Jaime Spak
Para Lampadia
Hace más de cincuenta años, en medio del gobierno dictatorial de Velasco, Luis Alberto Sánchez escribió el libro “Perú retrato de un país adolescente”.

Pasados los años, creo que el Perú no ha madurado.
Las instituciones no funcionan, como debería ser, para un país que este año cumple 205 años de independencia.
Si ustedes se preguntan cuál institución funciona adecuada e independientemente, la única sería el Banco Central de Reserva, gracias a lo establecido en la Constitución de 1993.
De acuerdo a la ley 26123 el BCR es un ente independiente.
Se ha logrado que aparte del excelente presidente actual, la meritocracia se haya impuesto. Hoy es ejemplo de una institución bien manejada, nos da la tranquilidad económica, esencial en un país en crecimiento.
¿Por qué no puede ser igual con las demás instituciones?
En el poder judicial una cantidad importante de jueces no tienen la capacidad de independencia, muchos son provisionales y son presas fáciles de las amenazas de los que viven al margen de la ley.
Ni hablar de la policía que requiere una reorganización total para que sea una entidad madura.
Solo el ejemplo del caso de este joven de clase alta que atropello a una joven deportista, causándole la muerte, y dejándola tirada en el pavimento y fugando de manera cobarde, nos enrostra que no hemos conseguido la madurez necesaria.
Siempre existe el compadrazgo, la mentira, el encubrimiento para no afrontar la responsabilidad.
En el tema de la justicia, ministerio público y policía nacional seguimos siendo un país adolescente, sin importar la responsabilidad que esto conlleva.
Por ello las mafias de narcotráfico, sicariato, extorsión, disfrutan a sus anchas, ya que las instituciones son como bebes de pecho, para ellos.
No tienen valores morales, no tienen suficientes medios para combatir la delincuencia y sobre todo están contagiados con la pandemia de la corrupción.
Cada cinco años, este joven Perú de 205 años, tiene que sufrir la época electoral, ya que los que han sido elegidos han defraudado la confianza del pueblo.
Este congreso con gente en su mayoría elegida por Perú Libre, APP, Acción Popular y Podemos, nos han enrostrado la incapacidad de elegir a gente capaz.
Sin experiencia, sin inteligencia y sin escrúpulos, hemos perdido tiempo increíble en debates absurdos, en escándalos de mocha sueldos, totalmente apañados por sus colegas.
Como dicen que otorongo no come otorongo, no hemos visto un solo caso de castigo flagrante a tantos escándalos.
Para colmo, los lideres de esos partidos pretenden seguir en el poder para lucrar con los recursos del estado.
Un país maduro, con unos precios de minerales récord, una exportación agroindustrial en ascenso y que aún no explota al máximo el turismo gastronómico, se ha contentado con crecer a un ritmo que no nos ayuda a bajar el índice de pobreza y de anemia en los niños.
Un país maduro y no adolescente debería de estar creciendo mínimo al 6%.
Lamentablemente los vaivenes políticos, tener 8 presidentes en 10 años, hace que nos vean como un país infantil, ni siquiera adolescente.
Es como los niños que se pelean por un caramelo y si no les hacen caso, le hacen callejón oscuro, y lo sacan del poder.
El patético caso Jerí, un joven que no supo madurar a tiempo y el caso de Balcázar un hombre cuestionado de 84 años con una serie de procesos penales pendientes nos avergüenza, los peruanos no nos merecemos esto.
El Perú adolescente, es un país en donde nadie tiene la culpa de nada.
El papelón de Hernando de Soto la semana pasada, nos hace pensar que es posible que el congreso no le dé el voto de confianza al gabinete Miralles.
Imagínense crisis política en medio de las elecciones.
Muchos están pensando en el outsider, que empezara este mes a crecer en las encuestas.
Recordemos que quien lidera las encuestas son los indecisos, los que están hartos de tanta política lumpenesca.
No nos sorprendamos que algunos de los que ya empiezan a figurar en las encuestas puedan crecer como la espuma.
El tema es, si tiene los cuadros necesarios para gobernar el Perú.
Nuestro país adolescente se ha acostumbrado a ello, a que en la recta final de las elecciones surja algún candidato y siga el camino de Fujimori en el 90, o de Pedro Castillo en el 2021.
Felizmente que con todos los anticuerpos de Fujimori, logró cosas muy importantes, pero no supo generar una sucesión adecuada para seguir el camino del crecimiento.
Pedro Castillo fue lo peor que hemos tenido y se auto elimino.
Dentro de seis semanas tenemos que ir a las urnas y debemos demostrar que hemos dejado de ser adolescentes, para ser un pueblo maduro que elige adecuadamente.
Eso depende de cada uno de nosotros.
Lampadia






