Carlos E. Gálvez Pinillos
Expresidente de la SNMPE
Para Lampadia
Es un problema que todos en el Perú nos encontremos en nuestra “zona de confort”. Ni la población, ni los políticos, tienen SENTIDO DE URGENCIA. Esto, lamentablemente, nos está ocurriendo en todos los campos. Los sucesivos gobiernos, entre zurdos y caviares, nos han hecho creer que todos nuestros problemas están resueltos y que, por nuestra fortaleza monetaria, no tenemos mayores riesgos a la vista.

Para nuestra sorpresa, hemos empezado marzo 2026 con dos alarmas no contempladas.
La primera, un conflicto en Irán, que afecta el estrecho de Ormuz, por donde transita la quinta parte del petróleo que se produce en el mundo.
Y, simultáneamente, se produjo un siniestro en la tubería de TGP (Transportadora de Gas del Perú), que afectó de inmediato el abastecimiento de gas vehicular, que impacta al transporte público; gas natural para la generación eléctrica, del cual depende cerca del 50% de la generación eléctrica del país, además de impactar a la industria y a los hogares, cuya matriz energética también se sustenta en el gas.
Para quienes no se han percatado, por obra y gracia de los partidos de izquierda y caviares, en el Perú, hemos reducido la exploración de hidrocarburos a su más mínima expresión. Hemos sido indolentes ante la caída de reservas de petróleo, al punto que hoy producimos sólo 10% del petróleo que consumimos. Por esta razón, una crisis en Ormuz, nos impacta directamente, puesto que una reducción de ese suministro, se traduce, inmediatamente, en incremento del precio de mercado del petróleo y sus derivados, cuando no, en una posible escasez.
Paralelamente, esa misma indolencia exploratoria, nos está llevando a una reducción gradual de las reservas de gas en Camisea, y no las estamos sustituyendo con nada.
¿Qué esperamos? Nadie tiene sentido de urgencia, y prefieren hacer “poesía” respecto a energías alternativas e hidrógeno verde, porque ejecución no hay. Alguien ha hablado de energía nuclear para investigación aplicada, pero nadie se ha tomado este asunto en serio, incorporando la energía nuclear a la matriz energética.
Es preocupante, que durante lo que va de este siglo (25 años), ni en los planes de gobierno a futuro, se esté contemplando un plan energético ordenado:
- Nadie plantea un impulso a la exploración de hidrocarburos, petróleo y gas, con un horizonte de tiempo suficiente, que permita no correr los riesgos que hoy vivimos, mientras nos adecuamos a una nueva matriz energética.
- Plantearnos una estrategia de suministro energético redundante y de costos competitivos, que elimine los riesgos de paralización de actividades productivas, domésticas y de transporte, por falta de energía.
Hoy no contamos con soluciones alternativas y sólo nos queda pensar qué hacer a futuro.
Una gran lección universal es: ¡Nunca desaproveches una crisis! Y hoy tenemos una crisis energética, de la cual debemos tomar lecciones y plantear soluciones, de cara al futuro.
Invito a todos los candidatos y a nuestros conciudadanos, a reflexionar, a partir de esta crisis, a aquilatar la importancia de la energía, para el crecimiento sostenido de nuestro país.
- Tenemos que revisar e impulsar el desarrollo de todo nuestro potencial hidroeléctrico.
- Debemos replantearnos, a la luz de las nuevas tecnologías, el desarrollo de todos los depósitos potenciales de hidrocarburos y su puesta en exploración y explotación.
- Reevaluar el impulso para desarrollar nuestras fuentes de energía alternativa: eólica, solar, geotérmica y marina.
- Replantearnos la generación de energía nuclear en zonas aisladas.
- Revisar nuestras opciones de transporte eficiente de gas.
- Revisar nuestro sistema de transmisión eléctrica y sistemas de distribución, para contar con sistemas redundantes y de activación en muy corto plazo.
- Instalar una planta de regasificación en Pisco para poder importar gas.
Es lamentable que, en el MINEM, se haya subdividido lo que era el Viceministerio de Energía en dos, uno de hidrocarburos y otro de electricidad. No tener la mirada conjunta del qué hacer energético, es un grave error, que debemos solucionar de inmediato.
De la misma forma, la subdivisión de entidades opinantes, supervisoras y reguladoras en el tema energético, debe modificarse rápidamente.
Es muy grave que, en la turbulencia de gobiernos, ministros y autoridades de gobierno de muy corta duración, nadie haya levantado la voz para hacer ver lo importante.
Pero es peor todavía, que ninguno de los 38 partidos políticos, que aspiran a ser gobierno, lo estén tomando en cuenta.
Me queda claro, que todos están en su zona de confort y, consecuentemente, no tienen SENTIDO DE URGENCIA al respecto.
La falta de energía a precios competitivos, puede terminar sacándonos de carrera en el contexto internacional.
Por eso, todos debemos tomar consciencia de este problema: amas de casa, industriales, taxistas, pequeños talleres, fabricantes y restaurantes.
Recordemos que, del uso de la energía, nadie se escapa… Lampadia






