Pablo Bustamante Pardo
Expresidente de IPAE
Fundador y Director de Lampadia
Nuestras exportaciones totales en 1980 fueron de US$ 3,951 millones, y
en 1990 fueron de US$ 3,280 millones.
10 años perdidos, en vez de crecer 7% por año (100%), cayeron 17%.
Pero con la Constitución de 1993 y el regreso de la inversión privada, especialmente a las regiones, con la minería, la pesca, la agricultura, las carreteras, puertos y viviendas, para el año 2000, más que se duplicaron, llegaron a US$ 6,955 millones.

Ya para el 2010, las exportaciones se multiplicaron por cinco, pasaron de US$ 6,955 millones a US$ 35,803, un crecimiento de algo más de 17% por año.
Para el 2020, diez años después, con la parada de la inversión minera que auspició Humala, solo crecimos 1.8% por año, para llegar a US$ 42,905 millones. De todas maneras, un gran desarrollo.
Imagínense cuanta riqueza hubiera dejado de entrar al Perú, si no hubiéramos alentado la inversión privada, si no hubiéramos abierto la economía, si no hubiéramos firmado los TLCs y conquistado los mejores mercados del mundo.
Posteriormente, con la ayuda de los precios de nuestros minerales y con el gran desarrollo de las agroexportaciones, al año 2024 llegamos a exportar US$ 76,394 millones, y el año pasado, el 2025, US$ 90,000 millones, un récord extraordinario.
Gracias a los ingresos por las exportaciones mineras, el 2025 hemos podido incluso cumplir con la meta fiscal. El Tesoro, el Estado está recaudando muchísimo dinero.
Lamentablemente, el Gobierno Central y los gobiernos Regionales, mal gastan estos recursos:
hacen inversiones que terminan paralizadas a medio camino sin rendir ningún fruto,
sus funcionarios incrementan sus sueldos sin ofrecer una mejora de servicios, especialmente en salud y educación, y
con la traicionera corrupción, que se extiende por calles y plazas en el Estado, se apropian de una buena tajada de la riqueza de todos los peruanos.
Pero nuestro gran crecimiento exportador no solo se da por el aumento del precio de los minerales, también estamos haciendo una gesta formidable con el crecimiento de las exportaciones No Tradicionales, con la muy sofisticada y tecnológica exportación de frutas y hortalizas frescas a los mercados más lejanos y exigentes, como con los arándanos, uvas, paltas, café, cacao, más productos de pesca, textiles de algodón e inclusive maquinaria minera.

Así es que hemos pasado de US$ 11,197 millones el 2012 a US$ 24,000 millones el año pasado, 27% del total. Un éxito del que debemos sentirnos muy satisfechos.
Nuestras posibilidades de mayor crecimiento son impresionantes.
La cartera de proyectos mineros llega a US$ 64,000 millones, 67 proyectos en 19 regiones del país.
En agroexportaciones, a diferencia de los grandes exportadores de alimentos, como trigo, soya y maíz, con nuestros productos de gran valor agregado (arándanos, uvas y paltas, entre otros), podemos crecer cinco veces, en áreas relativamente pequeñas. En siguiente cuadro muestra como en 180,000 hectáreas producimos el mismo valor que otros países en 2’600,000 hectáreas.

En productos forestales, Chile exporta más de US$ 8,000 millones anuales y nosotros solo US$ 250 millones. Según el experto Antonio Brack Egg (QEPD), nuestro potencial es del orden de cinco veces el de Chile, unos US$ 40,000 millones anuales. Suficiente para dar empleo digno a toda la población de la vertiente oriental de los Andes y a buena parte de la población de la sierra, donde tenemos 12 millones de hectáreas deforestadas.
Además tenemos un gran potencial de exportación de energía, con las caídas de agua de la vertiente oriental de nuestra cordillera, gas, petróleo, hidrógeno verde, etc.
Y por supuestos muchas otras oportunidades de exportar bienes y servicios, si el Perú se encamina, hacia la Gran Revolución Productiva que demandan nuestros hijos y nietos.
Más claro no puede estar, nuestro futuro de prosperidad y bienestar general está en el crecimiento de nuestras exportaciones. El gran regalo de Dios y de nuestra cordillera para todos los peruanos.
No necesitamos irnos del país para hacer futuro. ¡NO!!!
Nuestro futuro está acá, en la patria, con nuestras familias, amigos, costumbres y comidas.
¡Para los peruanos el ¡Perú es infinito!!!
Lo que es más, si hacemos las cosas bien, el Perú se convertirá en un destino favorito para la migración de europeos y asiáticos que busquen progresar.
Solo tenemos que encarpetar las ideologías y optar por una Visión Desarrollista. Como nos dijo el gran Antonio Raimondi hace 150 años:
“Dad tregua a la política y consagraos a conocer vuestro país y los inmensos recursos que tiene”
¡Vamos! ¡US$ 200 mil millones de exportaciones al 2035!!!
Lampadia






