Eliminemos el germen del mal en Hispanoamérica
Pablo Bustamante Pardo
Expresidente de IPAE
Director de Lampadia
En junio del año pasado escribí: A la generación del 50 – No podemos irnos sin ver a ‘Cuba Libre’. Entonces decía:
Pronto cumpliremos 75 años, y no podemos irnos del planeta sin ver la entronización de la Libertad en Cuba.
En la región, hemos sido colonizados por una revolución mentirosa, asesina y corrupta, que muchos pusieron en un altar, y hasta sacrificaron sus vidas en nombre de Fidel Castro y el Che Guevara, vulgares asesinos.
Los cubanos, una población maravillosa, abandonada por todos nosotros, a pesar de todos sus sufrimientos y temores, sigue mostrando cualidades humanas maravillosas, como amor, alegría y entusiasmo.
Como ciudadanos solidarios con los sufridos cubanos, debemos declarar personas ‘non gratas’ a todos los representantes de la dictadura cubana, diplomáticos y demás, empezando por su embajador ‘el gallo’ Zamora.
Debemos pedir a nuestros gobiernos que establezcan un plazo fijo para la realización de elecciones libres y debidamente supervisadas en Cuba, o si no, cortar relaciones y expulsar a su delegación de seudo diplomáticos.
No podemos seguir de espaldas ante el insoportable abuso de las camarillas despóticas y corruptas con una sociedad que mantiene vivas sus ansias de Libertad.

¡Viva ¡Cuba Libre!!!
Ayer, Ian Vásquez del Cato Institute, publicó un esclarecedor artículo sobre ‘La colonización cubana de Venezuela’ (glosado).
“Para bien de los cubanos, los venezolanos y el continente, es menester desactivar la inteligencia cubana en Venezuela”.
Cuando las Fuerzas Armadas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro, murieron 32 militares y agentes cubanos. Presencia negada por Cuba y Venezuela.
Que Maduro contara con una guardia pretoriana extranjera dice mucho de como tomaba su seguridad y de la falta de confianza en sus propias tropas. Esto delató la codependencia entre los dos regímenes y significa un golpe, quizá mortal, para la revolución cubana.
María Werlau en un estudio que resume su libro “La intervención de Cuba en Venezuela” (2019). > Pinta el cuadro de un país pequeño y empobrecido que llegó a colonizar y dominar a un país vecino numerosas veces más rico y grande.
Según Werlau, hay por lo menos “20,000 ‘colaboradores’ cubanos incluidos en la defensa, la inteligencia y la seguridad” de Venezuela.
“Cuba estableció una presencia controladora en todas las esferas de la sociedad venezolana, incluidas […] las Fuerzas Armadas, el aparato de seguridad, los ministerios, el servicio de inmigración y extranjería, la autoridad electoral, las telecomunicaciones, aeropuertos, puertos y cruces fronterizos, las industrias y empresas estatales –incluida PDVSA–, las notarías, el manejo de sistemas informáticos y bases de datos y la vigilancia cibernética”.
Se estima que había 45,000 cubanos participando en “misiones sociales”.
Esas misiones, dice Werlau, son “instrumentos para la implantación del modelo político-ideológico cubano.
Werlau documenta cómo fue que Fidel Castro diseñó la estrategia de largo plazo para dominar Venezuela. Supuestamente fue Maduro quien reclutó a Hugo Chávez cuando estuvo en la cárcel en los noventa.
Cuba está viviendo su peor crisis económica desde 1959. Para bien de los cubanos, los venezolanos y el continente, es menester desactivar por completo la inteligencia cubana en Venezuela y la enfermiza relación que esta engendró.
Según The Economist (18 de noviembre, 2025) Cuba se encamina al desastre
Una convulsión se avecina en un país cada vez más miserable
Es difícil comprender cómo los cubanos comunes y corrientes logran sobrevivir hoy en día. Las necesidades más básicas cuestan mucho más que el salario mensual promedio oficial de 6,506 pesos (equivalente a 14.46 dólares al tipo de cambio informal). La mayoría de los profesionales, como médicos y maestros, subsisten con esa escasa cantidad. Más abajo en la escala, los limpiadores y los asistentes de museos ganan 2,500 pesos, que equivalen a apenas 5 dólares. Una caja de 30 huevos cuesta 2,800 pesos, más del salario de un mes para muchos. Un kilo de arroz y un kilo de frijoles, la dieta básica de los cubanos, cuestan 650 y 300 pesos respectivamente. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU , más acostumbrado a combatir la hambruna en África, ahora ayuda a mantener con vida a los niños cubanos.
Las cargas de la vida diaria son insoportablemente difíciles de soportar. Con el calor sofocante, la electricidad falla en la mayoría de los lugares durante al menos cuatro horas al día, y en algunas zonas la mayor parte del tiempo.
Según el Observatorio de Derechos Sociales, un centro de estudios con respaldo español, el 89 % de las familias cubanas «viven en la pobreza extrema».
El transporte público prácticamente ha desaparecido.
Millones de cubanos dependen de las remesas de algunos de sus más de 3 millones de familiares en el extranjero.
La Unión Naval, integrada por oficiales en situación de retiro de la Marina de Guerra del Perú, demandó al Ejecutivo (17 de enero, 2026), localizar y repatriar al personal cubano ingresado durante la pandemia, romper relaciones diplomáticas con Cuba y adoptar medidas para impedir la infiltración ideológica en las estructuras del Estado.

Unión Naval pide al Ejecutivo medidas frente a la influencia del régimen cubano en el Perú
La Unión Naval demandó al Poder Ejecutivo la adopción de medidas inmediatas para resguardar la soberanía nacional frente a ideologías totalitarias.
Mediante el pronunciamiento N.° 01-26, sostuvo que el régimen cubano responde a una dictadura marxista-leninista cuyo objetivo histórico fue expandir su ideología en América Latina, proceso que se consolidó en Nicaragua y Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, con apoyo económico y estratégico desde La Habana.
Afirmó que, tras la derrota del terrorismo en Sudamérica, el gobierno cubano habría modificado su estrategia regional, recurriendo a la infiltración de operadores políticos y agentes de inteligencia en distintos países.
De acuerdo con Unión Naval, la eventual caída del régimen de Nicolás Maduro implicaría un cambio profundo en la política venezolana, con efectos adversos para Cuba tanto en el plano ideológico como económico.
Este escenario, afirmaron, podría llevar al régimen cubano a intensificar su articulación con aliados del Foro de São Paulo, como México y Brasil, para sostener su influencia regional.
Finalmente, la organización advirtió que, debido a su ubicación geográfica y a la coyuntura política actual, el Perú podría convertirse en un objetivo estratégico, especialmente ante la proximidad de Elecciones Generales 2026.
Por ello, demandó al Ejecutivo localizar y repatriar al personal cubano ingresado durante la pandemia, romper relaciones diplomáticas con Cuba y adoptar medidas para impedir la infiltración ideológica en las estructuras del Estado.
Nuestra conclusión:
Desde el punto de vista humano, de seguridad nacional y de consecuencia con la búsqueda de la libertad, los peruanos, como lo ha planteado la Unión Naval, debemos decir basta a la presencia maliciosa de los agentes cubanos en el Perú.
Es hora de poner a la ideología abusiva y empobrecedora del socialismo, proyectado desde Cuba y Venezuela, detrás del valor humano supremos de la libertad.
En Lampadia hago mío el pronunciamiento de la Unión Naval.
¡Viva Cuba Libre!
Lampadia






