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Lima-Perú, 30/11/2021 a las 10:11am. por Carlos Milla Vidal

Las manos en corral ajeno

Evo y el Turismo

Carlos Milla Vidal
Desde Cusco
Para
Lampadia

Este es el primero de una serie de artículos que demuestran por qué Evo Morales no es bienvenido al Perú. 

El propósito desestabilizador y la fuerte influencia que el MAS (Movimiento Al Socialismo, -partido de Evo-) trata de ejercer en el Sur Peruano, no deben ser tolerados por los peruanos bien nacidos.

Evo ya destruyó a su país (que antes de la pandemia tenía casi 40% de pobres, ahora debe estar en más del 50% -más del doble que nuestro país-), y pretende hacer lo mismo con Perú, pues sólo en pobreza progresa el socialismo.

Aprovecha la presencia de Castillo en Palacio, y apela a la pretendida “hermandad de nuestros pueblos”.

Turismo:
Si hay dos países que son por vocación absolutamente destinos complementarios para el turismo; éstos son Perú y Bolivia. Y si hay una actividad que por naturaleza distribuye los ingresos a través de altas tasas de generación de empleo y prosperidad, ese es el Turismo.

Compartimos el lago navegable más alto del mundo. Compartimos raíces históricas. Tiawanaku ha sido un primer intento de confederar las Naciones andinas antes del tawantinsuyu. Tenemos recursos arqueológicos, culturales y naturales similares. El salar de Uyuni es una maravilla, y su visita es por naturaleza complementaria a los atractivos de Perú.

En la década de los 80, los empresarios de ambos países entendimos que la mejor forma de promover el turismo en esta parte del mundo, era juntos. Unimos esfuerzos de promoción. Lanzamos programas y ofertas, impulsamos mercados en Latinoamérica (Brasil) y Europa.
Asistíamos juntos a Ferias internacionales.

Las empresas bolivianas eran líderes en transporte turístico lacustre (Crillon tours, lanzó viajes por Aliscafo, y Transturin, por catamaranes turísticos).  Los Ríos de la selva boliviana (Beni y Mamoré) tenían cruceros fluviales.  Esa infraestructura está ahora deteriorándose en los puertos lacustres y fluviales.

Recientemente una empresa privada boliviana abrió vuelos al salar de Uyuni. Hoy lamentablemente cancelados. La creatividad de los bolivianos hizo que se construyan hoteles de SAL (que después fueron dinamitados por antisociales, con la complacencia de las autoridades).  

La infraestructura aérea boliviana es aún envidiable.  Tiene tres aeropuertos internacionales (El Alto en La Paz, Viruviru en Santa Cruz y Wilsterman de Cochabamba-este con dos pistas-)
La compañía estatal (Lloyd Aéreo Boliviano), fue en los años 80 la primera línea internacional en hacer vuelos regulares a Cusco. Frecuentemente entraban vuelos chárter de Sao Paulo, (con escala por las regulaciones aerocomerciales).


Perú y Bolivia, se consolidaron no sólo destinos complementarios, sino que Machupicchu tuvo una puerta alternativa por Bolivia (cuando el terrorismo de Sendero luminoso, cerró el acceso por Lima).

En resumen: en aquellos años, se construyó una fuerte relación entre nuestros dos destinos, y la tendencia era a consolidar, no sólo con equipamiento e infraestructura complementarios, sino con fuertes flujos crecientes de turismo internacional, principalmente europeos,
pero también americanos.

¿Qué hizo Evo?

Una de sus primeras decisiones fue imponer la necesidad de obtener una VISA de turismo para ciudadanos de muchos países del mundo. El pretexto era una pretendida reciprocidad, por dignidad, pues, si Estados Unidos requiere VISA a Bolivia, este “país soberano” debe también
exigir la VISA.

La decisión tenía una motivación claramente política y le ha costado al país, el colapso de su industria turística. Esto se ve, en las cifras (menos de 700,000 turistas en el 2018, incluidos los visitantes de frontera).

En los últimos 20 años, no hay inversiones importantes en Hotelería y Turismo.
La compañía aérea (Lloyd) ha sido quebrada, con la intervención del Estado, y sustituida por otra (BOA) cuya prioridad no es la conectividad para el Turismo. La clara hostilidad hacia otras compañías (AMASZONAS), ha hecho que se cancelen destinos internacionales y sean sumidas en una grave crisis. En la visión “soberana y patriótica” del Señor Morales no cabe el Turismo, pues la considera actividad “alienante”. Por el contrario, el Perú ha crecido sostenidamente, y sus cifras son seis y media veces más altas.

¿Y ahora, qué está haciendo Evo en el Perú?

Desde hace muchos años, su influencia en el altiplano peruano, bajo el pretexto de construir una Nación Aymara trinacional, encontró eco en dirigentes extremistas como el ex gobernador Walter Aduviri, condenado por la Justicia Peruana.

Recordemos que luego del AYMARAZO, la violencia desatada en el altiplano, hizo inviable cualquier recuperación del Turismo en Puno. El año 2014, se contabilizaron casi 70 días de PARO GENERAL, donde ninguna actividad era posible. Es decir… ese año tuvo sólo 295 días en Puno.
Eso influyó en que la dinámica del Turismo en esa Región, se detenga casi en seco.  Y todo por los discursos violentistas de los dirigentes Aymaras azuzados por Evo Morales.

Ahora quiere seguir dinamitando el Turismo, y escoge Ollantaytambo (puerta de ingreso a Machupicchu) para su asamblea de RUNASUR. Sus “bases” son las comunidades rurales, y “Los porteadores”, que son precisamente activos agentes económicos del Turismo. Sin embargo, muy susceptibles a escuchar discursos anti empresariales, escondidos bajo el pretexto de la “dignidad”.

¡EVO… NO ERES BIENVENIDO!!!  Lampadia

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