible a nuestra incipiente economía de mercado.
Veamos:
I. El socialismo de Velasco, Belaunde II y García I, al eliminar la inversión privada, estatizar la economía, trabar las exportaciones y crear una inflación descontrolada (que llegó a 7,000% en un solo año), empobreció a todos, Estado, empresas y ciudadanos, especialmente a los trabajadores del Estado que tenían ingresos fijos.
En los años 60, 70, y 80, el Perú y el resto de países de la región, bajo la tutela de la Cepal y la prédica de Raúl Prebisch, optaron por una equivocada estrategia de desarrollo ‘hacia adentro’ y de ‘sustitución de importaciones’, alejando la inversión extranjera, dificultando el comercio internacional, minimizando la inversión privada y endeudando al Estado.
Mientras tanto, los países asiáticos, los tigres del Asia, hicieron todo lo contrario, buscaron crecer hacia afuera, atrayendo inversión extranjera y apostaron por el crecimiento de las exportaciones en vez de sustituir las importaciones. O sea, fueron por los grandes mercados globales y no por los pequeños mercados locales, creciendo y mejorando sustancialmente el bienestar de sus ciudadanos.
- Resultado de 30 años de socialismo: 60% de peruanos en la pobreza
II. El impacto de la liberalización de la economía y del despegue de nuestra economía de mercado desde los años 90 hasta el 2011 fue extraordinario para la calidad de vida de los peruanos.
Con el regreso de la inversión privada a todos los sectores de la economía, modernizamos la economía del país, bajamos sustancialmente la pobreza y la desigualdad, derrotamos la empobrecedora inflación, aumentamos los ingresos de la población, especialmente en las regiones, creamos una clase media emergente de 40% de la población y saneamos las finanzas del Estado, disminuyendo la deuda externa a 27% del PBI, creamos colchones fiscales y acumulamos importantes reservas internacionales en el BCR.
El Perú recuperó el respeto del mundo global. El crecimiento de las exportaciones, principalmente de minerales, frutas y hortalizas, trajo al país una inmensa riqueza que sustentó el aumento de los ingresos en la sierra y en el sector rural, así como las grandes transferencias, vía canon, a los gobiernos subnacionales.

Recursos lamentablemente desperdiciados, mayormente en proyectos inconclusos, burocracia y corrupción.
- Resultado de la economía de mercado: baja de la pobreza de 60 a 20%
III. En el segundo período de socialismo, el más reciente y actual, con Humala, PPK, Vizcarra, Sagasti, Castillo, Boluarte, Jerí y Balcázar, no solo se paró la inversión minera (Conga, Tía María y las exploraciones), se llenó el Estado de funcionarios anti-empresa e inversión privada, se multiplicaron las trabas burocráticas para las inversiones y emprendimientos de ciudadanos y empresas, se aumentaron sin límite las planillas del Estado, de maestros, médicos, jueces y burócratas y se debilitó sustancialmente la sostenibilidad fiscal del país.

Este retroceso es el resultado del complot de las izquierdas que vieron al Perú dispararse hacia el desarrollo, con un sustancial nivel de crecimiento de la economía, las inversiones, las exportaciones y la clase media. Un ambiente donde la prédica de las ‘ideas muertas’ del socialismo latinoamericano dejaría de tener futuro.
- Resultado del socialismo II: aumento de la pobreza de 20 a 27%
Ahora estamos perdiendo la oportunidad de dar el gran salto de desarrollo, de la mano de nuestros productos de exportación que el mundo apetece crecientemente.
Las tres palancas de crecimiento que nos ofrece el mundo de la Inteligencia Artificial, de los Centros de Datos y del consumo de alimentos de calidad en las cuatros estaciones del año, son evidentemente, la minería, las agroexportaciones y el turismo.
No es casualidad que estos tres sectores sean los atacados por los antipatriotas de las izquierdas cavernarias. Veamos algunas de sus grandes falsedades:
- La gran minería contamina (pero no les importa la destrucción del ambiente y el esclavismo laboral de la minería ilegal)
- Exportamos piedras
- La minería no paga impuestos
- Las agroexportaciones están dejando sin agua a los pueblos
- Latam y Perú Rail se llevan todo lo que genera el turismo
- Etc. Etc.
Como hemos visto de los últimos 60 años, la gran verdad es que la libertad para emprender e invertir es la base del camino de la prosperidad, sobre todo habida cuenta de la naturaleza de los peruanos, briosos, pujantes, deseosos de dar mejor educación a sus hijos, empeñados en que los alcaldes los dejen trabajar y ahorrar.
Y además, por supuesto, somos beneficiarios de los mejores y más abundantes recursos naturales, así como de una ubicación geográfica privilegiada en el mundo del siglo XXI, que estamos obligados a aprovechar.
Si elegimos buenas autoridades, al Perú no lo para nadie.
En buenas manos nuestro país es uno de los mejores lugares del mundo para desarrollar tu familia y tu profesión.
¡El futuro está en el Perú!!!
Lampadia






