…y no se da cuenta
Jaime de Althaus
Para Lampadia
No se entiende por qué un candidato como Carlos Espá, que tiene como ventaja competitiva una posición claramente liberal en lo económico, intente negarla en las entrevistas en lugar de aprovecharla para conquistar a esa minoría liberal que puede ser no muy numerosa pero suficiente para pasar a la segunda vuelta en una elección en la que se pasará al repechaje con un porcentaje muy bajo de los votos.

En una reciente entrevista con Mario Ghibellini en Canal N no solo rechazó que fuera liberal, sino incluso negó que propusiera una reforma o flexibilización de las leyes laborales para incluir a los peruanos en la formalidad.
Contradijo así el propio plan de gobierno de su partido, Sí Creo, que claramente promete “Reestructurar los regímenes laborales especiales para la formalización”, y plantea en el punto 7.3 una “Reforma Laboral Flexibilizadora que promueva la contratación y la formalización”, lo que incluye:
- “Unificación y simplificación normativa (régimen laboral único progresivo)”
- “Reducir sobrecostos laborales del 65% actual (régimen general) a un máximo del 35% bajo régimen unificado”
- “Flexibilidad y protección en la contratación”
Y eso es precisamente lo que hay que hacer para para incluir, otorgar derechos y subir las remuneraciones.
Pero, entonces,
¿Por qué lo negó?
¿Cayó en el temor político de enajenarse el voto de la CGTP, los sindicatos y sus afiliados, que están contentos con un statu quo mediocre y excluyente?
Es claro que la CGTP y sus bases no votarían jamás por Espá, proponga o deje de proponer lo que fuera.
Por el contrario, si propusiera un cambio radical que permita la incorporación de la mayor parte de peruanos a la formalidad con derechos, seguramente ganaría el voto de la minoría liberal que sabe que eso es lo que hay que hacer.
Una minoría quizá no muy numerosa, pero suficiente para pasar a la segunda vuelta en unas elecciones en la que no se necesita muchos votos para hacerlo.
Y no solo de la minoría liberal.
Si su discurso es elocuente, convencerá a muchos más, porque dice una verdad.
Aprenda de Milei, que ha logrado aprobar una reforma laboral contra el peronismo y los sindicatos más poderosos de América Latina.
Además tendría el monopolio de ese mensaje, porque nadie se atreve. La mojigatería política es insondable en el Perú.
Espá está sentado en una mina de oro política y no se da cuenta.
Es incomprensible cómo puede defender un statu quo legal que claramente excluye al 73% de los trabajadores dejándolos sin derechos, y que los mantiene con bajos salarios porque la demanda de trabajo formal está reprimida. Comparemos con países como Corea del Sur donde los salarios eran paupérrimos hace décadas, pero un sistema laboral libre que generó una gran demanda de trabajadores y por lo tanto unos sueldos que ahora son varias veces los peruanos.
¿Cómo puede Espá defender un orden rentista y de privilegios que ni siquiera beneficia a la minoría de trabajadores formales que ganan mucho menos de lo que podrían? Incomprensible. Lampadia






